Flor
﷽
Introducción
Doce años antes de que se escribiera este Destello, escribí en forma de nota en árabe, en tratados como Flor, Llama, Grano, Olfateo, Átomo y Gota, una cantidad de destellos en relación a la Unidad Divina, que se volvieron claros para mí a través de la ayuda Divina, durante una revelación del espíritu, un progreso de la mente y un viaje del corazón en el conocimiento Divino.
Ya que se escribieron para mostrar sólo una parte de una extensa verdad, y para señalar sólo un rayo de una luz brillante, y ya que cada uno estaba en forma de recuerdo y son un recordatorio para mí mismo, solamente sus beneficios para los demás eran limitados. Y en particular porque la gran mayoría de mis hermanos más selectos y especiales, no estudiaron árabe. Por sus pedidos insistentes, en consecuencia, me vi obligado a escribir en turco una aproximación de aquellas Notas, aquellos destellos, que en parte las explica y en parte las abrevia.
Ya que estas Notas y estos tratados en árabe forman la primera de las obras del Nuevo Said, que surge del conocimiento de la realidad, que él en cierta forma atestiguó en forma de iluminación, sus significados se han escrito sin cambios. Por este motivo, algunas de las oraciones se incluyen aquí a pesar de estar mencionadas en otras partes de Risale‑i Nur. Y algunas no se explican a pesar de ser muy concisas, para que la sutileza del original no se pierda.
Said Nursi
Primera Nota
Me dirijo a mí mismo diciendo: ¡Oh, negligente Said! Debes saber que no mereces que apegues tu corazón a algo que no te acompañará después de que este mundo termine, y parta de ti cuando se destruya. No es razonable que apresures tu corazón a las cosas transitorias, que te darán la espalda y te abandonarán cuando la época en la que vives llegue a su fin, y no serán tus amigos en el viaje en el mundo intermedio, ni te acompañarán hasta la puerta de la tumba, y que dejándote por siempre después de uno o dos años, te agobiarán con sus pecados, y de una manera opuesta a ti te abandonarán en el momento de logros.
Si eres sensato, deja los asuntos que se harán añicos y serán destruidos bajo los golpes de las revoluciones mundanales, circunstancias en el mundo intermedio, y transformaciones en el Más Allá; que no son capaces de acompañarte ni ser amigos tuyos en el viaje a la eternidad. No les des importancia. No te lamentes con su partida.
Mira tu propia naturaleza; entre tus facultades sutiles hay una que es tal que no se puede contentar con otra cosa que no sea la eternidad y el Eterno. No puede dirigirse a otro sino a Él. No puede degradarse por ellos. Si le dieras el mundo entero, no satisfaría esa necesidad innata. Es el soberano de tus sentidos y de tus facultades. Entonces obedece a ese soberano, que es obediente a las órdenes del Fátir‑i Hakím, y ¡encuentra la salvación!
Segunda Nota
Tuve un sueño verdadero en el que le decía a la gente: "¡Oh, ser humano! Uno de los principios del Corán es este: no consideres nada más que a Cenab‑i Hak como más grande que tú, al grado de adorarlo. Y no te consideres más grande que cualquier otra cosa, al grado de volverte arrogante y altanero ante ello. Porque tal como todos los seres son iguales, con respecto a su distancia de ser apropiados para adorarlos, así también son iguales con respecto a ser creados.
Tercera Nota
¡Oh, negligente Said, sepas que! Como una ilusión, ves al mundo sumamente temporario como eterno y permanente. Cuando miras a tu alrededor y al mundo, lo ves como estable en cierta forma y constante. Y entonces, ya que lo miras desde el mismo punto de vista, también consideras a tu propio ser transitorio como constante, sólo le temes al Día del Levantamiento. Como si fueras a vivir hasta el Día del Levantamiento, entonces sólo tienes miedo de eso. ¡Usa tu razón! Tú y tu mundo personal están permanentemente sujetos a los golpes de la muerte y la destrucción. Tu ilusión y sofistería se parecen a esta comparación:
Si una persona tiene un espejo en su mano, que sostiene frente a una casa o a una ciudad o un jardín, la imagen de la casa, la ciudad o el jardín, aparecerá en el espejo. Si el más mínimo movimiento o cambio le ocurrieran al espejo, las imágenes se volverían confusas y distorsionadas. El hecho de que la casa, la ciudad o el jardín reales fuera del espejo, continúan y son constantes, no te valen de nada porque la casa en el espejo de tu mano y tu ciudad y jardín son sólo en la escala y en las proporciones que el espejo te da.
Tu vida es el espejo. El apoyo y el espejo de tu mundo, y su centro es tu vida. Cada minuto es posible que la casa y la ciudad y el jardín mueran y se destruyan, su condición es tal que en cualquier minuto pueden colapsar sobre tu cabeza y tu último día vendrá.
Ya que esto es así, ¡no cargues tu vida y tu mundo con cargas que no pueden levantar ni soportar!
Cuarta Nota
Debes saber que generalmente es la costumbre del Fátir‑i Hakím devolver las cosas importantes y valiosas exactamente iguales. Es decir, renovar la mayoría de las cosas de forma similar al alternar las estaciones y cambiar los siglos, Él devuelve las cosas de valor e importancia exactamente. Esta regla de la práctica Divina se ve mayormente sin variaciones en las resurrecciones de los días, años y siglos.
Así, como consecuencia de esta regla constante, decimos: ya que según el acuerdo y el testimonio de la ciencia, el fruto más perfecto del árbol de la creación es el ser humano, y entre los seres creados el más importante es el ser humano, y entre los seres de más valor está el ser humano, y ya que un ser humano individual es equivalente a una especie de otros animales,
por cierto se puede conjeturar con certeza que en la Resurrección Suprema, cada individuo será regresado exactamente igual, con su cuerpo, nombre e imagen.
Quinta Nota
Ya que la ciencia y la civilización occidental tenían, hasta cierto punto, un lugar en el pensamiento del Viejo Said, cuando el Nuevo Said se embarcó en sus viajes de la mente, se transformaron en enfermedad del corazón en ese viaje del corazón, y fueron la causa de dificultades excesivas. Obligadamente, el Nuevo Said quiso sacudir de su mente esa filosofía falaz y esa civilización disoluta. Para silenciar las emociones de su nefs, alma maligna, que atestiguaba a favor de Europa, se vio obligado a sostener en su espíritu la siguiente discusión – que en un sentido es muy breve, y en otro largo – con la personalidad colectiva de Europa.
No se debe entender mal; Europa son dos.
Una sigue las ciencias que sirven a la justicia y a lo correcto, y las industrias beneficiosas para la vida de la sociedad, a través de la refulgencia que ha recibido de la verdadera religión y del Islam; no me dirijo a la primera Europa.
Más bien me dirijo a la segunda Europa corrupta, que a través de la oscuridad de la filosofía del naturalismo, creyendo que los males de la civilización son sus virtudes, han conducido a la humanidad al vicio y al extravío. Es como sigue:
En mi viaje del espíritu en ese momento, le dije a la personalidad colectiva de Europa, que se aparta de la ciencia beneficiosa, y las virtudes de la civilización, que sostiene en su mano la filosofía sin sentido y dañina, y a la civilización nociva y disoluta:
Debes saber, ¡Oh, segunda Europa! Sostienes una filosofía enferma y extraviada en tu mano derecha, y una civilización dañina y corrupta en tu izquierda, y afirmas que: “¡La felicidad de la humanidad está con estas dos!” ¡Qué tus manos se rompan y que estos dos regalos sucios sean tu muerte!
¡Oh, tú, espíritu desdichado que esparces la incredulidad y la ingratitud! ¿Puede una persona que sufre tormentos y es afligido por calamidades horrendas, tanto en su espíritu, conciencia, mente y corazón, ser feliz mediante su cuerpo que se revuelca en un brillo y una riqueza aparente y engañosa? ¿Se puede decir que es feliz?
¿No ves que al sentir desesperación en algún asunto menor y su esperanza por algún deseo ilusorio que se pierde, y se desilusiona por algún asunto insignificante, las imaginaciones dulces de esa persona se vuelven amargas, las situaciones amables la lastiman, y el mundo la coarta y se vuelve una prisión para ella?
Pero, ¿qué felicidad puedes asegurarle a esa persona desdichada, que a través de tus adversidades ha sufrido los golpes del extravío en los rincones profundos de su corazón, hasta las fundaciones de su espíritu, y por esto, cuyas esperanzas se han extinguido y cuyos dolores surgen de ello?
¿Puede decirse de alguien cuyo cuerpo está en un paraíso falso y efímero, cuyo corazón y espíritu sufren los tormentos del Infierno, que es feliz? Así que tú has conducido al extravío a la humanidad desdichada de esta manera. Los haces sufrir los tormentos del Infierno en un paraíso falso.
¡Oh, nefs, alma maligna de la humanidad! Considera la siguiente comparación y ve a dónde has conducido a la humanidad. Por ejemplo, hay dos caminos ante nosotros. Tomamos uno de ellos y vemos que a cada paso hay alguna persona desdichada e impotente. Los tiranos la están atacando, tomando su propiedad, sus bienes y destruyendo su casa humilde. A veces la lastiman también. Tanto que los cielos lloran por su estado penoso. Para donde sea que uno mire, las cosas continúan en esta vena. Los sonidos que se oyen en este camino, son los ruidos de los tiranos y los lamentos de los oprimidos; un luto universal cubre el camino entero. Ya que a través de su humanidad el ser humano sufre con el sufrimiento de los demás, es afligido con un dolor ilimitado.
Pero debido a que la conciencia no puede soportar tanto dolor, quien viaja por este camino se ve obligado a hacer una de estas dos cosas: o bien se despoja de su humanidad y, abrazando un salvajismo ilimitado, lleva un corazón que mientras que él esté sano y salvo no le afecta si todo el resto de la humanidad se muere, o bien suprime las demandas del corazón y de la razón.
¡Oh, Europa corrupta con vicio y extravío, y tan alejada de la religión de Jesús (A.S.)! Has otorgado este estado infernal al espíritu humano con tu carácter ciego, que como el Dayyal, tiene un solo ojo. Después comprendiste que esta es una enfermedad tan incurable que arroja al ser humano desde lo más alto de lo alto a lo más bajo de lo bajo, y lo reduce al nivel más humillante de los animales. El remedio que has encontrado para esta enfermedad son las fantasías del entretenimiento, el encanto y las diversiones insignificantes que sirven para adormecer temporalmente a los sentidos. Qué estos remedios tuyos sean tu muerte y así serán.
