Segundo Signo Sutil
El Generoso Mensajero Aleyhissalatu Vesselam declaró su misión profética y presentó a la humanidad un decreto como el Corán de Gran Estatura y milagros tan manifiestos hasta mil, según los eruditos de investigación. El suceso de esos milagros en su totalidad es tan cierto, como el hecho de que se declarase la misión profética. En muchos lugares del Sabio Corán, narra que los incrédulos más obstinados atribuyeron la brujería; esto muestra que incluso los incrédulos obstinados no pudieron negar la existencia y suceso de esos milagros. Solo para satisfacerse o engañar a sus seguidores, –que Allah nos proteja– le llamaron brujería.
Sí, los milagros de Ahmed (A.S.M.) tienen la certeza de una fuerza de cien tevaturs, transmisión continua y fidedigna. En cuanto al milagro, es la confirmación por parte del Creador del cosmos para su declaración de la misión profética; tiene el efecto de las palabras: “¡Has dicho la verdad!”
Supongamos que tú dijeras en la asamblea de un rey, bajo la mirada de él: “El rey me ha designado para tal o cual puesto”. Si se le pidiera una prueba de su designación y si el rey dijera “Sí”, sería una confirmación suficiente. Asimismo, si el rey cambiara su práctica y actitud habituales a petición tuya, esto confirmaría tu afirmación aún más sólida y definitivamente que la palabra “Sí”.
De la misma manera, el Generoso Mensajero Aleyhissalatu Vesselam afirmó: “Yo soy el enviado del Creador del universo.Mi prueba es que Él cambiará Su rutina estable con mi petición y mi oración. Ahora miren mis dedos: Él los hace correr como una fuente de cinco grifos. Miren la luna: con un gesto de mi dedo, la parte en dos. Miren ese árbol: para afirmarme y darme testimonio, se mueve y se acerca a mí. Miren esta porción de comida: aunque apenas alcanza para dos o tres hombres, satisface a doscientos o trescientos.” Y etcétera, así demostró cientos de milagros.
Sin embargo, las evidencias de la veracidad de esta persona y las pruebas de su misión profética no se limitan a sus milagros. Todos sus hechos y actos, sus palabras y comportamiento, su conducta y modales morales, su carácter y apariencia demuestran a los atentos su veracidad y seriedad. De hecho, muchas personas como Abdullah Ibn‑i Selam, el famoso erudito de los Hijos de Israel, llegaron a creer con sólo ver la cara de esa Generosa Persona Aleyhissalatu Vesselam, y dijeron: “¡Ninguna mentira puede esconderse en este rostro, ni se puede encontrar fraude en él!”
Aunque muchos eruditos verídicos que han investigado el asunto, han concluido que las pruebas de la misión profética de Muhammed (A.S.M.) y sus milagros suman alrededor de mil; hay miles, tal vez cientos de miles de pruebas de su misión profética. Y cientos de miles de hombres con opiniones diversas han afirmado su misión profética con cientos de miles de maneras. Sólo el Sabio Corán demuestra mil pruebas de la misión profética de Ahmed (A.S.M.), además de sus propios cuarenta aspectos milagrosos.
Ya que hay una misión profética entre la humanidad, y cientos de miles de personas que afirmaron ser profetas y realizaron milagros, han vivido y fallecido, es seguro que la misión profética de Muhammed (A.S.M.) es superior a todas las demás. Porque las evidencias, cualidades, situaciones y tratos hacia su comunidad, que hicieron que todos los profetas como Jesús Aleyhisselam y Moisés Aleyhisselam fueran llamados profetas y condujeran a su misión profética; están presentes en una forma más perfecta y completa en el Generoso Mensajero Aleyhissalatu Vesselam.
Ya que las causas y los motivos de la autoridad profética estaban más perfectamente presentes en la persona de Ahmed (A.S.M.), ciertamente esta autoridad se encontraba en él con una certeza más abierta que en todos los demás profetas.