El Significado De Su Cuarta Pregunta
En el fin de los tiempos, después de que el Noble Jesus Aleyhisselam haya matado al Deccal, la mayoría de las personas se adherirán a la religión verdadera. Sin embargo, en los hadices se ha narrado que “el Día del Juicio no llegará mientras haya quienes digan Allah, Allah en la Tierra.” Entonces, ¿cómo es posible que, después de que la gente en su mayoría se haya convertido al Islam, vuelvan en su mayoría a la incredulidad?
Respuesta: en un hadiz auténtico se narra que “el Noble Jesus Aleyhisselam regresará, practicará la sharia del Islam, y matará al Deccal. ” Aquellos con una fe débil encuentran esto difícil de creer. Pero si se explica su verdadera naturaleza, no quedará lugar para la duda. Así es:
el significado de ese hadiz y de los hadices sobre Sufyan y el Mahdi es que en los últimos tiempos, dos corrientes de incredulidad se harán poderosas:
la primera: bajo el disfraz de la hipocresía, un individuo terrible llamado Sufyan, quien negará la Misión Profética de Ahmed (A.S.M.), se convertirá en el líder de los hipócritas y se esforzará por destruir la sharia islámica. En su contra, un ser luminoso de la línea sagrada de la Familia del Profeta, vinculado a la cadena luminosa de la Ahl al‑Bayt, llamado Muhammed Mahdi, tomará la delantera de la gente de la velayet, cercanía a Allah y la perfección, y derrotará la corriente colectiva de la hipocresía representada por el Sufyan, dispersándola.
La segunda corriente: un movimiento de tipo nimrodiano que surge de la filosofía materialista y naturalista, se fortalecerá cada vez más en los últimos tiempos mediante la filosofía materialista, y llegará al punto de negar la divinidad. Así como un hombre salvaje que no reconoce a un rey y no acepta que los oficiales y soldados en el ejército son sus soldados, le atribuye una especie de soberanía y autoridad a cada soldado y oficial,
de manera similar, los individuos de esa corriente que niegan a Allah se atribuyen a sí mismos una especie de señorío, como pequeños Nimrods. Y el más grande de ellos, quien se convertirá en el líder, será el Deccal, que estará dotado de terribles prodigios del tipo de los fenómenos del espiritismo y el magnetismo, y que llevará esto más allá, considerando su gobierno despótico como una especie de señorío y proclamará su divinidad. Es evidente cuán ridículo y absurdo es que un ser humano impotente, que es vencido por un simple mosquito y que no puede crear ni siquiera el ala de un mosquito, reclame divinidad.
En un momento en que dicha corriente parece muy poderosa, la verdadera religión cristiana, que consiste en la personalidad espiritual del Noble Jesus Aleyhisselam, surgirá, es decir, descenderá del cielo de la misericordia divina; la religión cristiana actual se purificará frente a esa verdad, se liberará de supersticiones y distorsiones, y se unirá a las realidades del Islam. De manera que el cristianismo, en cierto sentido, se transformará en el Islam. Y al seguir el Corán, esa personalidad espiritual de Jesus Aleyhisselam tomará una posición subordinada, mientras que el Islam permanecerá en una posición superior; como resultado de esta unión, la verdadera religión ganará una gran fuerza.
Mientras que el cristianismo y el Islam, cuando estaban separados, eran derrotados por la corriente de incredulidad, se espera que tras su unión, prevalezcan y derroten a esa corriente de incredulidad. En ese contexto, se ha dicho que el Noble Jesus Aleyhisselam, quien se encuentra con su cuerpo humano en los cielos, liderará ese movimiento de la religión verdadera. Un Informante Veraz ha afirmado esto basándose en la promesa de un Kadir‑i Kulli Shey, Todopoderoso sobre todas las cosas. Dado que lo ha dicho, es cierto; y dado que el Kadir-i Kulli Shey lo ha prometido, ciertamente lo cumplirá.
