Tercer Capítulo
﷽
يَٓا اَيُّهَا النَّاسُ اِنَّا خَلَقْنَاكُمْ مِنْ ذَكَرٍ وَاُنْثٰى وَجَعَلْنَاكُمْ شُعُوبًا وَقَبَٓائِلَ لِتَعَارَفُوا
Es decir:لِتَعَارَفُوا مُنَاسَبَاتِ الْحَيَاةِ اْلاِجْتِمَاعِيَّةِ فَتَعَاوَنُوا عَلَيْهَا لاَ لِتَنَاكَرُوا فَتَخَاصَمُواEs decir: “los he creado en grupos, naciones, tribus para que se conozcan y entiendan las relaciones relacionadas con la vida social, para que se ayuden mutuamente. No los he hecho en tribus ni en naciones para que se miren con desconfianza, nieguen la existencia del otro, y se enemisten y se hostiguen entre ustedes.”
Este capítulo contiene “Siete Cuestiones.”
Primera Cuestión
Como la elevada verdad expresada por esta noble aleya está relacionada con la vida social, y dado que el Nuevo Said quería apartarse de la vida social, me vi obligado a escribir esto con la lengua del Antiguo Said, que está más relacionada con la vida social del Islam, con el propósito de servir al Glorioso Corán y formar una defensa contra ataques injustos.
Segunda Cuestión
Para explicar el principio de “conocerse y ayudarse mutuamente” señalado por esta noble aleya, decimos: así como un ejército se divide en divisiones, las divisiones en regimientos, los regimientos en batallones, compañías, hasta llegar a pelotones, para que se reconozcan y se comprendan las diversas y múltiples relaciones de cada soldado y sus correspondientes deberes… de modo que los soldados del ejército, bajo el principio de la cooperación, cumplan con un deber general y verdadero y su vida social quede protegida de los ataques de los enemigos. De lo contrario, la división y la separación no son para que una compañía compita con otra, o un batallón se oponga a otro, o una división actúe en contra de otra.
Del mismo modo, la comunidad islámica es un gran ejército, dividido en tribus y clanes. Sin embargo, tienen miles de puntos de unidad. Su Halik, Creador es uno, su Rezzak, Sustentador es uno, su Profeta es uno, su dirección de oración es una, su libro es uno, su patria es una… uno, uno, uno… ¡hay miles de “uno”!
Así que todos estos “uno” requieren fraternidad, amor y unidad. Por lo tanto, la división en tribus y clanes, como proclama esta aleya, es para el conocimiento mutuo y la cooperación… ¡no para la alienación ni la enemistad!
Tercera Cuestión
El pensamiento del nacionalismo ha avanzado mucho en esta época. En particular, los tiranos astutos de Europa están despertando esto de manera negativa entre los musulmanes, para que los dividan y los devoren.
Además, en el pensamiento del nacionalismo hay un placer egoísta, una alegría insensata, y una fuerza ominosa. Por eso, no se puede decir a quienes están ocupados con la vida social en este tiempo: “deja el pensamiento nacionalista.”
Sin embargo, el pensamiento del nacionalismo se divide en dos tipos. Un tipo es negativo, ominoso y dañino; se alimenta devorando a los demás, se mantiene mediante la enemistad con los otros, y actúa con desconfianza. Esto lleva a la hostilidad y al caos. Por eso, el hadiz dice:اْلاِسْلاَمِيَّةُ جَبَّتِ الْعَصَبِيَّةَ الْجَاهِلِيَّةَ
y el Corán dice:اِذْ جَعَلَ الَّذِينَ كَفَرُوا فِى قُلُوبِهِمُ الْحَمِيَّةَ حَمِيَّةَ الْجَاهِلِيَّةِ فَاَنْزَلَ اللَّهُ سَكِينَتَهُ عَلَى رَسُولِهِ وَعَلَى الْمُوءْمِنِينَ وَاَلْزَمَهُمْ كَلِمَةَ التَّقْوَى وَكَانُوا اَحَقَّ بِهَا وَاَهْلَهَا وَكَانَ اللَّهُ بِكُلِّ شَيْءٍ عَلِيمًا
Así que este noble hadiz y esta aleya rechazan de manera concluyente un nacionalismo negativo, y el pensamiento de la superioridad étnica. Porque la identidad nacional positiva y sagrada del Islam, no deja necesidad de ello.
Sí, ¿qué otra identidad étnica existe, que cuente con trescientos cincuenta millones de miembros? ¿Y qué pensamiento de nacionalismo puede otorgar al pensador tantos hermanos, y hermanos eternos, en lugar del Islam? Sí, la historia ha demostrado que el nacionalismo negativo ha causado muchos daños.
