Apología
¡Amigo! Este tratado es un tipo de explicación del Corán, que notifica algunas aleyas de una manera visual. Y los asuntos que él contiene, son una bonche de rosas y flores que se juntaron de los paraísos del Furkan‑i Hakím, Sabio Corán. Pero no temas de la dificultad y elocuencia en su expresión, y no dejes de estudiarlo… Si se continúa estudiándolo con repetición, se pone de una forma familiar y acostumbrada.
Además, tampoco temas de la obstinación del nefs, alma maligna. Porque mi nefs no pudo aguantar el poder contundente de este tratado, y tuvo que someterse; asimismo mi satanás también gritó diciendoاَيْنَ الْمَفَرُّ. El nefs y satanás de ustedes, no son más rebelde, desobediente ni bandido que los míos.
Además, no pienses que las repeticiones que ocurrieron en las pruebas que se mencionaron para la notificación de la unidad divina en la Primera Puerta, se mencionaron en los rangos particulares por causa de la necesidad. Sí, un soldado que está en la zanja y en la línea de guerra, y que hace defensa, no va a las zanjas vacías que están alrededor, y abre otra ventana en la zanja que está él; esto seguramente es por una necesidad.
Igualmente, no pienses que la dificultad e imprecisión en la expresión de estos tratados, surgieran de mi propia voluntad por deseo. Porque este tratado es una discusión espontanea e improvisada, que se hizo contra el ataque de mi nefs en un tiempo horrible. Sus palabras son las palabras espinosas que llegaron a las manos de mi mente durante esa lucha espantosa. En ese momento, en que se mezclan el fuego y la luz, me mareaba la cabeza. Me veía a veces en el suelo, a veces en el cielo, a veces en el fondo del minarete y a veces en la cima del minarete. Porque el camino que sigo es un camino que se abrió nuevamente entre la mente y corazón, como un pasaje. Me cansé de bajar y subir desde la mente al corazón, y del corazón a la mente. Es por eso, que cuando encontré una luz, inmediatamente ponía una palabra sobre ella. Pero las piedras de palabras que puse sobre esas luces, no fueron para la demostración. Solamente las ponía como una indicación y marca para no perderme. Luego, vi que esas luces que me ayudaron en esas oscuridades fueron las lámparas y candiles que se inspiraron desde el sol del Corán.
اَللّٰهُمَّ اجْعَلِ الْقُرْاٰنَ نُورًا لِعُقُولِنَا وَقُلُوبِنَا وَاَرْوَاحِنَا وَمُرْشِدًا لِاَنْفُسِنَا اٰم۪ينَ اٰم۪ينَ اٰم۪ينَ