Primer Tema
﷽
اِنَّمَا الْمُؤْمِنُونَ اِخْوَةٌ فَاَصْلِحُوا بَيْنَ اَخَوَيْكُمْ
اِدْفَعْ بِالَّت۪ي هِيَ اَحْسَنُ فَاِذَا الَّذ۪ي بَيْنَكَ وَبَيْنَهُ عَدَاوَةٌ كَاَنَّهُ وَلِيٌّ حَم۪يمٌوَالْكَاظِم۪ينَ الْغَيْظَ وَالْعَاف۪ينَ عَنِ النَّاسِ وَاللّٰهُ يُحِبُّ الْمُحْسِن۪ينَ
La discordia y la enemistad entre los creyentes, así como la obstinación y la envidia que conducen a la hipocresía, al odio y a la hostilidad, son repugnantes y rechazables desde la perspectiva de la verdad, la sabiduría, la gran humanidad que es el Islam, y desde las perspectivas de la vida personal, social y espiritual. Son perjudiciales, son una injusticia y son veneno para la vida humana. De los muchos aspectos de esta verdad, explicaremos seis.
Primer Aspecto
Es una injusticia a los ojos de la verdad.
¡Oh, hombre insensible que alberga odio y enemistad hacia un creyente! Si estuvieras en un barco o en una casa con nueve inocentes y un criminal, sabrías cuán grande es la injusticia de alguien que intenta hundir ese barco o incendiar esa casa. Proclamarías la maldad de ese acto tan fuerte que se escucharía en los cielos. Incluso si hubiera solo un inocente y nueve criminales, ningún principio de justicia permitiría hundir ese barco.
Del mismo modo, en el cuerpo de un creyente, que es una casa de Dios y un barco divino, hay no solo nueve, sino que tal vez veinte atributos inocentes, como la fe en Allah, el Islam y la vecindad. El hecho de que por un solo atributo criminal que te molesta y no te agrada, albergues odio y enemistad hacia él, y desees la destrucción y el hundimiento de ese cuerpo espiritual, es una injusticia tan atroz y despiadada como el ejemplo anterior.
Segundo Aspecto
es también una injusticia desde el punto de vista de la sabiduría.
Porque es sabido que el odio y el amor son opuestos, como la luz y la oscuridad. No pueden coexistir en su verdadero sentido en el mismo corazón.
Si el amor se encuentra realmente en un corazón, de acuerdo con la preponderancia de sus causas, entonces el odio se convierte en algo figurado, transformándose en compasión. Sí, un creyente ama a su hermano creyente, y debe hacerlo. Sin embargo, en cuanto a sus faltas, solo siente compasión. No intenta corregirlas con autoritarismo, sino con amabilidad. Por eso, según una narración del hadiz, “Un creyente no debe cortar la comunicación con otro creyente por más de tres días.”
Si las causas del odio prevalecen y el odio real se encuentra en un corazón, entonces el amor se convierte en algo figurado, tomando la forma de fingimiento y adulación.
¡Oh, hombre insensible! Observa ahora cuán injusto es albergar odio y enemistad hacia tu hermano creyente. Porque, así como sería una gran insensatez considerar piedras comunes más importantes que la Kaaba o más grandes que el Monte Uhud, del mismo modo, preferir las faltas insignificantes de un creyente, que son como piedras comunes, por encima de las cualidades de la fe en Allah, que es tan sagrada como la Kaaba, y del Islam, que es tan grandioso como el Monte Uhud, es una injusticia tan grande que, si tienes razón, lo comprenderás.
Sí, la unicidad de la fe en Allah requiere necesariamente la unicidad de los corazones. Y la unidad en la creencia también exige la unidad social. No puedes negar que cuando te encuentras con otra persona en el mismo batallón, sientes un vínculo amistoso hacia esa persona. Y debido a que ambos están bajo las órdenes del mismo comandante, percibes una relación camaraderil. Asimismo, el hecho de estar en el mismo país te hace sentir una conexión fraternal. Sin embargo, la luz y la conciencia que la fe te otorga, te muestran y te hace conocer la cantidad de nombres divinos que establecen conexiones de unidad, vínculos de acuerdo y relaciones de hermandad entre ustedes.