Así que el camino que has abierto para la humanidad y la felicidad que le
has dado se parecen a esta comparación. El segundo camino, que el Sabio Corán ha otorgado a la humanidad con su guía, es como este: Vemos que en cada lugar de parada, en cada sitio, en cada ciudad a lo largo de este camino, hay patrullas de soldados equitativos de un Monarca Justo haciendo las rondas. De vez en cuando, bajo la orden del Rey, una parte de esos soldados se desmovilizan. Sus rifles, caballos y equipamiento, que pertenecen al estado, se les quitan y se les dan sus papeles de desmovilización. Los soldados desmovilizados están aparentemente tristes de entregar sus rifles y caballos con los que están familiarizados, pero en realidad están felices de ser desmovilizados y están muy complacidos de visitar al Monarca y de regresar a Su Corte. A veces, los funcionarios de desmovilización se encuentran con un recluta raso que no los reconoce. “¡Entrega tu rifle!”, dicen. El soldado responde: “Soy un soldado del Rey y estoy a Su servicio. Iré con él más tarde. ¿Quiénes son ustedes? Si vienen con Su permiso y consentimiento, los saludo complacido, muéstrenme Su orden. De lo contrario, váyanse y aléjense de mí. Incluso si me quedo por mi cuenta y hay miles de ustedes, aún pelearé con ustedes. No es por mí mismo, porque yo no soy mi propio dueño, yo pertenezco a mi Rey. Por cierto, mi persona y mi rifle ahora son un fideicomiso de mi dueño. ¡No me entregaré a ustedes, para proteger y preservar el honor y la dignidad del Rey!” Esta situación, entonces, es un ejemplo de miles en el segundo camino que provoca alegría y
felicidad. Tú puedes comparar las otras por ti mismo. A lo largo del viaje por el segundo camino, hay una asamblea y un envío de tropas con alegría y celebraciones, bajo el nombre del nacimiento y el licenciamiento de tropas, con fanfarria y bandas militares bajo el nombre de la muerte. El Sabio Corán le ha otorgado este camino a la humanidad. Quien acepta
este regalo con entusiasmo, viaja por este segundo camino que conduce a la felicidad en ambos mundos. No siente dolor por las cosas del pasado, ni teme por las del futuro.
¡Oh, segunda Europa corrupta! Algunos de tus fundamentos podridos e infundados son como sigue. Tú dices: “Todos los seres, desde el ángel más grande hasta el pez más pequeño, es dueño de sí mismo, trabaja para sí y lucha por su propio placer. Tiene el derecho de vivir. El objetivo y el propósito de su esfuerzo es para vivir y continuar su vida”.
Y creyendo que son conflictos las manifestaciones munificentes y compasivas de la ley universal del Halik‑i Kerim, que se manifiesta a través de las plantas que se apresuran a asistir a los animales y de los animales que se apresuran a asistir al ser humano a través del principio de ayuda mutua, que está conformada en perfecta obediencia por todos los seres principales del universo, tú declaras estúpidamente: “La vida es un conflicto”.
¿Cómo pueden las partículas de alimento apresurarse con total entusiasmo para alimentar las células del cuerpo – una manifestación de ese principio de ayuda mutua – ser un conflicto? ¿Cómo puede ser un combate? Más bien, ese apresurarse y esa asistencia, es ayuda mutua bajo la orden del Rab munificente.
Y uno de tus fundamentos podridos es, como dices: “Todo es dueño de sí mismo”. Una prueba clara de que nada es dueño de sí mismo es esta:
entre las causas, el más honrado y, con respecto a la elección, el que tiene una voluntad muy extensiva es el ser humano. Pero de cien partes de los actos más obvios conectados a la voluntad del ser humano, como pensar, hablar y comer, sólo una parte dudosa de cien se le da a la mano de su voluntad y está dentro de la esfera de su poder. Entonces, ¿cómo se puede decir de alguien que no posee ni una centésima parte de los actos más obvios, como esos, que es dueño de sí mismo? Si los seres más elevados con la voluntad más extensiva son así inhibidos de poder real y de propiedad hasta este punto, alguien que dice: “El resto de los seres, vivos e inanimados, son dueños de sí mismos”, meramente demuestra que es más animal que los animales y más inanimado e inconsciente que los seres sin vida.
Lo que te empuja hacia ese error y te arroja en este abismo, es tu genio con un solo ojo. Es decir, tu brillantez extraordinaria y nefasta. Por ese genio ciego tuyo, te has olvidado de tu Rab, quien es el creador de todas las cosas, has atribuido Sus obras a la naturaleza imaginaria y a las causas, has dividido la propiedad del Creador entre los ídolos y los dioses falsos.
Con respecto a esto, y en vista de tu genio, cada ser vivo y cada ser humano tiene que resistir innumerables enemigos por sí mismo, y luchar para procurar sus necesidades interminables. Y están obligados a soportar a esos enemigos innumerables y necesidades con el poder de una partícula, una voluntad delicada como un hilo, una conciencia efímera como un destello, una vida que se extingue rápido como una llama, una vida que pasa en un minuto. Pero el capital de aquellos seres vivos desdichados, es suficiente para responder incluso a los miles de sus demandas. Cuando los golpea el desastre, no pueden esperar ninguna salvación para su dolor, más que las causas sordas y ciegas. Manifiestan el misterio de:وَمَا دُعَٓاءُ الْكَافِرِينَ اِلَّا فِى ضَلَالٍ
Tu genio oscuro ha transformado al día de la humanidad en oscuridad. Y para calentar esa noche oscura, angustiante y agitada, sólo los has iluminado con lámparas engañosas y temporarias. Esas lámparas no sonríen con felicidad frente a la humanidad, más bien sonríen mofadamente ante su estado penoso y lamentable. Esas luces se burlan y los ridiculizan.
Desde el punto de vista de tus pupilas, todos los seres vivos son miserables, están golpeados por calamidades y están sujetos a los asaltos de los opresores. El mundo es un lugar de luto universal. Los sonidos del mundo, son los llantos y lamentos que surgen de la muerte y del sufrimiento.
La pupila que ha absorbido tu instrucción a fondo se vuelve un faraón. Pero él es un faraón humillado, que adora una cosa muy humillada y se considera el señor de todo lo que él considera ventajoso.
También tu alumno es obstinado. Pero un desdichado obstinado que acepta la humillación absoluta por un solo placer. Él demuestra desprecio al grado de besar los pies de Satanás, por algún placer sin valor,
y es un matón. Pero debido a que no tiene un punto de apoyo en su corazón, de hecho es un fanfarrón intimidante muy impotente.
El objetivo y el esfuerzo de esta pupila son para satisfacer las lujurias del nefs, alma maligna, para buscar astutamente sus propios beneficios bajo la pantalla del patriotismo y abnegación, y trabajar para satisfacer su ambición y orgullo. No ama seriamente nada en absoluto más que sí mismo y sacrifica todo para sí mismo.
En cuanto al estudiante sincero y total del Corán, él es un siervo. Pero él es un siervo estimado que no se encorva para inclinarse en adoración, ni siquiera ante el más poderoso de los seres, y no hace de un beneficio supremo como el Paraíso el objetivo de su adoración.
Y él es dulce y gentil. Pero al mismo tiempo es noble y lleno de gracia y no se rebaja a sí mismo ante nada, excepto a Fátir‑ı Zulcelal. Y a no ser por Su permiso y bajo Su orden, no se encorva ante los humillados.
También, es pobre, pero debido a la recompensa que su Málik‑i Kerim está almacenando para él en el futuro, al mismo tiempo es un pobre que se abstiene. Y es débil, pero es fuerte en su debilidad, porque se apoya en la fuerza de su Señor, Cuyo poder es infinito. ¿Obligaría el Corán a su verdadero estudiante a tomar este mundo efímero y transitorio como su objetivo y propósito, mientras que no lo obliga ni siquiera a tomar el Paraíso como su objetivo?
Así puedes comprender qué diferente son entre sí los objetivos y esfuerzos de los dos estudiantes.
También ustedes pueden comparar el patriotismo y la abnegación de los estudiantes del Sabio Corán, con los alumnos de la filosofía enferma, como sigue:
El estudiante de filosofía huye de su propio hermano por su propio ser y presenta un juicio contra él. Mientras que considerando a todos los creyentes devotos en los cielos y en la tierra como sus hermanos, el estudiante del Corán hace súplicas para ellos de la manera muy sincera. Está feliz con su felicidad y siente una conexión poderosa con ellos en su espíritu. Además, considera que las cosas más grandes, el Trono Divino y el sol, como funcionarios serviles y siervos, y seres como él mismo.
También, compara en lo siguiente lo elevado y la expansión del espíritu de los dos estudiantes: El Corán imparte tanta alegría y elevación a los espíritus de sus estudiantes, que en lugar de las noventa y nueve cuentas del rosario que cuentas para rezar, ubica en sus manos las partículas de noventa y nueve mundos que muestran las manifestaciones de los noventa y nueve Nombres Divinos, y les dice: “¡Recita tus invocaciones con éstas!”
¡Escucha las invocaciones de los estudiantes del Corán, como los Shah‑i Geylani, Rufaí y Shazeli (Radiyallahu Anhum)! Mira, ellos sostienen en sus manos la cadena de partículas, la cantidad de gotitas de agua, los alientos de los seres y recitan sus invocaciones con ellos. Alaban y glorifican a Cenab-i Hak.
Así, mira la instrucción milagrosa del Corán de Milagrosa Exposición, y ve cómo el ser humano está elevado por él; el ser humano insignificante que está aturdido y confundido por algún dolor menor y un pesar diminuto, y es derrotado por un germen microscópico. Mira cómo sus sentidos internos se expanden, de modo que ve a los seres en el mundo poderoso como inadecuados para ser cuentas de rezo por sus invocaciones. Y a pesar que considera que el Paraíso es insuficiente como el objetivo de sus invocaciones y suplicas repetidas, no se ve a sí mismo como superior a un ser más bajo de Cenab‑i Hak. Combina la dignidad absoluta con la humildad absoluta.
Puedes ver de esto qué viles e innobles son los estudiantes de filosofía.
