Punto
¡Amigo! Si el ser humano toma las causas y los medios en sus brazos y si las aferra, provocará la degradación e indignidad. Por ejemplo, el perro está caracterizado con unos atributos buenos entre los animales, y es reconocido con esos atributos. Incluso, su lealtad y fidelidad se volvió en proverbio. Por causa de esta buena conducta suya, a pesar de que él merece considerarse como un animal bendito entre la gente, lamentablemente se consideró no como bendito entre la gente, sino como totalmente sucio.
A pesar de que los animales como gallina, vaca y gato no tienen el sentimiento de gratitud por los otorgamientos que hacen los seres humanos a ellos, se consideran como gloriosos y benditos por los seres humanos.
En cuanto al motivo de esto, debido a que el perro tiene demasiada enfermedad de ambición, se aferra a las causas aparentes con tanta importancia, que esto le causa una negligencia total desde el verdadero otorgador. Por lo tanto, como el castigo por la negligencia al el Verdadero Hacedor, considerando el medio como el hacedor, tomó la adjudicación de ser sucio, para que sea limpio. Porque las adjudicaciones y castigos perdonan los pecados. Recibió el golpe de desprecio por los seres humanos, como una expiación a la negligencia.
En cuanto a otros animales, ellos no saben los medios ni dan tanta importancia a las causas. Por ejemplo: El gato te quiere, te invoca hasta que reciba el otorgamiento de ti. Después de tomarlo, toma una posición como si no hubiese habido una familiaridad entre ustedes; tampoco tienen el sentimiento de gratitud hacia ti. Solamente tiene el sentimiento de gratitud hacia el Verdadero Mun'im, Otorgador. Porque sus naturalezas conocen a Sani, y cumplen sus adoraciones a través de su estado. No importa tengan consciencia o no…
Sí, los “ronroneos” de gato son “¡Oh Rahim, oh Rahim, oh Rahim!”.