Por ejemplo: ambos tienen el mismo Halik, Creador, el mismo Malik, Dueño, el mismo Mabud, Ser Adorado, el mismo Razik Sustentador… uno tras otro, hasta mil conexiones de unidad. Además, nuestro Profeta es uno, nuestra religión es una, nuestra qibla es una… uno tras otro, hasta cien conexiones de unidad. Luego, su pueblo es uno, su estado es uno, su país es uno… uno tras otro, hasta diez conexiones de unidad.
Dado que estas conexiones de unidad, unicidad, concordia, acuerdo, amor y hermandad son tantas, que podrían atar los planetas y las esferas del universo con cadenas espirituales, preferir sobre ellas causas de discordia y enemistad tan insignificantes e inestables como telas de araña, y albergar odio y enemistad real hacia un creyente, es una falta de respeto hacia ese vínculo de unidad, un desprecio hacia las causas del amor, y una injusticia y opresión hacia las relaciones de hermandad. Si tu corazón no ha muerto y tu mente no se ha apagado, comprenderás cuán grande es esta injusticia.
Tercer Aspecto
Según el misterio deوَلاَ تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ اُخْرَى, que expresa la justicia absoluta, albergar odio y enemistad hacia un creyente debido a un solo atributo criminal que posee, y condenar sus otros atributos inocentes, es una injusticia sin límites. Y sobre todo, enojarse y romper relaciones con un creyente por un defecto, y extender esa enemistad a sus parientes, es cometer una injusticia extremadamente grave, como se expresa en la forma intensiva de la aleyaاِنَّ اْلاِنْسَانَ لَظَلُومٌ“. La verdad, la ley islámica y la sabiduría islámica te advierten de esto. Entonces, ¿cómo puedes considerarte justificado y decir ”Tengo razón"?
Desde el punto de vista de la verdad, las maldades, que son la causa del odio y el mal, son densas y oscuras como el mal mismo; no deberían transmitirse ni reflejarse en otros. Si otra persona aprende de ese mal y comete más maldades, esa es otra cuestión. Las bondades, que son la causa del amor, son como la luz; su naturaleza es, transmitirse y reflejarse. Por eso, se ha convertido en un dicho común: “el amigo de mi amigo es mi amigo.” Y también por eso, la frase “por el cariño a una persona, se aman muchos otros” es ampliamente conocida.
Así que, ¡oh hombre insensible! Aunque la verdad es así de evidente, si odias a alguien y extiendes tu enemistad hacia sus inocentes y queridos parientes, comprenderás, si eres capaz de ver la verdad, cuán contrario es a la realidad y cuán injusto es ese comportamiento.
Cuarto Aspecto
También es una injusticia desde el punto de vista de la vida personal. Escucha algunos principios como base de este cuarto aspecto.
Primer Principio
Tienes derecho a decir: “mi camino o mis ideas son verdaderas o mejores.” pero no tienes derecho a decir: “solo mi camino es la verdad.” Según el misterio de “Los ojos del agrado son ciegos ante los defectos, pero los ojos del descontento revelan las faltas,” tu mirada injusta y tu pensamiento sesgado no pueden ser jueces. No puedes condenar el camino de otro como falso.
Segundo Principio
Tienes la obligación de que todo lo que digas sea verdad. Sin embargo, no tienes derecho a decir toda la verdad. Todo lo que digas debe ser correcto. Pero no todo lo correcto debe ser dicho. Porque una persona con intenciones no puras como tú, a veces al dar un consejo puede ofender y provocar el efecto contrario.