Así, en relación a las verdades que el genio de un solo ojo, que procede de la filosofía enferma de Europa, ve equivocadamente, la guía del Corán – que mira a los dos mundos con dos ojos brillantes y familiarizados con lo Oculto, y señala con dos manos a las dos felicidades para la humanidad – dice:
¡Oh, ser humano! El ser y la propiedad que tienes no es tuyo; más bien se te ha confiado. Su dueño es un Rahim‑i Kerim, Compasivo y Generoso, poderoso sobre todas las cosas y con conocimiento de todas las cosas. Él quiere comprar de ti la propiedad que sostienes, para que Él pueda guardarla para ti y no se pierda. Te dará un buen precio por ella en el futuro. Tú eres un soldado bajo órdenes y encargado de deberes. Trabaja en Su nombre y actúa por Él. Porque Él te envía las cosas que necesitas como sustento, y te protege de las cosas que no eres capaz de soportar. El objetivo y el resultado de tu vida es manifestar los Nombres y atributos de ese Málik. Cuando una calamidad se interpone en tu camino, di:اِنَّا لِلّٰهِ وَاِنَّٓا اِلَيْهِ رَاجِعُونَEs decir: “Estoy al servicio de Málik. ¡Oh, calamidad! si has venido con Su permiso y consentimiento, ¡te saludo y eres bienvenida!”. Porque de todos modos regresaremos a Él en algún momento, y entraremos en Su presencia y anhelamos por Él. Ya que Él de todos modos nos liberará de las responsabilidades de la vida, que la desmovilización y ese librarse sean de tu mano, estoy dispuesto a ello. Pero si Él ha ordenado y decretado tu llegada como una prueba por mi deber y lealtad al preservar lo que me ha confiado, entonces sin Su permiso y consentimiento para entregártelo, mientras esté en mi poder, no resignaré lo que se me ha confiado, a alguien que por cierto no está a cargo para recibirlo".
Así, mira este ejemplo entre mil y mira los niveles de la instrucción dada por el genio de la filosofía y la guía del Corán. Por cierto, la realidad de los dos lados procede de la manera descripta anteriormente. Pero los niveles de la gente bien guiada y de los extraviados, son diferentes y los niveles de negligencia son diferentes. No todos pueden percibir por completo esta verdad en cada nivel, porque la negligencia adormece los sentidos. Y en la actualidad ha adormecido los sentidos a tal punto que los civilizados no sienten este dolor y sufrimiento penoso.
Sin embargo, el velo de la negligencia se desgarra a través de la sensibilidad aumentada, debido al desarrollo de la ciencia y las advertencias de la muerte, que todos los días muestra treinta mil cuerpos. ¡Aversión absoluta y mil arrepentimientos se deberían sentir por quienes toman el camino del extravío, debido a los ídolos europeos y a las ciencias del naturalismo, y para quienes los siguen y los imitan ciegamente!
¡Oh, jóvenes de esta tierra! ¡No intenten imitar a los europeos! ¿Cómo pueden confiar razonablemente y seguir el pensamiento de Europa enviciado e inválido, que no vale nada, después de la ilimitada tiranía y enemistad que les ha mostrado? ¡No! ¡No! Ustedes que los imitan viciosamente, no los están siguiendo a ellos, sino que inconscientemente se están uniendo a sus rangos y matándose a ustedes mismos y a sus hermanos. ¡Deben saber que cuanto más los siguen de una manera inmoral, más mienten al afirmar que son patriotas! ¡Porque al seguirlos de esta manera es menospreciar vuestra nación y ridiculizarla!
هَدٰينَا اللّٰهُ وَاِيَّاكُمْ اِلَى الصِّرَاطِ الْمُسْتَق۪يمِ
Sexta Nota
¡Oh pobre persona que está alarmada por el gran número de incrédulos y su acuerdo en negar algunas verdades de la fe, y por lo tanto que corrompe su fe! Sepas que
el valor y la importancia no están en la cantidad o el número. Ya que si el humano no es un verdadero ser humano, se transforma en un animal diabólico, e incrementa la codicia animal, se hace más animal, como algunos europeos y sus imitadores. Ves que, en cuanto a cantidad y número, los seres humanos son sumamente pocos en comparación con los innumerables animales, y aun así el ser humano se volvió un rey, dominante y representante sobre todas las especies de animales.
Así, los incrédulos dañinos y aquellos desgraciados depravados que siguen en su camino, son una especie viciosa entre los animales de Cenab‑i Hak, que el Fátir-i Hakím, Creador Sabio ha creado para el desarrollo y la prosperidad del mundo. Él los ha hecho una unidad de medida, para hacerles saber a Sus siervos creyentes, sobre los niveles de las bendiciones que Él les ha otorgado, y finalmente los consignará al Infierno que los incrédulos merecen.
No hay ningún poder en los incrédulos y desviados que niegan una verdad de la fe. Su acuerdo no tiene ningún poder por el misterio de la negación, miles de negadores son iguales a un solo negador. Por ejemplo, aun si la población entera de Estambul se negara a ver la nueva luna al comienzo de Ramadán, el testimonio probado de dos testigos invalida la negación y el acuerdo de aquella gran multitud. Ya que la esencia de la incredulidad y desviación es la negación, son la ignorancia y la inexistencia, e incluso el acuerdo del gran número de incrédulos, carece de importancia.
En cuanto a los asuntos de la fe, los que son verdaderos, establecidos, y cuya validez es probada, el testimonio de dos creyentes basados en una certera presencia, es preferible y prevalece sobre el acuerdo que tienen aquellos numerosos desviados. La razón de este hecho es la siguiente:
Las afirmaciones de aquellos que niegan parecen ser lo mismo, pero de hecho son diversas y no pueden unirse a fin de ganar fuerza. Mientras que cuando los reclamos de aquellos que afirman se unen, reciben la fuerza de unos y de otros. Esto es porque una persona que no ve la luna nueva del Ramadán en el cielo dice: “Ante mi mirada, no hay luna. No ha aparecido para que pueda verla”. Y otro dice: “Ante mi mirada, la luna no ha aparecido”. Y el otro también. Cada uno dice que según su propia mirada, no hay luna. Ya que la mirada de cada uno es diferente, y las causas que les impiden ver también pueden ser diferentes, sus reclamos también son todos diferentes; cada afirmación no puede reforzar las otras afirmaciones.
Pero aquellos que lo demuestran no dicen: “Ante mi mirada la luna nueva está allí”, sino que dicen: “La realidad de la situación consiste en que la nueva luna ha aparecido en el cielo”. Todos aquellos que la ven hacen la misma afirmación y dicen: “En la realidad de la situación, está la luna” O sea, todas las afirmaciones también son lo mismo.
Pero las miradas de aquellos que lo niegan son todas diferentes, también sus afirmaciones son diferentes. Ellos no hacen el juicio según la realidad de la situación. No puede ser probada como la negación de la realidad de la situación, porque se necesita ver a todos lados. Es una regla establecida queوَالْعَدَمُ الْمُطْلَقُ لَا يُثْبَتُ اِلَّا بِمُشْكِلَاتٍ عَظِيمَةٍSí, si afirmas que una cosa particular existe en el mundo, es suficiente para indicar simplemente aquella cosa. Pero si dices que no existe y lo niegas, el mundo entero tiene que ser examinado cuidadosamente a fin de demostrar lo contrario de modo que esa negación pueda ser probada.
Una consecuencia de este misterio es que la negación de una verdad por la gente incrédula, es como la solución de un problema o pasar por un agujero estrecho o brincar sobre una zanja; mil personas son lo mismo que una, porque ellos no pueden ayudarse entre sí. Pero ya que aquellos que demuestran miran a la realidad de la situación, sus afirmaciones se unen, y la fuerza individual de todos ellos los asisten. Esto se parece al levantamiento de una gran roca: cuantas más manos hayan, más fácil será levantarla, y toman fuerza unas de otras.
Séptima Nota
¡Oh, miserable pseudo patriota, que intensamente alienta a los musulmanes a este mundo, y por la fuerza los conduce a la industria y al progreso extranjero! ¡Ten cuidado, que los lazos con los que algunos miembros de esta nación están atados a la religión, no se rompan! Si así estúpida y ciegamente, imitándolos y aplastándolos bajo sus pies, sus lazos con la religión se rompen, aquellos irreligiosos se volverán tan dañinos para la vida de la sociedad como un veneno fatal.
Porque ya que la conciencia de un apóstata está completamente corrompida, se vuelve como veneno para la vida de la sociedad. Es por esto que según la ciencia y los principios de la religión: “El apóstata no tiene derecho a la vida, mientras que si un incrédulo es un miembro de las minorías protegidas o hace las paces, él sí tiene derecho a la vida”; este es un principio de la Ley Islámica. Además, según la escuela Hanafi, el testimonio de ese incrédulo es aceptable, mientras que el testimonio de alguien que se ha desviado del camino de la Ley Islámica es rechazado porque es traidor.
¡Oh, pecador miserable que te has desviado de la Ley Islámica! No te engañes mirando a la multitud de disolutos; no digas: “¡La mayoría de la gente piensa lo mismo que yo!” Porque un pecador no entra en el pecado intencionalmente y pidiendo por sí mismo; más bien cayo en ella y no puede salir. No hay ningún pecador que no quiera ser recto y que no quiera ver a su superior y a su jefe como religioso. Más bien, si – ¡me refugio en Allah! – su conciencia se corrompe por la apostasía, y él recibe placer de envenenar como una serpiente.
¡Oh, cabeza loca y corazón corrupto! ¿Piensas que los musulmanes no aman el mundo ni piensan en él, que han caído en una situación de pobreza, y que ellos necesitan amonestación para que no se olviden de su parte del mundo? Tu pensamiento es falso, tu conjetura, equivocada. Su avaricia ha aumentado; esa es la razón por la que se han empobrecido. Porque para los creyentes, la avaricia causa pérdida e indigencia. El dicho:اَلْحَرِيصُ خَائِبٌ خَاسِرٌse ha vuelto proverbial.
Sí, hay muchas cosas que llaman y conducen al ser humano hacia el mundo, como el nefs, alma maligna y sus apetitos, su necesidad, sus sentidos y emociones, Satanás, los señuelos superficiales del mundo y los malos amigos como ustedes. Mientras que quienes llaman hacia el Más Allá, que dura por siempre, y hacia la vida eterna duradera, son pocos.
Si tienes incluso una pizca de patriotismo hacia esta nación, y el esfuerzo elevado de los que alardeas no son mentiras, deberías ayudar a los pocos que llaman hacia la vida eterna. Porque si silencias a pocos y ayudas a muchos, ¡serás amigo de satanás!
