Conclusión
(Esta conclusión notifica cuatro tipos de enfermedades. Y muestra las soluciones para curarlas.)
Primera Enfermedad
Es “Desesperanza”.
¡Amigo! Aquel que no puede tener éxito en las obras, y sumisión a Allah, teme del tormento, cae en desesperanza. A los ojos de un desesperado como esto, una pequeña indicación débil que es contra los asuntos religiosos, se ve como una prueba enorme. Tan pronto como obtiene unas indicaciones como esta, con la incitación de otras indicaciones, anunciando rebeldía, sale de la esfera del Islam y entra en el ejército de satanás.
Por lo tanto, aquellos que tienen éxito de cumplir obras, para no caer en desesperanza, que soliciten a esta aleya:
قُلْ يَا عِبَادِيَ الَّذ۪ينَ اَسْرَفُوا عَلٰٓى اَنْفُسِهِمْ لَا تَقْنَطُوا مِنْ رَحْمَةِ اللّٰهِ اِنَّ اللّٰهَ يَغْفِرُ الذُّنُوبَ جَم۪يعًا اِنَّهُ هُوَ الْغَفُورُ الرَّح۪يمُ
Segunda Enfermedad
Es “Ucb”.
¡Amigo! Aquel que cae en desesperanza, para salvarse del tormento empieza a buscar un punto para apoyarse. Ve que tiene cierta cantidad de buenas obras y virtudes, inmediatamente confía en esas virtudes suyas. Con confianza dice que “Estas virtudes me salvarán, son suficientes”, de esta manera se relaja en cierto grado. Sin embargo, confiar en obras es ucb. Tira la persona en desviación. Porque la persona no tiene derecho de las virtudes y obras que ella hizo; no son su propiedad, no puede confiar en ellas.
Además, incluso la existencia y el cuerpo del ser humano no pertenece a él. Porque no es su propia obra de arte. Tampoco encontró ese cuerpo en el camino, ni lo poseyó como una propiedad que se tiró a la calle. No es una cosa, las cosas invalorables que se tiraron al suelo y el ser humano la tomó. Ciertamente, ese cuerpo, con el testimonio de las artes extrañas y bordados raros que él contiene, es una casa valorable que surgió de la mano del poder de Sani‑i Hakím, y el ser humano queda en esa casa como algo que se le confió. Entre las miles de subyugaciones que se hacen sobre ese cuerpo, máximo una sola pertenece al ser humano.
Y también, a pesar de que entre las causas, el más honrado, el que tiene una voluntad más fuerte, es el ser humano, entre los actos llamados actos de voluntad que él los considera como su propia propiedad, en el surgimiento de un solo acto común como comer y beber, solamente una sola parte entre cien pertenece al ser humano.
Y también, la voluntad que está en las manos del humano es muy estrecha. A pesar de que la más ancha de las facultades sutiles es la imaginación, esa imaginación no puede abarcar la mente ni los frutos de la mente. A pesar de que estos son tan grandes, ¿cómo puedes incluirlos en la esfera de tu voluntad y puedes enorgullecerte con ellos?
Y también, inconscientemente ocurren muchos actos a favor tuyo y contra ti. A pesar de que esos actos suceden conscientemente, debido a que tu consciencia no se relaciona con ellos, es cierto que el hacedor de esos actos es un Sani‑i Zishuur. No eres el hacedor ni tus causas…
Por lo tanto, deja la afirmación de posesión. No consideres que tú mismo fueras la fuente de las bondades y virtudes. Y que sepas ciertamente que de ti a ti, solamente existen falta y defecto. Porque con tu mala voluntad incluso cambias las virtudes que se te dieron. Incluso tu cuerpo, que es como tu casa, es algo que se te confió. Las bondades son totalmente otorgadas, tus maldades son ganadas. Por lo tanto, que digasلَهُ الْمُلْكُ وَلَهُ الْحَمْدُ وَلَا حَوْلَ وَلَا قُوَّةَ اِلَّا بِاللهِ.
Tercera Enfermedad
Es “Arrogancia”.
Sí, por causa de la arrogancia el ser humano queda privado de las bondades y virtudes materiales e inmateriales. Si no condesciende a las virtudes de otros, por causa de la arrogancia, si considera sus propias virtudes como suficientes y elevadas, esa persona es defectuosa. Tales personas, considerando sus propios conocimientos y descubrimientos como más altos, quedan privadas de las guías y descubrimientos de las grandes personas antepasadas. Exponiéndose a las sospechas infundadas, salen totalmente de la línea. Sin embargo estas, durante cuarenta años no pueden encontrar el descubrimiento que las grandes personas antepasadas hicieron durante cuarenta días.
Cuarta Enfermedad
Es “Mala Consideración”.
Sí, el ser humano está encargado con buena consideración. El ser humano debe considerar a todos superiores que a él mismo. Por causa de la mala consideración, no debe extender a otros las malas conductas que él tiene. No debe desagradar algunos actos de otros, por no saber su razón. Por lo tanto, desagradar algunas características de las grandes personas antepasadas, que no sabemos su razón, es mala consideración. En cuanto a la mala consideración, perjudica a la vida social, material e inmaterial.