Tercer Principio
Si deseas albergar odio, odia al odio que hay en tu corazón; trabaja para eliminarlo. Y odia sobre todo a tu propio nefs, alma maligna y a los deseos de tu nefs, que son los que más daño te hacen; trabaja para reformarlos. No odies a los creyentes por el bien de ese dañino nefs. Si quieres ser enemigo, hay muchos incrédulos y ateos; sé enemigo de ellos. Sí, así como la cualidad del amor es digna de ser amada, también la cualidad del odio merece ser odiada por encima de todo.
Si deseas derrotar a tu enemigo, responde a su maldad con bondad. Porque si respondes con maldad, la enemistad aumentará. Aunque sea derrotado externamente, mantendrá el odio en su corazón y perpetuará la enemistad.
Pero si respondes con bondad, se arrepentirá y se convertirá en tu amigo. Según el dicho:اِذَا اَنْتَ اَكْرَمْتَ الْكَرِيمَ مَلَكْتَهُ وَ اِنْ اَنْتَ اَكْرَمْتَ اللَّئِيمَ تَمَرَّدًاla característica de un creyente es ser benevolente. Se someterá a ti con tu bondad. Incluso si parece vil externamente, en términos de fe en Allah es noble. Sí, si le dices a una mala persona “Eres bueno, eres bueno,” es probable que mejore, y si le dices a una buena persona “Eres malo, eres malo,” es probable que empeore. Así que escucha los principios sagrados del Corán, como:وَاِذَا مَرُّوا بِاللَّغْوِ مَرُّوا كِرَامًا ❋ وَاِنْ تَعْفُوا وَتَصْفَحُوا وَتَغْفِرُوا فَاِنَّ اللَّهَ غَفُورٌ رَحِيمٌporque la felicidad y la seguridad se encuentran en ellos.
Cuarto Principio
La persona que alberga odio y enemistad comete una injusticia tanto contra sí misma, como contra su hermano creyente y contra la misericordia divina. Porque con el odio y la enemistad, deja su alma en un tormento doloroso. Hace que su alma sufra por las bendiciones que recibe su enemigo y por el temor de los males que le puedan ocurrir. De esta manera, se hace daño a sí mismo. Si la enemistad proviene de la envidia, entonces es un tormento completo. Porque la envidia primero aplasta, destruye y consume al envidioso. El daño al envidiado es mínimo o nulo.
El remedio para la envidia es que el envidioso reflexione sobre el destino de las cosas que envidia. Así, comprenderá que la belleza, el poder, la posición y la riqueza mundanos que su rival posee son efímeras y temporales. Tienen poca utilidad y mucho sufrimiento. Si se trata de virtudes espirituales, entonces no hay lugar para la envidia. Si aun así envidia estas virtudes, es porque o bien es un hipócrita que desea destruir las recompensas del más allá en este mundo, o bien considera erróneamente que el envidiado es un hipócrita, lo cual es una injusticia y una opresión.
Además, al estar contento con las desgracias que le suceden a su rival y triste por las bendiciones que recibe, muestra descontento con el decreto divino y con la misericordia de Allah en su favor. Es como si criticara el destino y objetara la misericordia. Criticar el destino es como golpearse la cabeza contra un yunque, rompiéndola. Quien objeta la misericordia se verá privado de ella.
¿Qué conciencia justa aceptaría responder con un año de odio y enemistad a algo que no merece ni un día de enemistad? Además, ¿qué corazón no corrompido lo toleraría? Sin embargo, no puedes atribuir completamente el mal que te viene de un hermano creyente y condenarlo por completo.
Primero, el destino tiene su parte en ello. Debes excluir esa parte del destino y del decreto divino, y responder con aceptación a lo que corresponde a ese destino.
Segundo, separa la parte que corresponde al nefs, alma maligna y al diablo, y en lugar de sentir odio hacia la persona, compadécete de él por haber sido vencido por su nefs y espera que se arrepienta.
Tercero, reconoce en ti mismo los defectos que no quieres ver o que ignoras; asigna una parte de la culpa a eso.