¿Acaso supones que la pobreza de esta nación es el resultado de un tipo de ascetismo religioso, o de la pereza que surge de abandonar el mundo? Estás equivocado al suponer eso. ¿No ves que las naciones dominadas por Europa, los brahmanes y zoroastrianos de la India y China y los negros de África, son más pobres que nosotros? ¿Y no ves que nada, aparte de la subsistencia más básica, se deja en manos de los musulmanes? El resto es robado o bien arrebatado por los tiranos infieles europeos o los embusteros de Asia.
Ustedes sepan ciertamente que si su intención al conducir, por la fuerza a los creyentes a la civilización degenerada de esta manera, es el orden y la seguridad del país y la administración fácil, están equivocados y los están conduciendo por el mal camino. Porque es más difícil gobernar a cien depravados cuya fe está sacudida y cuya moral corrompida, y mantener la seguridad pública entre ellos, que gobernar a miles de personas rectas.
Así, según estos principios, los musulmanes no necesitan ser alentados ni conducidos hacia el mundo y a la avaricia. El progreso y el orden público no se pueden asegurar de esa manera. Más bien necesitan tener sus condiciones de trabajo en orden, que la seguridad se establezca entre ellos y que se aliente el principio de cooperación. Y estas necesidades se pueden cubrir a través de las órdenes sagradas de la religión, el temor a Allah y la firme adherencia a la religión.
Octava Nota
¡Oh, ser humano perezoso, que no conoces el placer del esfuerzo y la felicidad del trabajo! Sepas que
por Su perfecta munificencia, Cenab‑i Hak ubicó la recompensa del servicio dentro de él. Él incluyó el salario por el trabajo dentro del trabajo mismo. Es por esta razón que en sus deberes particulares, que se llaman órdenes creativas, los seres e incluso desde un punto de vista, los seres sin vida, se ajustan a las órdenes Divinas con absoluto entusiasmo y con un tipo de placer.
Todo, desde las abejas, las moscas y los pollos, hasta el sol y la luna, llevan a cabo sus deberes con perfecto placer. Eso significa que hay un disfrute en su trabajo para que lo realicen a la perfección, a pesar de que no piensan en los resultados y consecuencias, ya que no tienen inteligencia.
Si dices: “Los seres vivos tienen la habilidad de recibir placer, pero ¿cómo pueden los seres inanimados experimentar entusiasmo y disfrute?”
La Respuesta: Los seres inanimados desean y buscan una posición, un rango, una perfección, una belleza y un orden no por su propios medios, sino por los Nombres Divinos que se manifiestan en ellos. Se vuelven iluminados y progresan porque al realizar sus deberes naturales, cada uno se vuelve como un espejo y un lugar de reflexión de los Nombres de la Nur‑ul Envâr.
Por ejemplo, tal como a pesar de no ser importante y de tener luz en sí mismos, una gotita de agua o un trozo de vidrio que se vuelven con sus corazones puros hacia el sol, se convierten en especies de tronos del sol y te sonríen.
Similarmente, al ser espejos con respecto de sus deberes de los Nombres del Ser Zulcelal, Majestuoso, Quien posee absoluta belleza y perfección, como la gotita y el trozo de vidrio, los átomos de los seres se elevan de una posición muy humilde, a un nivel muy elevado de manifestación e iluminación. Ya que en relación a sus deberes se elevan a un rango muy luminoso y exaltado, se puede decir que si es posible y tienen la capacidad de recibir placer, es decir, si reciben una parte de la vida general, realizan sus deberes con perfecto placer.
Para una evidencia más clara de que se encuentra placer en realizar los deberes, considera los servicios de tus propias partes del cuerpo y emociones. Cada uno recibe diferentes placeres al realizar sus deberes para tu supervivencia personal y la supervivencia de la raza humana. Los deberes en sí mismos son como un medio de placer para ellos, mientras que renunciar al deber es un tipo de tormento para una de tus partes del cuerpo.
Otra evidencia clara es la abnegación y el coraje, que animales como los gallos y las gallinas con polluelos muestran al realizar sus deberes, incluso si tiene hambre, el gallo prefiere a las gallinas antes que a sí mismo, convocándolas a comer el sustento que él encuentra. No lo come él, sino que les permite a ellas que lo coman. Y está claro que siente placer, orgullo y felicidad al llevar a cabo su deber. Esto significa que recibe un placer más grande al hacer eso, que al comer.
La gallina que actúa como un pastor a sus polluelos, también sacrificará su vida por sus polluelos, arrojándose a sí misma a un perro. Y se queda con hambre y les da de comer. Es decir, ella recibe tanto placer por su deber, que prefiere el sufrimiento del hambre y el dolor de la muerte. Las madres animales reciben placer al tratar de proteger a sus crías, es su deber cuando las crías son pequeñas. Cuando crecen, el deber cesa y también el placer. Las madres golpean a sus hijos y les quitan los granos de comida. Sólo para las madres humanas los deberes continúan en cierto nivel, porque en relación a su debilidad e impotencia, los humanos son siempre niños en un sentido y al mismo tiempo necesitan compasión.
Y entonces, considera a los machos y hembras de todos los animales, como la mamá gallina y el gallo, que actúa como un pastor, y comprende que ellos no realizan estos deberes por sí mismos, ni en sus nombres, ni por sus propias perfecciones. Porque si es necesario sacrificar sus vidas en el curso de sus deberes, lo hacen. Más bien los realizan en nombre del Mün'im‑i Kerim, el Fátir-i Zulcelal, Quien los emplea en sus deberes, en los cuales, a través de Su misericordia, Él incluye placer.
Y una evidencia de que el salario está presente en el deber en sí mismo, es esta: las plantas y los árboles se ajustan a las órdenes del Fátir‑ı Zulcelal de una manera que implica entusiasmo y placer. Porque los aromas fragantes que dispersan y al estar adornados con decoraciones que atraen las miradas de sus clientes, y al sacrificarse por sus brotes y frutos hasta que se pudren, les muestra a los atentos que reciben tanto placer al ajustarse a las órdenes Divinas que se pudre y los destruye a ellos mismos.
Mira, los árboles frutales como el coco, que carga con muchas latas de leche en su cabeza y el higo, solicitan a través de sus estados la comida más delicada como la leche de la tesorería de misericordia; lo reciben y se lo dan a comer a sus frutos, mientras que se conforman con agua enlodada. El árbol de granada toma la bebida pura de la tesorería de misericordia y se la da a beber a su fruta, él se contenta con agua enlodada.
En las semillas también hay un anhelo claramente evidente en su deber de germinar y enviar brotes. Como alguien prisionero en un lugar estrecho anhela salir a un jardín o a un lugar abierto, ese anhelo, ese estado alegre, también es evidente en las semillas, en su deber de echar retoños.
Así, es por este principio largo y misterioso, que está en vigencia en el universo y se llama “costumbre Divina”, que esas personas ociosas y holgazanas que viven en la facilidad y prosperidad, por la mayor parte sufre más problemas y angustia que aquellos que luchan y trabajan. Porque los ociosos siempre se quejan sobre sus vidas y quieren pasarlas rápidamente con entretenimientos. Mientras que quien trabaja y lucha, está agradecido y ofrece alabanzas y no quiere que su vida pase rápidamente.اَلْمُسْتَرِيحُ الْعَاطِلُ شَاكٍ مِنْ عُمْرِهِ وَالسَّاعِىُ الْعَامِلُ شَاكِرٌes un principio universal. También es por esta razón que el dicho: “La facilidad yace en la dificultad, y la dificultad en la facilidad” se ha vuelto proverbial.
Por cierto, si los seres inanimados se observan cuidadosamente, se verá que en las capacidades y habilidades innatas de quienes no se han desarrollado, expandiéndose de lo potencial a lo real a través de un gran esfuerzo y ejercicio, se evidencia un estado acorde con la costumbre Divina mencionada anteriormente. Este estado indica que en el deber natural hay un esfuerzo y un placer. Si los seres inanimados se percatan de la vida general, el esfuerzo es suyo propio; de otra manera pertenece a aquello que representa y supervisa al ser inanimado.
Incluso se puede decir como consecuencia de este misterio, que cuando el agua delicada y sutil recibe la orden de congelarse, se ajusta a la orden con un entusiasmo tan intenso, que separa el hierro, rompiéndolo en trozos. Es decir, con la lengua del frio y la temperatura bajo cero, cuando se notifica la orden “¡Expándete!” de Rab al agua, que está en un cerrado molde de hierro, separa su molde con la intensidad del fervor, rompiendo el hierro, ella misma se vuelve en hielo. Así sucesivamente.
Puedes hacer analogías con esto para todo. Desde las rotaciones de los soles y sus viajes y peregrinaciones, hasta los giros, las vueltas y las vibraciones de las partículas como derviches mevlevíes, todo lo que lucha y está en movimiento en el universo por la ley del Decreto Divino, y procede de la mano del Poder Divino y se manifiesta a través de la orden creativa, que comprende la Voluntad, el Conocimiento y la Orden Divina.
Cada átomo, cada ser, cada ser vivo, incluso, se parece a un soldado que tiene diferentes relaciones con todas las secciones del ejército y diferentes deberes en cada una; cada partícula y cada ser vivo es similar a eso. Por ejemplo, un átomo en tu ojo tiene una relación con las células del ojo, con el ojo, con los nervios faciales y los vasos sanguíneos del cuerpo; y tiene deberes según esas relaciones y brinda beneficios según cada uno de esos deberes. Y así sucesivamente, puedes comparar todo con esto.
Así, todo atestigua la Necesaria Existencia del Kadír‑i Ezelí, Omnipotente de la Eternidad Pasada en dos sentidos:
El Primero: Al llevar a cabo sus deberes mucho más allá de su propio poder, todo da testimonio de la existencia del Kadír.
El Segundo: Al actuar según las leyes que forman el orden del mundo y de los principios que perpetúan el equilibrio de los seres, todo da testimonio de ese Alím‑i Kadír.
Porque una cosa sin vida, como el átomo y el animal diminuto como la abeja, no pueden conocer el orden y el equilibrio, que son los asuntos sutiles e importantes del Libro Claro. ¿Cómo pueden un átomo sin vida y una abeja diminuta leer los asuntos sutiles y significativos del Libro Claro, que está en manos del Ser Zulcelal, Majestuoso, Que abre y cierra y reúne los niveles de los cielos como si fueran páginas de un cuaderno? Si piensas como un loco que la partícula tiene un ojo capaz de leer las letras delicadas de ese libro, ¡entonces puedes tratar de refutar el testimonio de ese átomo!