Por ejemplo, los Omeyas mezclaron un poco el pensamiento nacionalista con su política, y debido a esto, ofendieron al mundo islámico y también sufrieron muchas calamidades.
Asimismo, las naciones europeas, al llevar el pensamiento nacionalista demasiado lejos en esta era, no solo crearon la enemistad eterna y desastrosa entre franceses y alemanes, sino que también los terribles eventos de la Primera Guerra Mundial, mostraron cuán perjudicial es el nacionalismo negativo para la humanidad.
Además, en nuestro caso, al comienzo de la libertad (después de la Revolución de los Jóvenes Turcos), debido al pensamiento del nacionalismo negativo, similar a la “dispersión de las naciones” mencionada en la destrucción de la Torre de Babel, se formaron muchos “clubes” bajo el nombre de divisiones étnicas, liderados principalmente por griegos y armenios, lo que resultó en la desunión de los corazones. Y las situaciones de aquellos que desde entonces han caído en manos de extranjeros o han sido dispersados, han mostrado los daños del nacionalismo negativo.
Ahora, cuando los elementos y tribus islámicas, que son las que más se necesitan mutuamente, están oprimidas y empobrecidas y se encuentran bajo el yugo de la dominación extranjera, mirar a los demás con recelo y considerarse enemigos unos a otros debido al pensamiento nacionalista es un desastre indescriptible.
Es como, con la locura de dar la espalda a serpientes venenosas para evitar una picadura de mosquito y enfrentarse al mosquito, ignorar, o incluso apoyar indirectamente la codicia insaciable de los grandes dragones europeos que han extendido sus garras en un tiempo en que están abriendo sus mandíbulas, y al mismo tiempo, albergar enemistad hacia los ciudadanos en las provincias orientales o los correligionarios en el sur debido al pensamiento nacionalista negativo. Además de los numerosos peligros y daños que esto implica, entre esas personas del sur no hay un enemigo contra el cual enfrentarse. De hecho, la luz del Corán viene del sur; la iluminación del Islam ha venido desde allí y está presente entre nosotros y en todas partes.
Así que albergar enemistad hacia esos correligionarios implica indirectamente enemistad hacia el Islam y el Corán. La enemistad hacia el Islam y el Corán es, en efecto, una forma de enemistad hacia la vida terrenal y la vida eterna de todos estos ciudadanos. Pretender servir a la vida social bajo la bandera del patriotismo mientras se destruyen los cimientos de ambas vidas (la terrenal y la eterna) no es patriotismo, ¡es una locura!
Cuarta Cuestión
El nacionalismo positivo surge de las necesidades internas de la vida social; lleva a la cooperación y a la solidaridad; asegura una fuerza beneficiosa y se convierte en un medio para reforzar aún más la fraternidad islámica.
Este pensamiento positivo de nacionalismo debe servir al Islam, ser su fortaleza, su escudo… pero no debe reemplazarlo. Porque dentro de la fraternidad que otorga el Islam hay miles de lazos de hermandad; esa fraternidad permanece en el más allá y en el mundo intermedio. Por eso, por muy fuerte que sea la fraternidad nacional solo puede ser una pantalla para esta fraternidad islámica. Reemplazarla con la fraternidad nacional sería como colocar las piedras de una fortaleza en lugar de los tesoros de diamantes dentro de la fortaleza, y arrojar esos diamantes afuera, lo cual sería una insensatez y un crimen.
¡Oh, hijos de esta patria, que son gente del Corán! Durante no solo seiscientos años, sino que desde los tiempos de los abasíes, hace mil años, han sido los portaestandartes del Sagrado Corán, desafiando al mundo entero y proclamando el Corán. Hicieron de su nacionalismo una fortaleza para el Corán y el Islam. Silenciaron al mundo entero, se defendieron contra los ataques más feroces, y se convirtieron en un excelente ejemplo de la aleya:يَاْتِى اللَّهُ بِقَوْمٍ يُحِبُّهُمْ وَيُحِبُّونَهُ اَذِلَّةٍ عَلَى الْمُوءْمِنِينَ اَعِزَّةٍ عَلَى الْكَافِرِينَ يُجَاهِدُونَ فِى سَبِيلِ اللَّهِAhora, deben tener cuidado y de temer de ser atrapados por las intrigas de Europa y de los hipócritas de mentalidad occidental, y caer bajo el reproche de esta aleya del comienzo.
