El Quinto Tratado, que es el Quinto AsuntoTratado de Agradecimiento
﷽
وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
El Sabio Corán, a través de repetidas aleyas como:اَفَلَا يَشْكُرُونَاَفَلَا يَشْكُرُونَوَسَنَجْزِي الشَّاكِر۪ينَلَئِنْ شَكَرْتُمْ لَاَز۪يدَنَّكُمْبَلِ اللّٰهَ فَاعْبُدْ وَكُنْ مِنَ الشَّاكِر۪ينَMuestra que lo más importante que Halik‑i Rahman, Creador Misericordioso desea de sus siervos, es el agradecimiento. El Sabio Furkan invita al agradecimiento con gran énfasis. Y muestra la falta de gratitud como una forma de negar y rechazar las bendiciones, y con la aleyaفَبِاَىِّ اۤلاَءِ رَبِّكُمَا تُكَذِّبَانِen la Sura Rahman, amenaza severamente y de manera impactante repetidamente treinta y una veces, mostrando que la ingratitud es un rechazo y una negación.
Sí, así como el Sabio Corán muestra que la gratitud es el resultado de la creación, también el Gran Corán que es este universo, muestra que el propósito más importante de la creación del universo, es el agradecimiento.
Porque si observamos el universo, vemos que la estructura del universo está dispuesta de tal manera, que cada cosa, hasta cierto punto, apunta al agradecimiento y se dirige hacia él. Es como si el fruto más importante del árbol de la creación fuera la gratitud. Y el producto más elevado que la fábrica del universo produce, es la gratitud.
Porque al observar la creación del universo, vemos que los seres del universo están organizados en forma de un círculo, y en su centro se ha creado la vida. Todos los seres en el universo están orientados hacia la vida, sirven a la vida, y proveen las necesidades de la vida. Por lo tanto, el Ser que creó el universo elige la vida de él.
Luego, vemos que crea los mundos de los seres vivos en forma de un círculo, y coloca al ser humano en el centro. Es como si los propósitos deseados de los seres vivos se concentraran en él; reúne a todos los seres vivos a su alrededor, los pone a su servicio y disposición, y lo hace soberano sobre ellos. Por lo tanto, Halik‑i Zulcelal, Creador Majestuoso selecciona al ser humano entre los seres vivos, lo elige y lo prefiere en el universo.
Luego vemos que el mundo de la humanidad, e incluso el mundo animal, está organizado en forma de un círculo, y en el punto central se ha colocado el sustento. Todos los seres humanos y hasta los animales están casi enamorados de la provisión, y han sido puestos a su servicio y bajo su dominio. El sustento gobierna sobre ellos. La provisión ha sido hecha tan vasta y rica, que abarca innumerables bendiciones. De hecho, solo para conocer los sabores de uno de los muchos tipos de provisiones, en la lengua se ha colocado un dispositivo llamado la facultad del gusto, con pequeños y delicados mecanismos espirituales que coinciden con la cantidad de alimentos. Por lo tanto, dentro del universo, la verdad más asombrosa, más rica, más extraña, más dulce, más comprensiva y más hermosa está en la provisión.
Ahora vemos que así como todo se reúne alrededor de la provisión y se dirige a ella, la provisión misma, con todas sus especies, tanto espiritual como materialmente, en acción y en palabra, está sostenida por el agradecimiento, existe a través del agradecimiento, produce agradecimiento y lo muestra. Porque el deseo y la inclinación hacia la provisión es una especie de agradecimiento innato. Y el deleite y el placer también son un tipo de agradecimiento inconsciente que se encuentra en todos los animales. Solo el ser humano, con la incredulidad y el extravío, cambia la esencia de este agradecimiento innato; en lugar de agradecer, cae en el politeísmo.
Además, las bendiciones que son provisiones tienen formas muy hermosas y adornadas, aromas muy agradables y sabores deliciosos, que son invitaciones al agradecimiento; invitan a los seres vivos al entusiasmo y con ese entusiasmo, los llevan a un tipo de apreciación y respeto, haciéndolos realizar un agradecimiento espiritual. Y atraen la atención de los seres conscientes, los estimulan a la apreciación. Los incentivan a respetar las bendiciones, los guían a agradecer en palabras y hechos, y les hacen experimentar el placer más alto y dulce en el agradecimiento.
Es decir, muestra que esta deliciosa provisión y bendición, junto con su breve y transitoria satisfacción aparente, lleva consigo un placer y deleite eterno, real e ilimitado a través del agradecimiento, al ganar el favor misericordioso de Rahman. Es decir, al pensar en el ilimitado y delicioso favor de Malik‑i Kerim, Dueño Generoso de los tesoros de la Misericordia, incluso en este mundo, hace que uno experimente espiritualmente un sabor permanente del placer del Paraíso.
Así, aunque la provisión es un tesoro comprensivo, valioso y rico a través del agradecimiento, sin agradecimiento cae en la degradación más extrema.
Como se explica en la Sexta Palabra: cuando la facultad del gusto en la lengua se dirige hacia la provisión en el nombre de Cenab‑i Hak, es decir, cuando se orienta hacia su función espiritual de gratitud, esa facultad del gusto en la lengua actúa como una inspectora agradecida de las infinitas cocinas de la misericordia, y como una observadora elevada que alaba la inmensa gracia de Allah.