Sí, Fátir‑i Hakím, Creador Sabio resume los principios del Libro Claro de una manera muy bella y en forma abreviada, con un placer particular y a través de una necesidad especial, y los incluye en los seres. Si todo actúa así con un placer particular por una necesidad particular, sin saberlo se ajusta a los principios del Libro Claro. Por ejemplo, el mosquito diminuto con su probóscide viene al mundo, sale de su casa y sin detenerse, ataca el rostro del ser humano; lo golpea con su vara larga haciendo que brote el agua de vida y la bebe. Muestra la habilidad de un guerrero experto al evadir los golpes dirigidos hacia él. ¿Quién le enseñó al ser diminuto, inexperto y recién nacido la ciencia de la Guerra y el arte de extraer agua? ¿Y dónde lo aprendió? Yo, es decir, este pobre Said, confieso que he estado en el lugar de ese mosquito con su probóscide, sólo pude haber aprendido este arte, esta guerra de ataque y retirada, esta extracción de agua, sólo después de una larga instrucción y mucha experiencia.
Y entonces, compara a los animales como la abeja, que recibe inspiración, la araña y el ruiseñor, que teje su nido como una media, con el mosquito,
e incluso puedes comparar las plantas con estos animales de la misma manera.
Sí, Cevvad‑i Mutlak (Celle Celaluhu) le ha dado a cada ser vivo un memorando escrito con la pluma del placer y la tinta de la necesidad, y con ello ha depositado en el ser el programa de las órdenes creativas y el índice de sus deberes. Mira cómo Hakím-i Zulcelal, Sabio y Majestuoso ha escrito en un recibo el monto en relación a los deberes de la abeja, de los principios del Libro Claro, y lo ubicó en el cofre de la cabeza de la abeja. Y la llave del cofre es el placer específico de la abeja diligente. Con él, abre el cofre, lee el programa, comprende la orden y actúa. Proclama el significado de la aleya:وَاَوْحَى رَبُّكَ اِلَى النَّحْلِ
Si has escuchado toda esta Octava Nota y la has comprendido por completo, a través de la comprensión correcta y súbita de la fe, comprenderás el significado de:وَسِعَتْ رَحْمَتُهُ كُلَّ شَيْءٍy una verdad de:وَ اِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِy un principio de:اِنَّمَٓا اَمْرُهُٓ اِذَٓا اَرَادَ شَيْئًا اَنْ يَقُولَ لَهُ كُنْ فَيَكُونُy un punto sutil de:فَسُبْحَانَ الَّذ۪ى بِيَدِه۪ مَلَكُوتُ كُلِّ شَىْءٍ وَاِلَيْهِ تُرْجَعُون
Novena Nota
Debes saber que la misión profética en la humanidad es el resumen y el fundamento del bien y de las perfecciones del ser humano; la Verdadera Religión es el índice de la prosperidad y felicidad; la fe es un bien puro y absoluto. Ya que en este mundo se evidencian una belleza brillante, un bien extensivo y exaltado, una verdad evidente y una perfección superior, evidentemente la verdad y la realidad yacen en la misión profética y en las manos de los profetas. Mientras que el mal, el extravío y la pérdida están con quienes se oponen a ellos.
De los miles de méritos de la adoración, considera sólo lo siguiente:
Por la adoración, el Profeta (A.S.M.) une los corazones de aquellos que afirman la Unidad Divina en las oraciones de las Fiestas y de los viernes, y de las oraciones realizadas en congregación. Y junta sus lenguas en una sola frase. Esto es de una manera tal, que una persona responde al discurso poderoso del Mábud‑u Ezeli, Ser Adorado de la Eternidad Pasada con las voces, las súplicas y las invocaciones pronunciadas por innumerables corazones y lenguas. Fortaleciéndose unos a otros, ayudándose entre sí y uniéndose, esas voces, súplicas e invocaciones muestran una adoración tan expansiva ante la Divinidad del Mábud-u Ezeli, que es como si el globo terráqueo estuviera recitando esas invocaciones, ofreciendo esas súplicas y realizando las oraciones con sus regiones, y adaptándose con sus climas a la orden de:اَقِيمُوا الصَّلَوةَque se reveló con gloria y enormidad desde más allá de los cielos.
A través de este misterio de unidad, el ser humano, un ser minúsculo e inhábil en el universo, como una partícula, con respecto a lo vasto de la adoración se vuelve un siervo amado del Halik‑i Semavat vel Ard, Creador de los Cielos y Tierra, Su representante sobre la tierra, el gobernador de la tierra, el jefe de los animales, y el resultado y el objetivo de la creación del universo.
Sí, si las voces de cientos de millones de personas que proclaman “¡Allahu Ekber!” después de las cinco oraciones diarias, y en particular en las oraciones de las Fiestas, se unen en el Mundo Manifiesto como lo hacen en el Mundo de lo Oculto, el globo terráqueo en su totalidad se vuelve un enorme ser humano. Ya que “¡Allahu Ekber!” que proclama con una voz poderosa, es igual a su propia grandeza, los creyentes de la Unidad Divina que proclaman “¡Allahu Ekber!” en el mismo instante al unísono, se vuelve como un poderoso “¡Allahu Ekber!” pronunciado por la tierra. Es como si la tierra se sacudiera con un gran temblor a través de las invocaciones y glorificaciones del Mundo del Islam, en las oraciones de las Fiestas. Proclamando “¡Allahu Ekber!” con todas sus regiones y todos sus lados, forma su intención con el corazón puro de la Ka'ba, su qibla, y al pronunciar “¡Allahu Ekber!” con la lengua del Monte Arafat en la boca de la Meca, esa sola frase asume una forma en el aire de las bocas como cuevas de todos los creyentes de todas las partes de la tierra. Tal como a través del eco de una frase de “¡Allahu Ekber!” surgen innumerables “¡Allahu Ekber!”, así también esa recitación e invocación aceptable hace que los cielos suenen y resuenen haciendo olas en los mundos Intermedios.
Y entonces, alabamos, glorificamos y exaltamos tantas veces como cantidad de los átomos de la tierra al Ser Zulcelal, Majestuoso, Quien hizo la tierra, así prosternarse ante Él en adoración, glorificándolo y exaltándolo, y la hizo una mezquita para Sus siervos y una cuna para Sus seres. Y Le ofrecemos tantas alabanzas como cantidad de seres, que Él nos hizo la Comunidad del Noble Profeta (A.S.M.), quien nos enseñó la adoración de este tipo.
Décima Nota
¡Sepas, oh, negligente y confundido Said! Alcanzar la luz del conocimiento de Cenab‑i Hak, mirar hacia ella, ver sus manifestaciones en los espejos de los signos y testigos, y contemplar sus pruebas y evidencias, requiere que no lo examines con los dedos de la crítica. No examines críticamente a cada luz que pasa sobre ti, u ocurre en tu corazón o aparece en tu mente, ni critiques con la mano de la duda. No estires tu mano para sostener una luz que aparece ante ti. Más bien aléjate de las cosas que causan negligencia, vuélvete hacia la luz y espera,
porque he observado que los testigos y las pruebas del conocimiento de Allah, son de tres tipos:
Un Tipo es como el agua. Es visible y palpable, pero no se puede sostener con los dedos. Para este tipo, uno tiene que desprenderse de las ilusiones y sumergirse en él como un todo. No se puede descubrir con los dedos de la crítica; si es así, se escurre y se pierde. ¡Esa agua de la vida no hace de los dedos su morada!
El Segundo Tipo es como el aire. Se puede percibir, pero no es visible ni se puede agarrar. Deberías volverte hacia él con tu rostro, tu boca, tu espíritu y sostenerte ante esa brisa de misericordia. Pero no estires tu mano de crítica hacia él, porque serás incapaz de sostenerla. Respíralo con tu espíritu. Si lo observas con ojos de duda y pones tus manos sobre él criticándolo, te dejará y partirá. No hará de tus manos su morada; ¡no podría estar satisfecho con ellas!
En cuanto a El Tercer Tipo es como la luz. Es visible pero no se puede palpar ni se puede agarrar. Entonces aférrate a ella con los ojos del corazón y la visión del espíritu, dirige tu mirada hacia ella y espera. Tal vez venga por sí sola, porque la luz no se puede sostener con las manos ni cazarse con los dedos; se puede cazar sólo con la luz de la perspicacia. Si estiras tus manos físicas y codiciosas, la pesas sobre una balanza material, incluso si no se extingue, se ocultará. Porque tal como esa luz no estará satisfecha de ser encarcelada en la materia, así tampoco puede restringirse ni aceptar que las cosas densas sean su señor y dueño.
Undécima Nota
Sepas que existe mucha bondad y compasión en la manera de expresión del Corán de Milagrosa Exposición, porque la mayoría de a quienes se dirige es la masa de la gente común. Sus mentes son simples y, ya que sus vistas no penetran las cosas delicadas, repite los signos inscritos sobre la faz de los cielos y de la tierra para acariciar sus mentes simples. Lo hace fácil para leer esas grandes letras. Por ejemplo, enseña los signos que son claramente evidentes y fácilmente leídos, como la creación de los cielos y de la tierra, y hacer llover del cielo y el surgimiento de vida en la tierra. Rara vez dirige la atención a los signos sutiles escritos en pequeñas letras entre aquellas grandes letras, para que la gente común no experimente dificultad al leerlos.
Y también existe una elocuencia, fluidez y naturalidad en los estilos del Corán, por medio de las cuales es como si fuera un memorizador del Corán; recita las aleyas inscritas con la pluma del poder sobre las páginas del universo. Es como si el Corán fuera la recitación del libro del universo y la expresión verbal de su orden, y leyera los atributos del Nakkásh‑ı Ezelí y escribiera Sus actos y obras. Si quieres ver esta elocuencia de expresión, escucha con un corazón consiente y atento los decretos como la Sura 'Amme' y la aleya:قُلِ اللّٰهُمَّ مَالِكَ الْمُلْكِ
Duodécima Nota
¡Oh, amigos míos que están escuchando estas Notas! Deben saber que la razón por la que a veces escribo las oraciones, los ruegos y las súplicas de mi corazón para mi Rab, que deberían ser secretos, es para solicitar la misericordia Divina, para aceptar las palabras de mi libro cuando la muerte haya silenciado las palabras de mi lengua.
Sí, el arrepentimiento y el pesar de mi lengua en una vida corta, son insuficientes para expiar mis pecados innumerables. La lengua del libro, que es constante y permanente, en cierta forma sirve más. Y entonces, hace trece años, cuando como resultado de una revuelta y una tormenta del espíritu, la risa del Viejo Said se transformaba en el llanto del Nuevo Said – en el momento en que me desperté del sueño negligente de la juventud, en la mañana de la ancianidad – se escribió estos ruegos y estas súplicas en árabe. El significado de una parte de ellos es como sigue:
¡Oh, mi Rabb‑i Rahim y Halik-ı Kerim, Señor Compasivo y Creador Generoso!
