Quinto Nivel
Dado que hay un ir y venir desde la tierra hasta el cielo, también hay una bajada y subida desde el cielo a la tierra. Se envían importantes suministros terrestres desde allí, y ya que los espíritus puros ascienden al cielo, ciertamente también los espíritus impuros, imitando a los virtuosos, intentarán entrar en el reino celestial. Porque tienen una naturaleza sutil y ligera en cuanto a su existencia. Sin embargo, sin duda serán rechazados y expulsados, ya que por su naturaleza, son malvados e impuros.
Y sin lugar a dudas, habrá en el mundo visible una señal o un indicio de este importante trato y de esta lucha espiritual. Porque la sabiduría del Reinado del Señorío Divino exige que para los seres conscientes, especialmente para el ser humano, cuya tarea principal es observar, dar testimonio, proclamar y vigilar, se ponga una señal que indique los actos ocultos importantes, que deje un indicio. Así como la lluvia ha sido señalada para los infinitos milagros de la primavera, y las causas visibles han sido indicadas para las maravillas del arte. Para que la gente del mundo visible sea testigo de ello. Es más, para que este espectáculo asombroso atraiga la atención de todos los habitantes de los cielos y de la tierra. Es decir, que los cielos inmensos, con centinelas dispuestos alrededor de ellos y con sus torres decoradas, se presenten como una fortaleza o una ciudad, y que la grandeza del Reinado del Señorío Divino se medite.
Dado que la proclamación de esta lucha sublime es necesaria por sabiduría, sin duda hay una señal para ello. Sin embargo, no hay otro acontecimiento dentro de los eventos atmosféricos y celestiales que se ajuste mejor a este anuncio. Pues se entiende claramente que estos eventos estelares, que se asemejan a catapultas disparando desde las altas torres fortificadas y a bengalas de señalización, son los más apropiados para el rechazo de Satanás. Además, no se conoce otra sabiduría relacionada con estos eventos aparte de este propósito y esta finalidad. No es así con otros eventos. Y esta sabiduría ha sido famosa desde el tiempo de Adán y ha sido atestiguada por la gente de la verdad.