Luego, con la pequeña parte restante, la respuesta más segura y rápida para derrotar a tu oponente es el perdón, la indulgencia y la nobleza. Así te librarás de la injusticia y del daño.
De lo contrario, serías como un joyero judío borracho y loco, que compra botellas rotas y trozos de hielo al precio de diamantes, respondiendo con un anhelo intenso y una enemistad constante y perpetua a asuntos mundanos que no valen ni cinco centavos, que son transitorios, insignificantes y efímeros, como si fueras a permanecer eternamente en este mundo y a estar eternamente junto a ellos. Eso sería, sin exagerar, una gran injusticia, una borrachera, y una forma de locura.
Así que, si amas tu vida personal, no permitas que el odio y el deseo de venganza, que son tan dañinos, entren en tu corazón. Y si ya han entrado, no les prestes atención. Escucha a Hafiz‑i Shirazi, que ve la verdad, cuando dice:دُنْيَا نَه مَتَاعِيسْت كِه اَرْزَدْ بَنِزَاعِى
Es decir: “el mundo no es un bien que valga la pena disputar.” Porque es transitorio y efímero, lo que lo hace sin valor. Si el vasto mundo es así, comprenderás cuán insignificantes son los asuntos menores del mundo. También dijo:
اۤسَايِشِ دُو گِيتِى تَفْسِيرِ اِينْ دُو حَرْفَسْتْ
بَادُوسِتَانْ مُرُوَّتْ بَادُشْمَنَانْ مُدَارَا
Es decir: “la paz y la seguridad de ambos mundos se resumen en estas dos palabras: ser generoso y caballeroso con tus amigos, y tratar con indulgencia y conciliación a tus enemigos.”
Si dices: “no puedo evitarlo; mi naturaleza es inclinarse hacia la enemistad. Además, me han provocado, y no puedo dejarlo pasar,”
La respuesta es: si no muestras signos de mal carácter y malos hábitos, y no actúas de acuerdo con ellos, como en el chisme, y reconoces tus defectos, no te hará daño. Dado que no puedes evitarlo y no puedes dejarlo, el hecho de que reconozcas tu defecto, que es como un arrepentimiento espiritual, un arrepentimiento oculto y un perdón implícito, y que entiendas que eres injusto en esa mala característica, te protegerá de su mal. De hecho, escribimos esta parte de la carta para facilitar este arrepentimiento espiritual, para que no consideres la injusticia como justicia y no expongas injustamente a un oponente justo como si fuera injusto.
Un incidente digno de atención: en una ocasión, como resultado de esta parcialidad vengativa, vi que un erudito religioso insultó a un piadoso erudito simplemente porque sus opiniones políticas diferían, llegando incluso a calificarlo de incrédulo. Al mismo tiempo, elogió con respeto a un hipócrita que compartía sus ideas. Me horroricé de las terribles consecuencias de la política y dije: “busco refugio en Allah del demonio y de la política.” Desde entonces, me he retirado de la vida política.
Quinto Aspecto
Desde el punto de vista de la vida social, la obstinación y el partidismo son extremadamente perjudiciales.
Si se pregunta: se ha dicho en un hadiz:اِخْتِلاَفُ اُمَّتِى رَحْمَةٌLa diversidad implica partidismo. Además, el mal del partidismo protege a las masas oprimidas de la opresión de las élites tiránicas. Porque si las élites de una ciudad o un pueblo se unieran, oprimirían a las masas. Si existe partidismo, las masas pueden encontrar refugio en un grupo y protegerse. Además, del choque de ideas y la divergencia de opiniones surge la verdad completa.
La respuesta es:
a la primera pregunta, decimos que la diversidad mencionada en el hadiz se refiere a una diversidad positiva. Es decir, cada grupo se esfuerza por mejorar y promover su propio camino. No trata de destruir o invalidar el camino de otros, sino que busca completarlo y mejorarlo. Sin embargo, la diversidad negativa, que es cuando los grupos trabajan con rencor y enemistad para destruirse mutuamente, es rechazada por el hadiz. Porque aquellos que están en conflicto no pueden actuar de manera constructiva.