Un hecho notable: aunque la nación turca es la más numerosa entre los elementos islámicos, los turcos en todo el mundo son musulmanes. A diferencia de otros grupos étnicos, no se han dividido en dos grupos como musulmanes y no musulmanes. Dondequiera que haya una comunidad turca, es musulmana. Los turcos que han dejado el Islam o que no son musulmanes han dejado de ser turcos (como los húngaros). Sin embargo, en los grupos étnicos más pequeños, existen tanto musulmanes como no musulmanes.
¡Oh, hermano turco! ¡Presta especial atención! Tu identidad nacional se ha fusionado con el Islam. No se puede separar de él. Si lo separas, te destruirás. Todas tus glorias pasadas están registradas en los anales del Islam. Aunque esas glorias no han sido borradas de la faz de la tierra por ninguna fuerza, no dejes que los susurros y estratagemas de los demonios borren esas glorias de tu corazón.
Quinta Cuestión
Las naciones que se están despertando en Asia se aferran al pensamiento nacionalista e imitan a Europa en todos los aspectos, incluso sacrificando muchas cosas sagradas en ese camino. Sin embargo, cada nación tiene una estatura diferente que requiere una vestimenta adecuada. Incluso si la tela es del mismo tipo, el estilo debe ser diferente. No se puede vestir a una mujer con el uniforme de un gendarme, ni a un anciano profesor con la ropa de una mujer de tango… “La imitación ciega a menudo resulta en ridiculez.” Porque:
primero: si Europa es como una tienda o un cuartel, Asia es como un campo de cultivo o una mezquita. Un comerciante puede ir a bailar, pero un agricultor no puede. La condición de un cuartel no es la misma que la de una mezquita.
Además, la aparición de la mayoría de los profetas en Asia y la llegada de la mayoría de los filósofos en Europa es un indicio, un signo del destino eterno, de que lo que despertará, que hará progresar y gobernará a los pueblos de Asia será la religión y el corazón. La filosofía y la sabiduría deben ayudar a la religión y al corazón, no reemplazarlos.
Segundo: comparar la religión islámica con la religión cristiana, y volverse indiferente a la religión como lo ha hecho Europa, es un gran error. En primer lugar, Europa se aferra a su religión. La devoción de grandes figuras europeas como Wilson, Lloyd George y Venizelos a su religión, similar a la de los sacerdotes, es un testimonio de que Europa es devota a su religión, e incluso en cierto sentido, es fanática.
Tercero: comparar el Islam con la religión cristiana es un caso de falsa analogía, un error de juicio. Porque cuando Europa era fanática de su religión, no era civilizada; dejó su fanatismo y se civilizó.
Además, la religión causó trescientos años de guerras civiles en su interior. Bajo la mano de déspotas opresores, fue un medio para oprimir a la gente común, a los pobres y a los intelectuales, lo que llevó a una aversión temporal hacia la religión en general.
En el Islam, sin embargo, la historia atestigua que, aparte de una ocasión, no ha causado guerras internas.
Y siempre que los musulmanes se han aferrado sinceramente a su religión, han progresado en comparación con las épocas anteriores. Un testimonio de esto es el gran maestro de Europa, el Estado Islámico de Andalucía.
Y siempre que las comunidades islámicas han adoptado una actitud indiferente hacia la religión, han caído en la decadencia y han quedado en un estado de ruina.
Además, el Islam, con enseñanzas compasivas como la obligación del zakat y la prohibición de la usura, protege a los pobres y a la gente común; y con palabras comoاَفَلاَ يَعْقِلُونَ, اَفَلاَ يَتَفَكَّرُونَ, اَفَلاَ يَتَدَبَّرُونَ, llama a la razón y al conocimiento como testigos y despierta la conciencia, protegiendo así siempre al Islam, la fortaleza y refugio de los pobres y de los eruditos. Por lo tanto, no hay ninguna razón para estar descontento con el Islam.
El secreto de la diferencia entre el Islam, el cristianismo y otras religiones, es el siguiente:
la esencia del Islam es el monoteísmo puro; no otorga un efecto real a los medios ni a las causas, ni les asigna valor en términos de creación y posición.
El cristianismo, al aceptar la idea de la “paternidad divina”, otorga valor a los medios y causas, no rompe el ego, y de hecho, atribuye un reflejo de la divinidad a sus santos y grandes líderes. La aleyaاِتَّخَذُوا اَحْبَارَهُمْ وَرُهْبَانَهُمْ اَرْبَابًا مِنْ دُونِ اللَّهِse aplica a ellos. Por eso, entre los cristianos, aquellos que ocupan las posiciones más altas en el mundo, como el anterior presidente de Estados Unidos, Wilson, pueden mantener su orgullo y egoísmo y seguir siendo devotos religiosos.
