Vigésima Cuarta Carta
﷽
يَفْعَلُ اللّٰهُ مَا يَشَٓاءُوَيَحْكُمُ مَا يُر۪يدُ
Pregunta: ¿Cómo se pueden conciliar el cuidado compasivo que satisface todas las necesidades, la planificación sabia y el trato amoroso, que son requeridos por los grandes nombres divinos Rahím, Hakím y Vedud, Compasivo, Sabio y Amoroso con la muerte espantosa y aterradora, la aniquilación, el cese, la separación, las calamidades y las dificultades? Aceptemos que la muerte es un camino hacia la felicidad eterna para los humanos, pero ¿cómo se puede reconciliar el hecho de que seres tan delicados y sensibles, como los árboles, las plantas y las flores, los animales que son dignos de la existencia, amantes de la vida y ansiosos de permanecer, son constantemente destruidos sin excepción, exterminados con gran rapidez sin darles un respiro, forzados a trabajar con dificultades, y cambiados constantemente mediante calamidades, nunca dejándolos en paz, ni permitiéndoles permanecer, ni dándoles satisfacción con la separación? ¿Dónde está la compasión y la misericordia en esto? ¿Qué sabiduría y beneficio se pueden encontrar? ¿Cómo se puede establecer la bondad y la misericordia?
Respuesta: con cinco indicios que muestran la necesidad y la causa, y con cinco señales que indican los propósitos y beneficios, intentaremos dar una visión a distancia de esta gran verdad, que es muy amplia, profunda y elevada.