En respuesta a la segunda pregunta, decimos que el partidismo, si se basa en la verdad, puede ofrecer refugio a los justos. Sin embargo, el partidismo actual, que es egoísta y motivado por intereses personales, se convierte en un refugio para los injustos, brindándoles un punto de apoyo. Porque alguien que participa en un partidismo malintencionado apoyará cualquier idea que se alinee con sus deseos, incluso si es inspirada por el demonio, y bendecirá a ese demonio. Por otro lado, si una persona angelical apoya al otro lado, esa persona, que está cegada por su partidismo, podría llegar a maldecir a esa figura angelical, mostrando una gran injusticia.
En respuesta a la tercera pregunta, decimos que cuando las ideas chocan por la causa de la verdad y en nombre de la realidad, si hay acuerdo en el objetivo y en el principio, pero diferencias en los métodos, esto puede revelar todos los aspectos de la verdad y servir a la causa de la verdad. Sin embargo, cuando el choque de ideas proviene de un partidismo malintencionado y egoísta, motivado por el nefs, alma maligna que se ha vuelto tan tiránico como el Faraón, y llevado a cabo de manera vanidosa y en busca de fama, no produce destellos de verdad, sino más bien incendios de discordia. Porque, aunque debería haber acuerdo en el objetivo, las ideas de esas personas no tienen un punto de convergencia ni siquiera en la Tierra. Como no están en nombre de la verdad, se van a extremos ilimitados, causando divisiones irreparables. El estado actual del mundo es testigo de esto.
En resumen, si no se toman como principios rectores las elevadas directrices deاَلْحُبُّ لِلَّهِ وَالْبُغْضُ فِى اللَّهِ وَالْحُكْمُ لِلَّهِ(Amor por Allah, odio por Allah, y juicio por Allah), prevalecerán la hipocresía y la discordia. Sí, si no se diceاَلْبُغْضُ فِى اللَّهِ وَالْحُكْمُ لِلَّهِy no se toman en cuenta estos principios, se cometerá injusticia al intentar hacer justicia.
Un incidente digno de reflexión: en una ocasión, el Imam Ali Radiyallahu Anh derribó a un incrédulo en el suelo. Cuando sacó su espada para matarlo, ese incrédulo le escupió. El Imam Ali lo dejó ir sin matarlo. El incrédulo le preguntó: “¿Por qué no me mataste?” Él respondió: “Iba a matarte por Allah, pero cuando me escupiste, me enfadé. Como mi nefs, alma maligna se mezcló en el asunto, mi sinceridad se vio comprometida. Por eso no te maté.” entonces el incrédulo dijo: “mi intención al escupirte era hacer que me mataras rápidamente. Pero al ver que tu religión es tan pura y sincera, me doy cuenta de que es la verdadera religión.”
Otro incidente digno de atención: en una ocasión, un juez cortó la mano de un ladrón, pero mostró signos de enfado mientras lo hacía. Su superior, que era justo, lo destituyó de su cargo. Porque si hubiera cortado la mano en nombre de la sharia, en representación de la ley divina, su alma habría sentido compasión por el ladrón, y no habría mostrado ni enojo ni piedad. Pero como su alma se vio involucrada en la sentencia, no actuó con justicia.
Un estado social lamentable y una enfermedad aterradora en la vida social que hace llorar al corazón del Islam:
incluso las tribus más primitivas han comprendido y practicado la necesidad social de “olvidar y dejar de lado las enemistades internas en presencia de enemigos externos que aparecen y atacan.” Entonces, ¿qué les ha pasado a aquellos que afirman servir a la comunidad islámica, que a pesar de la presencia de innumerables enemigos que se están organizando para atacar, no pueden olvidar sus enemistades menores, y preparan el terreno para la invasión de esos enemigos? Esta situación es una decadencia, una barbarie. Es una traición a la vida social islámica.