Al hacer elecciones incorrectas, mi vida y mi juventud se perdieron y se fueron, y todo lo que me ha quedado como sus frutos son pecados graves, pesares viles y dudas y escrúpulos que inducen a la desviación. Me estoy acercando a la tumba con mi rostro avergonzado, con esta carga pesada y este corazón enfermo. Como sin elección, o desviándose de izquierda a derecha, todos mis amigos, pares y parientes están muriendo ante mis ojos, yo también me estoy aproximando a la puerta de la tumba. Esa tumba es el primer lugar de parada en el camino que conduce desde esta morada efímera, hasta la separación eterna y toda la eternidad; es la primera puerta que se abre hacia ella. He comprendido con absoluta certeza que la morada de este mundo, al que estoy apegado y por el que estoy cautivado, es efímera y partirá, es fugaz y morirá. Y como se observa, los seres dentro de ella viajan en una caravana tras otra y desaparecen. En especial para aquellos como yo con almas malignas, este mundo es extremadamente cruel y traicionero. Por un placer, inflige mil dolores. Por una sola uva, da cien bofetadas.
¡Oh, mi Rabb‑i Rahim y Halik-i Kerim! Según el misterio deكُلُّ آتٍ قَرِيبٌ, ahora veo que pronto habré vestido mi mortaja, montado el ataúd y despedido a mis amigos. Acercándome a mi tumba, exclamo a la Corte de Tu Misericordia a través del estado de mi cadáver y la lengua articulada de mi espíritu: “¡Misericordia! ¡Misericordia! ¡Oh, el Hannan, el Mennan! ¡Líbrame de la vergüenza de mis pecados!”
Ahora he alcanzado el borde de mi tumba. Estoy parado en la cabeza de mi cuerpo, estirado al lado de ella. Levantando mi cabeza hacia la Corte de Tu Misericordia, grito buscando con toda mi fuerza: “¡Misericordia! ¡Misericordia! ¡Oh Hannan! ¡Oh Mennan! ¡Líbrame de la carga pesada de mis pecados!”
Ahora he entrado en mi tumba, estoy envuelto en mi mortaja. Quienes vinieron a enviarme a mi camino me han dejado solo y partieron. Espero Tu perdón y misericordia. Observé con mis ojos que no hay lugar de refugio o socorro más que en Ti. Grito con toda mi fuerza ante el rostro horrible del pecado, la forma salvaje de rebelarse contra Allah, en el lugar más estrecho: "¡Misericordia! ¡Misericordia! ¡Oh Rahman! ¡Oh Hannan! ¡Oh Mennan! ¡Oh Deyyan! ¡Líbrame de la compañía de mis pecados horribles! ¡Ensancha mi lugar! ¡Mi Señor! Tu misericordia es mi recurso. Tu Amado, la Misericordia de Todos los Mundos, el medio para Tu misericordia. Me quejo, no sobre Ti, sino sobre mi nefs, alma maligna y mi estado ante Ti.
“¡Oh, mi Halik‑i Kerim y Rabb-i Rahim!
Tu ser, criatura y siervo llamado Said, es un rebelde, inhábil, negligente, ignorante, enfermo, vil, pecador, anciano, malhechor y es como un siervo desertor; pero después de cuarenta años, se ha arrepentido y quiere regresar a Tu Corte. Busca refugio en Tu misericordia. Confiesa sus incontables pecados y errores. Sufre de dudas y todo tipo de aflicción, Te busca y Te ruega. Si por Tu perfecta misericordia lo aceptas, si lo perdonas y tienes misericordia de él, esa es de todas maneras Tu marca, porque Tú eres el Erhamurrahimin, el Más Compasivo de los compasivos. Si Tú no me aceptas, ¿a qué puerta puedo acercarme? ¿Qué otra puerta hay? No hay otro Rab sino Tú, a cuya corte se puede aproximar. No hay verdadero Mábud más que Tú, en Quien se puede refugiar”.
لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اَنْتَ وَحْدَكَ لَا شَر۪يكَ لَكَ اٰخِرُ الْكَلَامِ فِي الدُّنْيَا وَاَوَّلُ الْكَلَامِ فِي الْاٰخِرَةِ وَفِي الْقَبْرِ اَشْهَدُ اَنْ لَٓا اِلٰهَ اِلَّا اللّٰهُ وَاَشْهَدُ اَنَّ مُحَمَّدًا رَسُولُ اللّٰهِ صَلَّى اللّٰهُ تَعَالٰى عَلَيْهِ وَسَلَّمَ
Décima Tercera Nota
Ésta consiste de Cinco Asuntos que han sido motivo de confusión.
El Primer Asunto
A pesar de que quienes trabajan y se esfuerzan en el camino de la Verdad deberían pensar sólo en sus propios deberes, piensan en aquellos que pertenecen a Cenab‑i Hak, basan sus acciones en ellos y caen en el error.
Se escribió en la obra “Edebud‑din ved-Dunya” que una vez Satanás tentó a Jesús (A.S.) diciéndole: “Ya que la hora señalada de la muerte, y todas las cosas están designadas por el Decreto Divino, arrójate de este lugar alto y observa, morirás”. Jesús (A.S.) le respondió:اِنَّ لِلّٰهِ اَنْ يَخْتَبِرَ عَبْدَهُ وَلَيْسَ لِلْعَبْدِ اَنْ يَخْتَبِرَ رَبَّهُ
Es decir, Cenab‑i Hak pone a prueba a su siervo diciéndole: Si haces eso, Yo haré esto. Veamos, ¿eres capaz de hacerlo? Pero Su siervo no tiene derecho ni poder para poner a prueba a Cenab-i Hak y decirle: Si yo hago eso, ¿Tú harás esto? Asumir esa actitud, como poniendo la soberanía de Cenab-i Hak a prueba y examen, es mala conducta y es contrario a la adoración, y a que el ser humano es el siervo de Allah.
Ya que la verdad es así, el ser humano debería hacer su propio deber y no interferir en los asuntos de Cenab‑i Hak.
Es sabido que cuando uno de los héroes del Islam, que muchas veces derrotó al ejército de Cengiz, Celaleddin‑i Harzemshah iba a la guerra, sus ministros y seguidores le dijeron: “Serás victorioso; Cenab-i Hak te hará un vencedor”. Él respondió: “Estoy a cargo por orden de Allah, para actuar en el camino de la Cihad, no interfiero en los asuntos de Cenab-i Hak. Hacernos vencedores o derrotados, es Su asunto”.
Así, debido a que comprendía el misterio de esa sumisión, fue maravillosamente victorioso en numerosas ocasiones.
Por cierto, en sus acciones voluntarias, el ser humano no debería pensar en los resultados que pertenecen a Cenab‑i Hak. Por ejemplo, para algunos de nuestros hermanos, la gente que se une a Risale-i Nur enciende su entusiasmo y hace aumentar sus esfuerzos. Y cuando la gente no escucha, los débiles entre ellos rompen sus fuerzas espirituales, y su entusiasmo se extingue en cierto grado. Mientras que el Noble Profeta (A.S.M.), que fue el Maestro Absoluto, el Líder Universal y el Guía Perfecto, tomó como su guía el decreto Divino de:وَمَا عَلَى الرَّسُولِ اِلَّا الْبَلَاغُy cuando la gente se retraía y no escuchaba, difundió el mensaje con mayor esfuerzo, entusiasmo y seriedad. Porque, según el misterio de:اِنَّكَ لَا تَهْد۪ى مَنْ اَحْبَبْتَ وَلٰكِنَّ اللّٰهَ يَهْد۪ى مَنْ يَشَٓاءُél comprendió que hacer que la gente escuche, y guiarla, es el asunto de Cenab‑i Hak. Y no interfería en los asuntos de Cenab-i Hak.
¡Y entonces, hermanos míos, ustedes tampoco interfieran al basar sus acciones en lo que no es vuestro asunto, y no tomen una posición de poner a prueba a vuestro Halik!
El Segundo Asunto
La adoración y el servicio por Allah se relacionan con la orden Divina y la complacencia Divina. La razón de la adoración es la orden Divina, y su resultado es la complacencia Divina. Sus frutos y beneficios miran hacia el Más Allá. Pero mientras que no son la razón suprema y no se buscan intencionalmente, los beneficios que miran hacia este mundo y los frutos que surgen por sí mismos y son dados sin querer, no son contrarios a la adoración. Más bien son para alentar a los débiles y hacer que elijan la adoración. Si esos frutos y beneficios son la razón de las invocaciones o recitación o una parte de la razón, en parte invalida la adoración. Por cierto, hace que la invocación meritoria sea infructífera, y no produce ningún resultado.
Y entonces, quienes no comprenden este misterio, recitan, por ejemplo, la sagrada súplica de Shah‑i Nakshibend, que brinda cien beneficios y méritos, o Cevshen-ul Kebir, que brinda mil, haciendo de algunos de esos beneficios su intención principal. Entonces, no reciben esos beneficios y no los recibirán y no tienen derecho a recibirlos. Porque esos beneficios no pueden ser la razón para esas súplicas, ni pueden ser en sí mismos deseados ni buscados de ellas. Porque se obtienen de una manera como una benevolencia sin petición, como consecuencia de esa súplica sincera. Si los pone en su intención, su sinceridad se corrompe en cierto grado. Por cierto, deja de ser adoración y pierde todo el valor.
Sólo existe esto, que la gente débil necesita algo para alentarlos a recitar invocaciones meritorias como esas. Si piensan en los beneficios y las recitan con entusiasmo, puramente por la complacencia de Allah y por el Más Allá, no provoca daño e incluso es aceptable.
Es porque esta sabiduría no se ha comprendido, que cuando no reciben los beneficios narrados por los polos espirituales y los rectos de las generaciones pasadas, muchos de ellos entran en duda o incluso lo niegan.
El Tercer Asunto
طُوبَى لِمَنْ عَرَفَ حَدَّهُ وَلَمْ يَتَجَاوَزْ طَوْرَهُEs decir: “Feliz es el hombre que conoce sus límites y no los excede”. El sol tiene manifestaciones desde un trozo de vidrio hasta una gotita de agua, un pozo, el océano y la luna hasta los planetas. Cada uno contiene el reflejo del sol y la imagen según su capacidad y conoce sus límites. Según con su capacidad, una gota de agua dice: “Hay un reflejo del sol sobre mí”. Pero no puede decir: “Soy un espejo como el mar”.
