El Primer Apéndice de la Vigésima Cuarta Carta
بِاسْمِهِ
وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
﷽
قُلْ مَا يَعْبَؤُا بِكُمْ رَبّ۪ي لَوْ لَا دُعَٓاؤُكُمْ
Es decir: “¡Oh humanidad! Si no fuera por su súplica, ¿qué importancia tendrían?” Escucha las cinco sutilezas de esta aleya:
Primera Sutileza
La súplica es un gran misterio de la servidumbre. Incluso puede considerarse como el espíritu de la adoración. Como hemos mencionado en muchos lugares, hay tres tipos de súplica.
El primer tipo de súplica
Es a través del lenguaje de la capacidad, que todas las semillas y granos suplican a Fatir‑i Hakím, Creador Sabio a través del lenguaje de la capacidad, diciendo: “otórganos crecimiento y desarrollo para mostrar detalladamente tus signos, transforma nuestra pequeña realidad en una espiga y luego en la gran realidad de un árbol.”
Además, uno de los aspectos de la súplica a través del lenguaje de la capacidad es el siguiente: la convergencia de las causas es una súplica para la creación del efecto. Es decir, las causas adoptan una posición tal, que se convierte en un lenguaje de estado y suplican a Kadir‑i Zulcelal, Todopoderoso y Majestuoso pidiendo el efecto. Por ejemplo: el agua, el calor, la tierra, y la luz adoptan una posición alrededor de una semilla, y esa posición es un lenguaje de súplica que dice: “¡Haz de esta semilla un árbol, oh nuestro Halik, Creador!” Porque el árbol, que es un milagro maravilloso del poder, no se puede atribuir a esas materias insensibles, inertes y simples; atribuirlo a ellas es imposible. Por lo tanto, la convergencia de las causas es una especie de súplica.
El segundo tipo de súplica
Es a través del lenguaje de la necesidad innata, que todos los seres vivos, para recibir en el momento adecuado y de lugares inesperados las necesidades y deseos que están fuera de su poder y voluntad, suplican de una manera a Halik‑i Rahim, Creador Compasivo. Porque, en el momento adecuado y desde un lugar desconocido, un Hakím-i Rahim, Sabio y Compasivo les envía lo que necesitan, algo que ellos mismos no pueden alcanzar; por lo tanto, esa provisión es el resultado de la súplica.
En resumen: es una súplica que se eleva desde todo el universo hacia la presencia divina. Las causas, como medios, piden a Allah los efectos.
El tercer tipo de súplica
Es la súplica de los seres conscientes dentro de la esfera de sus necesidades, la cual se divide en dos partes.
Si llega al grado de desesperación, o está estrechamente relacionado con la necesidad innata, o se aproxima al lenguaje de la capacidad, o es a través del lenguaje de un corazón puro y sincero, entonces es aceptado en la gran mayoría de los casos. La mayor parte de los avances de la humanidad y sus descubrimientos son el resultado de una especie de súplica. Las maravillas de la civilización, como las llaman, y los asuntos que consideran motivo de orgullo por sus descubrimientos son, en realidad, el resultado de una súplica espiritual. Se les ha concedido en respuesta a un deseo expresado con un lenguaje puro de capacidad. Las súplicas que se realizan con el lenguaje de la capacidad y el lenguaje de la necesidad innata también son aceptadas, siempre que no haya un obstáculo y que se realicen dentro de los límites de las condiciones.
El segundo tipo: es la súplica conocida. Esta también se divide en dos tipos: una es la súplica activa y la otra es la verbal. Por ejemplo, arar la tierra es una súplica activa. No se busca el sustento de la tierra; más bien, la tierra es una puerta al tesoro de la misericordia, y al arar con el arado, se toca la puerta de la misericordia que es la tierra.
Omitiendo los detalles de los otros tipos, solo explicaremos uno o dos secretos de la súplica verbal en las dos o tres sutilezas siguientes.
Segunda Sutileza
El impacto de la súplica es inmenso. Especialmente si la súplica adquiere una forma colectiva y continúa, es probable que produzca resultados, e incluso puede ser constante. Se podría decir que una de las razones de la creación del universo es la súplica. Es decir, después de la creación del universo, la grandiosa súplica, principalmente de la humanidad, y en particular del mundo islámico, y sobre todo de Muhammed el árabe, Aleyhissalatu Vesselam fue una de las razones para la creación del universo. Es decir, el Creador del Universo sabía que en el futuro esa persona, en nombre de la humanidad, e incluso en nombre de la existencia misma, pediría una felicidad eterna y una manifestación de los Nombres Divinos; aceptó esa futura súplica y creó el universo.
Dado que la súplica tiene una importancia y amplitud tan grande, ¿es posible que las súplicas que durante mil trescientos cincuenta años, en todo momento, trescientos millones de personas de la humanidad, junto con incontables seres benditos de entre los genios, los humanos, los ángeles y los seres espirituales, unan sus súplicas en acuerdo por la inmensa misericordia divina y la felicidad eterna respecto a la Persona Muhammed Aleyhissalatu Vesselam, no sean aceptadas? ¿Es de alguna manera posible que esas súplicas sean rechazadas?
Dado que ha alcanzado tal amplitud, vastedad y continuidad, y ha llegado al nivel del lenguaje de la capacidad y la necesidad innata, ciertamente, ese Muhammed el Árabe, Aleyhissalatu Vesselam, como resultado de su súplica, ocupa un puesto y una posición tan elevada, que aunque todas las inteligencias se unieran en una sola, no podrían abarcar completamente la realidad de esa posición.