En cambio, en el Islam, que es la religión del monoteísmo puro, aquellos que ocupan posiciones elevadas en el mundo o renuncian a su ego y orgullo, o dejan de ser religiosos en cierto grado. Por eso, algunos permanecen indiferentes, e incluso pueden volverse irreligiosos.
Sexta Cuestión
A aquellos que exageran en el pensamiento del nacionalismo negativo y en la idea de la etnicidad, les decimos:
primero: la superficie de este mundo, y en particular nuestro país, ha sido objeto de muchas migraciones y transformaciones desde tiempos antiguos. Después de que se estableció el centro del gobierno islámico en esta tierra, muchas personas de diferentes etnias se asentaron aquí como polillas alrededor de una llama. En este estado, solo si se abriera la Tabla Preservada se podrían diferenciar las verdaderas etnias unas de otras.
Por lo tanto, basar el movimiento y el patriotismo en la idea de una pureza étnica es absurdo y muy perjudicial. Por esta razón, uno de los líderes del nacionalismo negativo y defensor de la etnicidad, que era bastante indiferente a la religión, se vio obligado a decir: “si el idioma y la religión son uno, entonces la nación es una”. Dado que esto es así, no se debe considerar la etnicidad pura, sino que las relaciones basadas en el idioma, la religión y la patria. Si los tres son uno, ya es una nación fuerte; si uno falta, todavía pertenece al círculo de la nación.
Segundo: la sagrada identidad nacional del Islam ha proporcionado cientos de beneficios a la vida social de los hijos de esta patria. Vamos a mencionar dos de esos beneficios como ejemplos:
primero: cuando este estado islámico tenía veinte o treinta millones de habitantes, lo que le permitió preservar su vida y existencia frente a las grandes potencias de Europa, fue esta idea proveniente de la luz del Corán, presente en su ejército: “si muero, soy mártir; si mato, soy gazi (guerrero victorioso).” Con un entusiasmo pleno y de amor, recibieron la muerte con una sonrisa en el rostro. Han hecho temblar a Europa constantemente. ¿Acaso existe en el mundo algo que pueda inspirar tal sacrificio sublime en el alma de soldados de ideas simples y corazones puros? ¿Qué sentido de patriotismo podría reemplazar esto y hacer que una persona sacrifique su vida y todo lo que tiene con alegría?
Segundo: siempre que los dragones de Europa (las grandes potencias) golpearon a este estado islámico, hicieron llorar y gemir a trescientos cincuenta millones de musulmanes. Y esos colonizadores, al darse cuenta del sufrimiento que causaban, retiraron sus manos, o se detuvieron antes de golpear nuevamente. ¿Qué fuerza se podría presentar que pudiera reemplazar este inmenso y perpetuo poder espiritual? ¡Que se muestre! Sí, no se debe ofender esa gran fuerza espiritual con nacionalismo negativo y un sentido de patriotismo arrogante.
Séptima Cuestión
A aquellos que muestran un exceso de patriotismo en el nacionalismo negativo, les decimos: si realmente amas a esta nación y tienes compasión por ella, muestra un tipo de patriotismo que se considere como compasión para la mayoría de ellos. De lo contrario, servir de manera temporal a la vida social negligente de una minoría que no necesita compasión, no es patriotismo.
Porque el patriotismo basado en el pensamiento del nacionalismo negativo puede tener un beneficio temporal solo para dos de cada ocho personas de la nación. Estas dos, que no son merecedoras de tal compasión, pueden recibirlo. Pero las otras seis de cada ocho, ya sea que sean ancianos, enfermos, afligidos, niños, muy débiles, o profundamente piadosos y centrados en el más allá, necesitan una luz, un consuelo, una compasión en relación con la vida del más allá y la vida intermedia, hacia la que están más inclinados que a la vida mundana. Necesitan manos patrióticas benditas que les brinden consuelo. ¿Qué tipo de patriotismo permitiría apagar sus luces y romper sus consuelos? ¡Qué tristeza! ¿Dónde está la compasión por la nación? ¿Dónde está el sacrificio por el bien de la nación?
No se pierde la esperanza en la misericordia divina. Porque Allah, quien ha empleado a este majestuoso ejército y a esta inmensa comunidad en el servicio del Corán durante mil años, y los ha designado como sus portaestandartes, Insha’Allah no los dejará desmoronarse por problemas temporales. Volverá a encender esa luz y continuará su misión…