De exactamente la misma manera, hay niveles en los rangos de los evliyas, según la variedad de manifestaciones de los Nombres Divinos. Cada uno de los Nombres Divinos tiene manifestaciones como un sol, desde el corazón hasta el Trono Divino. El corazón también es un Trono, pero no puede decir: “Yo también soy como el Trono Divino”.
Así, quienes proceden reticentemente y con orgullo en lugar de reconocer su inhabilidad, pobreza, sus faltas y defectos, y se prosternan rogando ante la Corte Divina, que forma la base de la adoración, consideran que sus corazones minúsculos son iguales al Trono Divino. Confunden sus rangos, que son como gotas, con los rangos de los evliyas, que son como mares. Se rebajan ante la artificialidad, la exposición falsa y la adulación sin sentido, para adecuarse a esos rangos elevados y caen en muchas dificultades.
En Breve: Hay un Hadiz que dice:هَلَكَ النَّاسُ اِلَّا الْعَالِمُونَ وَهَلَكَ الْعَالِمُونَ اِلَّا الْعَامِلُونَ وَهَلَكَ الْعَامِلُونَ اِلَّا الْمُخْلِصُونَ وَالْمُخْلِصُونَ عَلٰى خَطَرٍ عَظِيمٍ
Es decir, el único medio de salvación y liberación es la sinceridad. Es de gran importancia obtener sinceridad. El acto más diminuto realizado con sinceridad, es preferible a toneladas de aquellos que se realizan sin sinceridad. Una persona debería pensar que lo que obtiene sinceridad en sus acciones, es hacerlas puramente porque son una orden Divina, y que su resultado es la complacencia Divina, y no debería interferir con los asuntos de Allah.
Existe la sinceridad en todo. Un ápice de amor, incluso con sinceridad, es superior a toneladas de amor oficial por el que se espera algo a cambio. Alguien describió este amor sincero como sigue:وَمَا اَنَا بِالْبَاغِى عَلَى الْحُبِّ رِشْوَةً ضَعِيفٌ هَوًى يُبْغَى عَلَيْهِ ثَوَابٌ
“No quiero un soborno, ni una recompensa o devolución, ni un premio por el amor, porque el amor que requiere un precio a cambio, es débil y vive poco”.
El amor sincero se ha incluido en la naturaleza humana y en todas las madres. La compasión de las madres manifiesta este amor sincero en su verdadero significado. La evidencia de que a través del misterio de esta compasión, las madres no quieren ni buscan una recompensa o soborno a cambio de su amor hacia sus hijos, es que sacrifican sus espíritus e incluso su felicidad eterna por ellos. Mientras que todo el capital de una gallina es su vida, una gallina sacrificó su propia cabeza para salvar a su polluelo de la boca de un perro, como atestiguó Husrev.
El Cuarto Asunto
Uno no debería recibir otorgamientos que llegan de la mano de las causas aparentes, por esa causa.
Si esa causa no posee voluntad, como un animal o un árbol por ejemplo, da ese otorgamiento directamente por cuenta de Cenab‑i Hak. Ya que él dice: “Bismillah” a través de su estado y te lo da; tú también en el nombre de Allah, di: “Bismillah” y tómalo.
Si esa causa tiene voluntad, ella debe decir. “Bismillah”, luego puedes tomarlo de ella; de lo contrario no lo tomes. Porque aparte del significado explícito de la aleya:وَلَا تَاْكُلُوا مِمَّا لَمْ يُذْكَرِ اسْمُ اللّٰهِ عَلَيْهِun significado implícito es este: “No comen el otorgamiento que no recuerda al Verdadero Mun'im, Otorgador y que no se da en Su nombre”.
Ya que esto es así, tanto quien da debe decir “Bismillah”, como quien recibe debe decir “Bismillah”. Si él no dice “Bismillah”, pero tú estás necesitado de tomarlo, entonces tú di “Bismillah” y viendo la mano de la misericordia Divina sobre la cabeza de él, bésala en agradecimiento y tómalo de él. Es decir, mira desde el otorgamiento al acto de otorgar y desde el acto de otorgar piensa en el Verdadero Mun'im. Pensar de esta manera es un tipo de agradecimiento. Entonces si deseas, ofrece una oración por el medio aparente, ya que fue por su mano que el otorgamiento te fue enviado.
Lo que engaña a quienes adoran las causas aparentes son las dos cosas que vienen juntas o están juntas, que se llama “iktiran”; creen que las dos cosas se causan entre sí.
También, ya que la inexistencia de una cosa es la causa de que un otorgamiento sea inexistente, creen que la existencia de una cosa es también la causa de la existencia de ese otorgamiento. Ofrecen su agradecimiento y gratitud por esa cosa y caen en el error. Porque la existencia de un otorgamiento resulta de todas las condiciones de ese otorgamiento y los preliminares. Mientras que la inexistencia de ese otorgamiento ocurre a través de la inexistencia de sólo una condición.
Por ejemplo, alguien que no abre el canal de agua para regar un jardín, es la razón y la causa de que el jardín se seque, y de la inexistencia de esos otorgamientos. Pero la existencia de esos otorgamientos del jardín, depende de cientos de condiciones además del deber de esa persona, y los otorgamientos surgen a través de la voluntad y el poder Divino, que son la verdadera causa.
Entonces comprende qué tan claro es el error de esta sofistería ¡y qué equivocados están quienes adoran las causas!
Sí, la “iktiran” es una cosa y la causa es otra. Tú recibes un otorgamiento, pero la intención de una persona de otorgártela fue junto con el otorgamiento, no la causa. La causa fue la misericordia Divina. Si la persona no hubiera tenido la intención de otorgarte, tú no lo hubieras recibido y hubiera sido la causa de la inexistencia del otorgamiento. Pero como consecuencia de la mencionada regla, el deseo de otorgar no puede ser la causa del otorgamiento; sólo puede ser una de las cientos de condiciones.
Por ejemplo, algunos de aquellos entre los estudiantes de Risale‑i Nur (como Husrev y Re'fet) que han recibido los otorgamientos de Cenab-i Hak, han confundido la “iktiran” con la causa, y han estado demasiado agradecidos con su Maestro. Sin embargo, Cenab-i Hak juntó el otorgamiento de beneficiarse de la instrucción Coránica que Él otorgó sobre ellos, y la bendición de instruir lo que Él ha otorgado sobre su Maestro; Él 'asoció' a los dos.
Ellos dicen: “Si nuestro Maestro no hubiera venido, no hubiéramos recibido esta instrucción, entonces su instrucción es la causa de nuestro beneficio”.
Sin embargo, digo: “¡Hermanos míos! Las bendiciones que Cenab‑i Hak les otorgó a ustedes y a mí, llegaron juntas. La causa de las bendiciones es la misericordia Divina. Como ustedes, yo también una vez confundí la ”iktiran“ con la causa, y sentí mucha gratitud hacia los cientos de estudiantes de Risale-i Nur con plumas de diamante como ustedes. Yo decía: 'Si no hubiera sido por ellos, ¿cómo podría un casi analfabeto desafortunado como yo haber realizado este servicio?' Entonces comprendí que después de haberles otorgado la bendición sagrada por medio de la pluma, Él me otorgó el éxito en este servicio. Él asoció a los dos; no fueron la causa uno del otro. No les agradezco sino que los felicito. Y ustedes también recen por mí y felicítenme, en lugar de agradecerme”.
Se puede comprender de este Cuarto Asunto cuántos niveles hay en la negligencia.
El Quinto Asunto
Tal como si la propiedad de una comunidad se le da a una persona, es una crueldad; o si una persona pone sus manos en las fundaciones de caridad que pertenecen a la comunidad, hace una crueldad; así también adjudicarle al líder o maestro de una comunidad los resultados del trabajo de esa comunidad, o el honor y el mérito que resultan de sus buenas obras, es una crueldad tanto para la comunidad como para el líder o maestro. Porque hacerlo, adula su egoísmo y alienta el orgullo. Mientras que es el portero, cree que es el rey. Él también se hace mal a sí mismo. Por cierto, abre el camino hacia un tipo de atribución oculta de copartícipes a Allah.
Por cierto, el coronel no puede tomar el botín, la victoria y la gloria que pertenecen al regimiento que conquista un fuerte. El maestro y el guía espiritual no deberían considerarse como la fuente y el origen, sino debe ser reconocido como el lugar de reflexión y manifestación. Por ejemplo, el calor y la luz te alcanzan por medio de un espejo. Si te olvidas del sol y consideras que el espejo es la fuente, estás agradecido por él en lugar de estar agradecido por el sol, sería una locura. El espejo debería preservarse porque es el lugar de manifestación.
Así, el espíritu y el corazón del guía es un espejo; es el lugar para reflejar la refulgencia que emana de Cenab‑i Hak. Él es el medio de que se refleje sobre sus seguidores. No se le debería adjudicar una estación más elevada con respecto a la refulgencia, que la de ser el medio. A veces sucede que un maestro considerado como la fuente no es el lugar de manifestación ni es la fuente. El seguidor cree que la refulgencia que recibe es debido a la pureza de su sinceridad o a su fuerza de apego o su concentración con su maestro, o de otras maneras, que han venido del espejo del espíritu de su maestro.
Como por medio del magnetismo, algunas personas abren una ventana en su imaginación hacia el Mundo de Similitudes al observar atentamente al espejo y ven cosas raras en el espejo. Pero no es el espejo; más bien al focalizar su atención sobre el espejo, se abre una ventana en sus imaginaciones afuera del espejo y ven esas cosas. Es por esta razón que a veces el estudiante sincero de un sheyj deficiente puede ser más avanzado que su sheyj. Él regresa, guía a su sheyj y se vuelve el sheyj del sheyj.
Décimo Cuarta Nota
Ésta consiste de cuatro Signos breves que aluden a la Unidad Divina.
Primer Signo
¡Oh, adorador de las causas! Ves que un palacio maravilloso diseñado con joyas exclusivas se está construyendo. Algunas de las joyas usadas en su construcción sólo se encuentran en China; otras en Andalucía; otras en Yemen; mientras que otras se encuentran nada más que en Liberia. Si ves mientras se está construyendo, que las piedras preciosas llegan el mismo día desde el norte, el sur, el este y el oeste, ¿tendrías alguna duda de que el maestro constructor que hace el palacio, es un hacedor de milagros que domina sobre toda la tierra?