Sin embargo, si se orienta hacia el beneficio del nefs, alma maligna, es decir, si se centra en la provisión sin considerar el agradecimiento hacia quien la concede, la facultad del gusto en la lengua desciende de su elevado rango de observadora a un simple guardia en la fábrica del estómago y a un portero en la puerta del establo del estómago. Así como este sirviente de la provisión se degrada por la falta de gratitud, también lo hacen la naturaleza de la provisión y los demás servidores, cayendo en la degradación. Caen desde el rango más alto hasta el rango más bajo, y adoptan una postura contraria a la sabiduría del Creador del universo.
El criterio de la gratitud es la satisfacción, la moderación, la aceptación y la complacencia.
El criterio de la ingratitud es la codicia, el despilfarro, la falta de respeto y comer lo que se encuentra sin importar si es lícito o ilícito.
Sí, la codicia no solo es ingratitud, sino que también es causa de privación y medio de humillación. Incluso la bendita hormiga, que tiene una vida social, parece ser pisoteada bajo los pies debido a su codicia. Porque no se contenta con lo suficiente; aunque solo necesita unos pocos granos de trigo al año, si pudiera, recogería miles. En cambio, la bendita abeja vuela sobre las cabezas debido a su satisfacción. Por su satisfacción, ofrece la miel a la humanidad bajo la orden divina, la regala y la hace disfrutar.
Sí, el más elevado de los nombres de Allah después de la palabra “Allah”, que es el nombre más grandioso y el lema con Su esencia, es “Rahman”, que se refiere a la provisión, y se alcanza a través de la gratitud por el sustento. Además, el significado más evidente de “Rahman” es “Rezzak”, el Sustentador.
Asimismo, hay diferentes tipos de gratitud. El más comprensivo y la síntesis de todos ellos es la oración ritual.
Dentro de la gratitud, hay una fe pura y un monoteísmo sincero. Porque cuando una persona come una manzana y dice “Elhamdulillah”, con esa gratitud declara que “Esa manzana es un regalo directo de la mano del poder divino y una dádiva directa del tesoro de la misericordia”, y al creer y afirmar esto, entrega todo, ya sea pequeño o grande, a la mano del poder divino. Reconoce la manifestación de la misericordia en todo. Expresa una fe verdadera y un monoteísmo puro a través de la gratitud.
El ser humano negligente, al ser ingrato, cae en una gran pérdida. Vamos a describir una de sus muchas dimensiones:
cuando una persona come una bendición deliciosa, si agradece, esa bendición consumida se convierte en luz a través de la gratitud, y en un fruto eterno del Paraíso en el Más Allá. Al reflexionar que el placer que proporciona es una manifestación de la misericordia de Allah, le otorga un gran y permanente deleite y placer. Estas esencias espirituales, estos elementos espirituales, son enviados a los rangos elevados, mientras que los residuos materiales y bajos, es decir, las partes que han cumplido su función y que ya no son necesarias, se convierten en desechos y regresan a su origen, es decir, a los elementos.
Si no se agradece, ese placer transitorio deja tras de sí una aflicción y arrepentimiento al desvanecerse, y se convierte en un desecho. Una bendición que en esencia era como un diamante se convierte en carbón.
Con gratitud, las provisiones transitorias producen placeres eternos y frutos permanentes.
Una bendición sin gratitud se convierte de la forma más hermosa en la más fea. Porque para la persona negligente, el destino de la provisión, después de un placer temporal, es convertirse en desecho.
Sí, la provisión tiene una forma digna de amor, pero esa forma solo se revela a través del agradecimiento. De lo contrario, el amor de los negligentes e incrédulos hacia la provisión es una animalidad. Compara esto y verás cuán grande es la pérdida de los incrédulos y negligentes.
Entre las diferentes criaturas vivientes, la que más necesita de las diversas formas de provisión es el ser humano. Cenab‑i Hak creó al ser humano como un espejo que refleja todos Sus nombres, y como una maravilla de Su poder, equipado con dispositivos capaces de medir y reconocer los tesoros de Su misericordia, y como un califa en la Tierra que posee instrumentos que pueden evaluar las manifestaciones y delicadezas de todos Sus nombres y obras. Por ello, le ha dado una necesidad ilimitada y lo ha hecho depender de innumerables formas de provisión tanto materiales como espirituales. El medio para elevar al ser humano a la posición más alta, que es la de “ahsen-i takvim” (la más perfecta creación), acorde con esta capacidad de abarcar todo, es la gratitud. Sin gratitud, cae en el más bajo de los bajos; comete una gran injusticia.
En resumen: la gratitud es el mayor de los cuatro principios en el camino más elevado y sublime de la adoración y el amor, que se expresan de la siguiente manera:
En el camino de la indigencia, se necesitan cuatro cosas:
Inhabilidad absoluta, pobreza absoluta, entusiasmo absoluto, gratitud absoluta, ¡oh estimado!”
اَللّٰهُمَّ اجْعَلْنَا مِنَ الشَّاكِر۪ينَ بِرَحْمَتِكَ يَا اَرْحَمَ الرَّاحِم۪ينَ
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ
اَللّٰهُمَّ صَلِّ وَسَلِّمْ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ سَيِّدِ الشَّاكِر۪ينَ وَالْحَامِد۪ينَ وَعَلٰى اٰلِهِ وَصَحْبِهِ اَجْمَع۪ينَ اٰم۪ينَ
وَاٰخِرُ دَعْوٰيهُمْ اَنِ الْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