Una historia que da lugar a la reflexión: había dos clanes enemigos dentro de la tribu Hasenan de los beduinos. A pesar de haber matado a más de cincuenta personas entre ellos, cuando un clan externo como el de los Sipkan o Hayderan se enfrentaba a ellos, estos dos clanes enemigos olvidaban su vieja enemistad, se unían hombro con hombro y no recordaban su enemistad interna hasta que expulsaban al clan externo.
Así que, ¡oh creyentes! ¿Saben cuántos enemigos, como tribus, han tomado la postura de atacar a la comunidad de los fieles? Hay más de cien círculos de enemigos, organizados como círculos concéntricos. En lugar de unirnos y defendernos juntos contra cada uno de ellos, facilitar sus ataques y abrirles las puertas para que entren en el santuario del Islam mediante un partidismo malintencionado y una obstinación llena de enemistad, ¿acaso es algo digno de los creyentes?
Estos círculos de enemigos abarcan desde los incrédulos y los apóstatas, hasta las naciones del mundo que están en contra de ustedes, pasando por las desgracias y problemas del mundo, y cada uno de ellos adopta una posición perjudicial contra ustedes, mirándolos con ira y rencor. Tal vez haya hasta setenta tipos de enemigos. Frente a todos ellos, vuestra arma más poderosa, vuestra fortaleza y vuestro refugio es la hermandad islámica. Sacudir esta fortaleza islámica con enemistades menores y excusas triviales es completamente contrario a la conciencia y a los intereses del Islam. ¡Comprendan esto, despierten!
En un hadiz se ha mencionado que en los últimos tiempos, personajes temibles y dañinos como el Sufyan y el Deccal, quienes liderarán la hipocresía y la apostasía, aprovecharán la codicia y la discordia en el Islam y la humanidad, y con una pequeña fuerza, provocarán un caos en la humanidad y someterán al vasto mundo islámico bajo esclavitud.
¡Oh, creyentes! Si no quieren caer en la esclavitud con deshonra, ¡Sean conscientes y tomen precauciones! Refúgiense en la sagrada fortaleza deاِنَّمَا الْمُوءْمِنُونَ اِخْوَةٌpara protegerse contra los tiranos que se benefician de sus divisiones. De lo contrario, no podrán preservar su vida ni defender sus derechos. Es sabido que, si dos héroes se enfrentan en combate, un niño puede derrotar a ambos. Si dos montañas están equilibradas en una balanza, una pequeña piedra puede desequilibrarlas, haciéndolas oscilar, y puede levantar una y bajar la otra.
Así que, ¡oh, creyentes! Si persisten en sus ambiciones egoístas y en sus partidismos hostiles, su fuerza se reducirá a nada, y podrán ser aplastados con un mínimo esfuerzo. Si tienen algún interés en la vida social, hagan del elevado principio deاَلْمُوءْمِنُ لِلْمُوءْمِنِ كَالْبُنْيَانِ الْمَرْصُوصِ يَشُدُّ بَعْضُهُ بَعْضًاsu principio de vida, y salven tanto su vida mundana como su dicha en la otra vida.
Sexto Aspecto
La vida espiritual y la pureza en la adoración se ven sacudidas por el odio y la obstinación. Porque la “sinceridad,” que es el medio de salvación y la vía de la liberación, se pierde. Un partidario obstinado busca superar a su adversario, incluso en sus acciones de bien. Por lo tanto, rara vez puede actuar puramente por la causa de Allah. Además, en sus juicios y tratos, prefiere a su partidario y no puede actuar con justicia. Así, la “sinceridad” y la “justicia,” que son los fundamentos de las acciones y obras virtuosas, se pierden con la enemistad y el odio. Este Sexto Aspecto es muy extenso, pero debido a las limitaciones de este contexto, lo mantenemos breve.