¡Amigo! Mencionaré algunas verdades que vi en un viaje imaginario que hice bajo la tierra:
Primera Verdad
¡Amigo! Ser negligente al Verdadero Malik, Dueño, provoca que el nefs, alma maligna se vuelve en faraón. Sí, aquel que olvida el verdadero dueño de todas las cosas, que está bajo de su subyugación, se considera a sí mismo como el dueño de sí mismo, y piensa que él tuviera la dominación. Y comparando las otras cosas, especialmente las causas con él mismo, las anota en el cuaderno de dominador y dueño. Y por este medio, dividiendo la propiedad y los bienes de Allah entre ellos mismos, empieza a oponerse y a contradecir las reglas divinas.
Sin embargo, el ego y la libertad que se dieron a los seres humanos por Cenab‑i Hak, cumplen el deber de un módulo para comprender los atributos de la divinidad. Lamentablemente, el ser humano con la mala voluntad, explotándolos para dominación y libertad, se vuelve en un faraón total.
¡Amigo! Esta verdad delicada que vi con total lucidez y claridad así: El ego que brota con el agua de negligencia, es un módulo para comprender los atributos de Halik. Porque los seres humanos saben las cosas que no ven a través de la comparación y ejemplos.
Por ejemplo: Una persona, para entender el poder de Cenab‑i Hak, hace una división: “Desde aquí hasta allí, está en mi poder. Después de allí, está en Su poder”, de esta manera dibujando una línea entiende el asunto. Luego rompe esa línea imaginaria y entrega todo a Él. Porque tal como el alma no se posee a sí misma, tampoco posee su propio cuerpo. Su cuerpo es solamente una extraña máquina divina. Con la pluma del decreto, el poder divino (una pequeña manifestación suya) trabaja en esa máquina.
Por lo tanto, ¡que el ser humano deje esa afirmación de ser faraón, que entregue la propiedad a su dueño, y que no traicione lo que se le confió! Si apoya una sola partícula a su nefs con traición, habrá dividido la propiedad de Allah a las causas sin vida.
Segunda Verdad
Oh nefs, alma maligna, ciertamente sepas que tú tienes un mundo exclusivo, pero muy ancho; se construyó sobre aspiraciones, esperanza, relaciones y necesidades. Su más grande piedra básica y su único mástil, es tu cuerpo y tu vida. Sin embargo, ese mástil es agusanado. Esa esencia básica está podrida. En resumen, desde su base es corrompida y débil. Siempre está lista a destruirse.
Sí, este cuerpo no es eterno, ni de hierro ni de piedra… ciertamente es una cosa que consta de carne y hueso. Repentinamente se colapsa sobre tu cabeza, quedas bajo de él. Mira, tal como el tiempo pasado es un cementerio ancho para los antepasados como tú, el futuro también será un cementerio ancho. Hoy estás entremedio de dos cementerios; ¡ya sabes tú!…
¡Amigo! A pesar de que el mundo que sabemos y vemos es uno solo, contiene mundos en cantidad de las personas. Porque cada persona estrictamente tiene un mundo imaginario. Pero cuando ella muere su mundo se destruye, el día de levantamiento ocurre para ella.
Tercera Verdad
Vi este mundo, que ves como una carga muy pesada y grande con todos sus placeres, entretenimientos y alegrías. Nadie puede entrar bajo esa carga pesada, fuera de aquellos con espíritus corrompidos y corazones enfermos. Porque en lugar de estar relacionado con todo el universo, estar bajo la gratitud hacia todas las cosas, notificar la necesidad abriendo manos a todas las causas y medios, ¿refugiarse en un Rabb‑i Váhid, Señor Único, Semi y Basír, El Que Todo Lo Oye y Todo Lo Ve, no es más cómodo y beneficioso?
Cuarta Verdad
Oh nefs, alma maligna, no se necesita juntar evidencias yendo a los desiertos lejanos del universo, para demostrar a Sani. ¡Mira a la jaula de tu cuerpo, que vives dentro de él, que es como una casita pequeña! Se entiende de las cadenas de la creación, de los milagros de la creación, de las artes maravillosas que se colgaron sobre la muralla de esa casita y de las manos que se lanzan al exterior desde esa casita, y de las ayudas que se piden a través de las lenguas de los estados de los lamentos, y de los “¡ay!, ¡uy!” que se elevan desde sus ventanas que; tu Halik, que creó esa casita con sus contenidos, escucha esos lamentos y llantos; se apiada y compadece, toma bajo compromiso los que sean tus necesidades y propósitos. Porque ese Sani‑i Semi y Basír, que dice “dígame” a las llamadas de pequeñas células que están en la cabeza de mosquito, ¿es posible que Él no escuchara tus oraciones, y no diera respuestas positivas a esas oraciones?
Por lo tanto, ¡Oh la gran célula que se constituye de estas pequeñas células y que se llama “ego”! A pesar de la pequeñez de esa casita, ¡ve las creaciones maravillosas, las que está llena, ven a la fe! Y di: “¡Oh Ilahi, oh Rabbi, Oh Haliki, Oh Musavviri, oh Máliki, oh mi Dios, Señor, Creador, Formador, Dueño, oh men lehul mulku vel hamd, oh Tú, el Que Posee el Reino y la Alabanza! Yo soy un huésped en esta casita que es tu propiedad, de lo que me confiaste; no soy el dueño.” ¡Deja esa afirmación de ser el dueño! Porque esa afirmación de ser el dueño, expone al ser humano a los tormentos muy penosos.