Sí, Hakím‑i Zulcelal, Sabio y Majestuoso, quien en todo momento envía ángeles del cielo a la tierra, y en algunos momentos los hace asumir la forma humana (como cuando el Noble Cibril tomó la forma de “Dihye”), y quien envía espíritus desde el mundo de los espíritus haciéndolos aparecer en forma humana, e incluso envía a los espíritus de muchos evliyas, cercanos a Allah que han muerto a este mundo con sus cuerpos figurativos, no está lejos de su sabiduría el enviar al Noble Jesus Aleyhisselam, quien está con su cuerpo del mundo en el cielo y aún vive, para una conclusión tan grandiosa de la religión de Isa. Incluso si hubiera ido a la región más lejana del más allá y realmente hubiera muerto, la sabiduría de ese Hakím, Sabio dictaría que le diera un nuevo cuerpo y lo enviara de vuelta al mundo, y dado que lo ha prometido, ciertamente lo enviará.
Cuando el Noble Jesus Aleyhisselam regrese, no será necesario que todos lo reconozcan como el verdadero Isa. Solo aquellos cercanos y seleccionados, mediante la luz de la fe en Allah, lo identificarán. No será reconocido por todos con claridad evidente.
Pregunta: en los relatos se menciona que “el Deccal tiene un falso Paraíso, al que arroja a quienes lo siguen. También tiene un falso Infierno, al que lanza a quienes no lo siguen. Incluso se dice que ha hecho que una oreja de su montura parezca el Paraíso y la otra el Infierno. Se describe su enorme tamaño corporal de tal manera que es de una magnitud asombrosa…” ¿Cómo se entiende esto?
Respuesta: la figura del Deccal en su forma física es como la de un ser humano. Es un individuo arrogante, que ha adoptado un carácter faraónico, olvidándose de Allah; por lo tanto, ha atribuido el nombre de divinidad a su dominio tiránico y superficial, convirtiéndose en un demonio ignorante y un ser humano engañador. Sin embargo, su personalidad colectiva, que representa una gran corriente de incredulidad, es inmensa. Las descripciones impactantes sobre el Deccal en los relatos apuntan a esta corriente. En un momento dado, la imagen del comandante en jefe de Japón fue representada con un pie en el Océano Pacífico y el otro en la fortaleza de Port Arthur, a una distancia de diez días de viaje. Esta representación del pequeño comandante japonés mostraba la personalidad colectiva de su ejército.
Pero el falso Paraíso del Deccal son las distracciones atractivas y las fantasías de la civilización moderna. Su montura es un vehículo como un tren, con una caldera en un extremo que arroja a aquellos que no lo siguen al fuego. El otro extremo de esa montura, que parece como un Paraíso decorado, es donde acomoda a aquellos que lo siguen. De hecho, el tren, que es un vehículo importante de la civilización disoluta y tiránica, trae un falso Paraíso para los que disfrutan del mundo y la frivolidad. Para los pobres devotos y los creyentes en el Islam, la civilización bajo su dominio trae peligros como un guardián infernal, arrojándolos a la esclavitud y la miseria.
Así, con la aparición de la verdadera religión del Cristianismo y su transformación en el Islam, aunque difunda su luz en la mayoría del mundo, nuevamente cerca del Día del Levantamiento surgirá otra corriente de incredulidad que dominará, y según la regla “El poder está en la mayoría”, ya no se escuchará “Allah Allah” en la tierra. Esto significa que no habrá un grupo significativo que ocupe una posición importante en el mundo diciendo “Allah Allah”.
Sin embargo, el grupo minoritario o los creyentes derrotados permanecerán hasta el Día del Levantamiento; solo en el momento en que llegue el Día del Levantamiento, como un acto de misericordia, los espíritus de los creyentes serán retirados antes de que presencien los horrores del Día del Levantamiento, el cual ocurrirá sobre los incrédulos.