¡Oh musulmán! Tienes un intercesor así en el Día del Juicio. Para atraer la intercesión de este intercesor hacia ti, ¡sigue su sunna !
Si preguntas: “Ya que él es el Amado de Allah, ¿por qué necesita tantas salutaciones y súplicas?”
La respuesta: esa Persona (A.S.M.) está profundamente preocupado por la felicidad de toda su comunidad y comparte en todos los tipos de felicidad de cada miembro de su comunidad, sintiendo preocupación por todo tipo de adversidades que les puedan suceder. Así, aunque sus propias etapas de felicidad y perfección son infinitas, como es una persona que desea fervientemente todo tipo de felicidad para los incontables miembros de su comunidad en tiempos interminables y se entristece por todo tipo de sufrimientos que puedan ocurrirles, ciertamente, es digno y necesitado de infinitas salutaciones, súplicas y misericordia.
Si preguntas: “A veces se hace una súplica por cosas que definitivamente ocurrirán, como la súplica durante la oración de los eclipses (husuf y küsuf). Y a veces se hace una súplica por cosas que nunca ocurrirán.”
La respuesta: como se explica en otras Palabras, la súplica es una forma de adoración. El siervo proclama su impotencia y necesidad a través de la súplica. Los objetivos aparentes son solo momentos para esa súplica y esa adoración devocional, no los verdaderos beneficios. El beneficio de la adoración se refiere al Más Allá. Si no se cumplen los objetivos mundanos, no se debe decir “Esa súplica no fue aceptada”, sino más bien “El tiempo para la súplica aún no ha terminado.”
¿Y es acaso posible que la felicidad eterna, que todos los creyentes han pedido continuamente con máxima sinceridad, entusiasmo y súplica en todas las épocas, no les sea concedida? Y ¿es posible que ese Kerim‑i Mutlak, Absolutamente Generoso, ese Rahim-i Mutlak, Absolutamente Compasivo, cuya misericordia es infinita según el testimonio de todo el universo, no acepte todas sus súplicas y que la felicidad eterna no se haga realidad?
Tercera Sutileza
La aceptación de la súplica verbal y voluntaria tiene dos aspectos. O bien se acepta exactamente como se pidió, o se concede algo mejor.
Por ejemplo, alguien puede pedir un hijo varón. Cenab‑i Hak, en su lugar, le concede una hija como la Noble María. No se debe decir “Su súplica no fue aceptada”, sino más bien “Fue aceptada de una manera mejor”. Asimismo, a veces alguien pide la felicidad en este mundo, pero su súplica es aceptada para el Más Allá. No se debe decir “Su súplica fue rechazada”, sino “fue aceptada de una manera más beneficiosa”. Y así sucesivamente…
Dado que Cenab‑i Hak es Hakím, Sabio, nosotros le pedimos a Él, y Él nos responde. Pero nos trata de acuerdo con Su sabiduría. El paciente no debe acusar al médico de falta de juicio. El paciente puede pedir miel, pero el médico experimentado le da sulfato para tratar su fiebre. No se debe decir “El médico no me escuchó”, sino “Escuchó mis lamentos, los entendió, y me respondió; cumplió mi objetivo de una manera mejor”.
Cuarta Sutileza
El fruto más hermoso, más delicado, más delicioso y más inmediato de la súplica es que la persona que suplica sabe que hay Alguien que escucha su voz, que le ofrece remedio a su aflicción, que le muestra misericordia. Sabe que la mano poderosa de ese Ser puede alcanzar todo. En esta gran posada del mundo, no está solo; hay un Ser Generoso que lo mira y le da consuelo. Además, ese Ser puede satisfacer sus necesidades infinitas y alejar a sus enemigos infinitos. Al imaginarse en la presencia de un Ser así, siente una alegría y una expansión en su corazón, como si se quitara un peso tan grande como el mundo de sus hombros y dijera:اَلْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ الْعَالَمِينَ.
Quinta Sutileza
La súplica es el espíritu de la servidumbre y el resultado de una fe pura. Porque la persona que suplica muestra a través de su súplica, que hay Alguien que gobierna todo el universo, que está al tanto de los asuntos más pequeños y que puede hacer realidad los deseos más lejanos, que ve cada uno de sus estados y escucha su voz. Entonces, debe estar escuchando todas las voces de toda la creación, porque escucha también la suya. Él es quien hace todas esas cosas, por lo que confío en Él y le pido a Él incluso en los asuntos más pequeños.
Observa la amplitud de la fe pura en la unidad divina que da la súplica y la dulzura y pureza de la luz de la fe en Allah que muestra. Entiende el misterio deقُلْ مَا يَعْبَوءُا بِكُمْ رَبِّى لَوْلاَ دُعَاوءُكُمْy escucha el mandato deوَ قَالَ رَبُّكُمُ ادْعُونِى اَسْتَجِبْ لَكُمْ.
Como se dice: “Si no quisiera dar, no habría concedido el deseo de pedir.”
سُبْحَانَكَ لَا عِلْمَ لَنَٓا اِلَّا مَا عَلَّمْتَنَٓا اِنَّكَ اَنْتَ الْعَل۪يمُ الْحَك۪يمُ
اَللّٰهُمَّ صَلِّ عَلٰى سَيِّدِنَا مُحَمَّدٍ مِنَ الْاَزَلِ اِلَى الْاَبَدِ عَدَدَ مَا ف۪ي عِلْمِ اللّٰهِ وَعَلٰى اٰلِهِ وَصَحْبِهِ وَسَلِّمْ سَلِّمْنَا وَسَلِّمْ د۪ينَنَا اٰم۪ينَ وَالْحَمْدُ لِلّٰهِ رَبِّ الْعَالَم۪ينَ