Así, cada animal es un palacio Divino como ese. En particular, el ser humano es el más delicado y maravilloso de los palacios. Algunas de las joyas de este palacio llamado ser humano vienen del Mundo de los Espíritus, algunas del Mundo de Similitudes y de la Tabla Preservada, y otras del mundo del aire, del mundo de la Luz y del mundo de los elementos. Y entonces también él es un palacio maravilloso y raro, cuyas necesidades se estiran hasta la eternidad, cuyas esperanzas se han esparcido a todas las regiones de los cielos y de la tierra, y que se relaciona y tiene lazos con todas las épocas de este mundo y del Más Allá.
Y entonces, ¡Oh, tú que te consideras un verdadero ser humano! Ya que tu naturaleza es así, Quien te hizo sólo puede ser Uno, para Quien este mundo y el Más Allá son cada uno una morada, la tierra y los cielos cada uno una página, y Quien dispone sobre la eternidad como si fuera ayer y mañana. En cuyo caso, el verdadero objeto de adoración del ser humano, el lugar de recurso y el salvador sólo puede ser Quien gobierna la tierra y los cielos, y tiene las riendas de este mundo y del próximo.
Segundo Signo
Hay algunas personas tontas que por no reconocer el sol, si lo ven en un espejo, comienzan a amar al espejo. Con una emoción intensa intentan preservar el espejo para que el sol dentro de él no se pierda. Cada vez que una persona tonta se da cuenta de que el sol no muere cuando muere el espejo, y no se pierde cuando éste se rompe, vuelve todo su amor hacia el sol del cielo. Comprende entonces que el sol del espejo no depende del espejo, ni la continuidad de su existencia depende de él. Más bien es el sol que sostiene al espejo, proveyendo su luz brillante. La continuidad del sol no depende del espejo, más bien la continuación del brillo vivo del espejo depende de la manifestación del sol.
¡Oh, ser humano! Tu corazón, identidad y naturaleza son un espejo. El amor intenso por la inmoralidad en tu naturaleza y corazón, no deberían ser para el espejo ni para tu corazón y naturaleza, sino para la manifestación del Bákí‑i Zulcelal, Cuya manifestación se refleja en el espejo según la capacidad del espejo. Sin embargo, debido a la estupidez, ese amor tuyo se dirige a otros lugares.
Ya que esto es así, di “Ya Bákí, entel Bákí” Es decir, “Ya que Tú existes y Tú eres eterno, sea lo que sea que la fugacidad y la inexistencia quieran hacernos, pueden hacerlo, ¡no tiene importancia!”
Tercer Signo
¡Oh, ser humano! El estado más extraño que el Creador Omnisciente ha incluido en tu naturaleza, es que a veces no puedes establecerte en todo el mundo; como alguien que se sofoca en prisión, respiras ahogado por algún lugar más amplio que el mundo. Y aun así entras en el asunto más diminuto, un recuerdo, un momento y te estableces allí. Tu corazón y mente, que no pueden establecerse en el mundo vasto, se establecen en ese ápice. Deambulas por ahí con tus más intensas emociones en ese breve momento, ese recuerdo diminuto.
Y Él le dio a tu naturaleza inmaterial poderes y facultades sutiles que son tales, que si algunos de ellos devoraran al mundo, no estarían satisfechos; y algunos de ellos no pueden sostener ni siquiera una partícula dentro de sí mismos. Como el ojo no puede soportar un pelo a pesar de que la cabeza puede cargar piedras pesadas, esa facultad sutil no puede soportar el peso ni siquiera de un pelo, es decir, algún estado insignificante que surge de la negligencia y el extravío. A veces incluso se extingue y muere.
Ya que esto es así, ¡ten cuidado, pisa con atención, ten miedo de hundirte! ¡No te ahogues con una bocanada, una palabra, una semilla, un destello, un signo, un beso! No sumerjas tus facultades extensivas, que pueden tragar al mundo, en algo así. Porque hay cosas que son muy pequeñas, que en un sentido pueden tragar cosas que son muy grandes. El cielo junto con sus estrellas puede entrar en un pequeño trozo de vidrio y puede ahogarse. Y la mayoría de las páginas de tus acciones y la mayoría de las hojas de tu vida entre tu facultad de memoria, diminuto como una semilla de mostaza. Así también hay cosas diminutas que se tragan cosas así de grandes y las contienen.
Cuarto Signo
¡Oh, ser humano que adoras el mundo! A pesar de que concibes tu mundo como muy ancho, se parece a una tumba estrecha. Pero ya que las paredes de esa morada estrecha como una tumba son de vidrio, se reflejan una dentro de otra y se estiran tanto como el ojo puede ver. Mientras es estrecho como una tumba, tu mundo aparenta ser tan grande como una ciudad. Porque a pesar de que ambas paredes, la derecha, que es el pasado y la pared de la izquierda, que es el futuro, siendo inexistentes, se reflejan uno dentro del otro, desplegando las alas de la actualidad, que es extremadamente breve y estrecho. La realidad se mezcla con la imaginación y crees que un mundo inexistente existe.
Como si estuvieran girando a gran velocidad, una línea parece ser ancha como una superficie, a pesar de que en realidad es una línea delgada, tu mundo también en realidad es estrecho, pero debido a tu negligencia, tus delirios y tu imaginación, sus paredes se han alejado mucho. Si acontece una calamidad giras en ese mundo estrecho, te golpearás la cabeza en la pared, que tú crees distante. Disipará las ilusiones de tu cabeza y desvanecerá tu sueño. Entonces verás que ese mundo amplio es más estrecho que la tumba, y más fino que el Puente de Sirat. Tu vida pasa más rápido que un rayo, se escurre más rápido que un río.
Ya que la vida mundanal, y la vida de la carne y de los animales son así, ¡sacúdete de la animalidad, deja atrás la corporeidad, entra al nivel de vida del corazón y del espíritu! Encontrarás una esfera de vida, un mundo de luz, mucho más amplio que el mundo que tú crees que es amplio. La llave de ese mundo es hacer que el corazón pronuncie las palabras sagradas: “Lá ilahe illallah”, que expresan los misterios de la unidad divina y del conocimiento de Allah, y hacer que el espíritu las trabaje.
Décimo Quinta Nota
Ésta consiste de tres Asuntos.
El Primer Asunto
Es la aleya que señala la manifestación absoluta del nombre de Hafíz, Preservador:فَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقَالَ ذَرَّةٍ خَيْرًا يَرَهُ ❋ وَمَنْ يَعْمَلْ مِثْقَالَ ذَرَّةٍ شَرًّا يَرَهُSi quieres una prueba de esta verdad del Sabio Corán, mira las páginas del libro del universo, que están escritas en el diseño del Libro Claro; verás la máxima manifestación del Nombre Divino de Hafíz, y el parecido de la verdad suprema de esta aleya en muchos aspectos.
Por ejemplo, toma un puñado de varias semillas de árboles, flores y plantas. Luego entierra las semillas, que son como pequeños cofres de aquellas diversas flores, árboles y plantas, y son en sí mismas todas diferentes y variadas, en la oscuridad de la tierra simple y sin vida. Luego riégalas con agua simple, que carece de equilibrio, no puede distinguir las cosas y corre por donde la eches.
Ahora regresa en la primavera, la arena de la resurrección anual, ¡y observa! Observa cuidadosamente el momento de la primavera, cuando el ángel del trueno como Israfil llama a la lluvia como si soplara su trompeta, dando las buenas noticias del aliento de vida que se ha insuflado a las semillas enterradas debajo del suelo; verás que debajo de la manifestación del Nombre Divino de Hafíz, aquellas semillas que se parecen entre sí y están todas mezcladas y confundidas, se ajustan a la perfección y sin error a las órdenes creativas del Fátir‑i Hakím, Creador Sabio. Se adjuntan con tanta exactitud que evidencian una conciencia que brilla, una perspicacia, un propósito, una voluntad, un conocimiento, una perfección y una sabiduría.
Porque tú ves que esas semillas, que todas se parecen entre sí, se separan y se distinguen unas de otras. Por ejemplo, esta semilla diminuta se ha vuelto una higuera, ha comenzado a esparcir los otorgamientos del Fátir‑i Hakím sobre nuestras cabezas. Los distribuye, estirándolos hacia nosotros con las manos de sus ramas. Y estas dos semillas que aparentemente son iguales han producido las flores llamadas girasol y pensamiento. Se han adornado a sí mismas para nosotros. Nos sonríen en nuestros rostros, haciendo que las amemos. Y este tipo de semilla ha producido frutos delicados; se volvieron brotes y luego, árboles. Saciando nuestros apetitos con sus sabores deliciosos, sus aromas y formas, nos invitan a ellos. Se sacrifican por sus consumidores para que puedan elevarse del nivel de vida vegetal a la de vida animal. Y así sucesivamente, comparas.
Las semillas se desarrollaron de tal manera, que el simple puñado se volvió como un jardín lleno de varios árboles y flores. No hubo falla ni error entre ellas. Muestra el misterio de la aleya:فَارْجِعِ الْبَصَرَ هَلْ تَرَى مِنْ فُطُورٍA través de la manifestación y del otorgamiento del Nombre de Hafíz, cada una de las semillas preserva, y muestra sin confusión ni defecto el legado heredado de sus padres y orígenes.
Así, esta es una indicación certera de que el Ser Hafíz, Preservador, que hace esta preservación maravillosa, mostrará la manifestación suprema de Su preservación en la resurrección de los muertos y el Último Juicio.
Sí, la manifestación de la preservación que no tiene faltas ni defectos a este nivel en los estados insignificantes, efímeros y transitorios, es una prueba decisiva de que las acciones, las obras, las palabras y las buenas y malas obras del ser humano, quien tiene el Supremo Fideicomiso y es el representante en la tierra – obras que tienen un efecto eterno y una importancia suprema – son preservadas con precisión perfecta, y serán sometidas a juicio.
¿El ser humano cree que será abandonado a sus propios medios? ¡No, jamás! El ser humano está destinado a la eternidad, es un candidato a la felicidad eterna o a la miseria eterna. Será llamado a rendir cuentas por todas sus acciones, pequeñas o grandes, muchas o pocas. Recibirá una recompensa o un castigo.
Y entonces, los testigos de la manifestación máxima de preservación y de la verdad de la primera aleya mencionada, están más allá de la cuenta o el cálculo. Aquellos que hemos mostrado en este Asunto son una mera gota del océano, un átomo de una montaña.
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