بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُوَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Felicito la Noche de Ascensión de ustedes y suplicamos a la misericordia Divina, que nos haga exitosos a nosotros y a ustedes en seguir la Buena Sunna del Dueño de Ascensión (A.S.M.). Les escribo unos asuntos pequeños que llamaron la atención durante unos días:
Primero: Un evento que muestra una causa, desde muchas, de que algunos de los estudiantes de Risale‑i Nur queden solteros:
En estos días, le dije una verdad brevemente a una mujer que es la hija de una persona importante, que recibió el golpe de la juventud, se quedó soltera y se está esforzando por conectarse con Risale‑i Nur, para encontrar consuelo, y está ocupándose de tomar lección en una escuela importante. Escribo; tal vez sea beneficioso a algunos en esa zona.
Le dije que: Ya que recibiste el golpe de la juventud, no te cases de nuevo que es un deber natural. Porque el placer y gusto efímero que el hombre recibe como una recompensa a cambio de ese deber, en cierto grado es suficiente al inicio. Pero en ese deber natural, la mujer desventurada tiene que soportar la carga por un año, y por otros años más la dificultad y alimento del niño; la acusación de infidelidad ante la mirada de su esposo por causa de su desnudez, la posibilidad de que su esposo mire a otras y no la compadezca a ella sinceramente. A cambio de tantas angustias permanentes y tormentos de la conciencia, el placer y gusto que recibe del matrimonio en esta época corrupta no corresponde ni al uno por ciento de ese deber. Particularmente, debido a no haber aptitud respecto de la moralidad y la religión, que se llaman igualdad por la religión, provoca sufrir más. En particular aquellos que están bajo el nombre de musulmán, pero fuera de la educación Islámica, debido a no encontrar el respeto y compasión mutua que surge de la fe, destruye totalmente la felicidad de la vida, hace sufrir el tormento del infierno.
Incluso, a cambio de las dificultades que los padres sufren, y mucho servicio que cumplen en el matrimonio, y a cambio de la compasión y servicio con un respeto perfecto y obediencia; el hijo debe responder con un respeto sincero y una obediencia leal. Debe provocar que se escriban méritos a sus cuadernos de obras con su piedad, buenas obras y rezos después del fallecimiento de sus padres. Si el hijo muere antes de quince años, será un intercesor en el Más Allá, y será un hijo lindo en los brazos suyos.
Ahora, por causa de la educación de la vil civilización en lugar de la educación Islámica, solo un hijo de diez o tal vez de veinte, o tal vez de cuarenta, muestra la situación mencionada que es digna de un hijo verdadero ante los servicios muy importantes y la compasión de sus padres. Los otros permanentemente lastiman sus compasiones con las preocupaciones; provocan sufrir el tormento de conciencia a sus padres, que son sus verdaderos amigos leales, y también será su demandante quejoso en el Más Allá: “¿Por qué no me educaron con la fe?” En lugar de ser un intercesor, será demandante.
Segundo Asunto: Nos convencimos con una creencia cierta de cuatros coincidencias sutiles y Divinas que: estamos bajo una atención con la gracia Divina en nuestras labores más pequeñas y sin importancia.
Primero: Cuando salí a la puerta, inesperadamente cuatro Ahmed entre los estudiantes de Risale‑i Nur –para hacer una solicitud mía– de repente vinieron a la puerta juntos. Dos de ellos vinieron desde los pueblos, otros dos desde distintos barrios de aquí.
Incluso, a un estudiante importante de Risale‑i Nur, Köroğlu Ahmed, le dimos un poco de yogurt como un medio de fortuna y una ración. Cuando aún estaba sosteniendo el yogurt en su mano, Ahmed, el hijo de Hilmi que es uno de los inocentes estudiantes de Risale-i Nur, abrió la puerta con la misma cantidad de yogurt que le di al otro Ahmed. La coincidencia Divina en este tipo de los seis Ahmed entre los estudiantes de Risale-i Nur en un día no puede ser una casualidad. Tal vez es un signo que llama la atención a esos Ahmeds.
Segundo: Una mujer emigrante y pobre pidió un regalo de fortuna de mí. Le di una camisa. Cinco minutos después, una mujer con el mismo nombre me mando una camisa por un medio importante para que yo la acepte. En aras de la coincidencia Divina, la acepté.
También en el mismo día, cuando estaba dando la mitad de mi aceite a algunas personas que lo merecen, el contenedor llevó más, quedó mucho menos para mí. Exactamente la misma cantidad de aceite que hubiera quedado para mí en mi intención, antes que ellos tomaran el aceite, llegó desde un pueblo lejos a cambio de leer mis libros. Lo acepté también en aras de esa coincidencia Divina.
Tercero: En el mismo día, cuando yo estaba yendo a pasear a caballo, un jinete cabalgaba atrás mío rápidamente. Bajó y abrazó al estribo, a mi pie. Fue una persona que no conocía.
Le dije: “¿Quién eres? ¿Así muestras tanta amistad a mí?”
Dijo: “Soy predicador de Kozca.” Sin embargo, no sabía que había un pueblo llamado así. Después volví. Dos soldados de Isparta vinieron a mí.
Uno dijo: “Le traje una carta desde el predicador de Kozca.”
Esta extraña coincidencia Divina, desde dos distintas provincias, de tal manera es un signo de que ellos trabajan con lealtad en el servicio de Risale‑i Nur.
En referencia de esto, que Sabri mande muchos saludos al predicador de Kozca desde mi parte. Lo hicimos un participante de nuestras ganancias espirituales entre los estudiantes especiales. Debido a que escribir una carta particular no es nuestra costumbre, por no escribir una carta particular a él, no se ofenda.
Vi el fruto de una coincidencia Divina dulce en el mismo día de una manera más amable. Así es:
Dos soldados dijeron con total alegría y amistosamente: “Usted es de Isparta y nuestro compatriota.” Les dije: “Con orgullo, en todos los sentidos soy de Isparta. Isparta es bendito hasta sus piedras y tierra en mi punto de vista, es mi tierra natal. Y es el lugar en que cientos y miles de hermanos verdaderos míos, nacieron y que cada uno de ellos es equivalente a cien.”
Sí, aquellos de Isparta que vienen a esta zona, soldados u otros me consideran como compatriota. Cualquiera de ellos habla conmigo y dice: “¿Eres de Isparta?” Yo también digo: "Con orgullo, soy de Isparta. Hay tantos hermanos verdaderos y parientes que lo prefiero al Pueblo de Nurs donde nací, en muchos sentidos. Prefiero solo un pueblo del gran Isparta a mi tierra natal Isparta, que es como un pequeño hijo del gran Isparta. Isparta que me dio tantos sinceros hermanos héroes, sus piedras y tierra se pusieron benditos para mí y para Anatolia. Insha’Allah las semillas de la luz que difundieron a Anatolia, y también al mundo Islámico, provoquen bendiciones, den brotes. Siendo alimento, luz, también remedio; elimine la escasez, plaga, crueldad y oscuridad espirituales.
Cuarto: Después de escribir tres coincidencias Divinas anteriores, recibí la carta muy linda del gran Hafiz Ali, la carta significativa del segundo Hulusi, Abdullah Çavush y las cartas valiosas del Señor Hulusi y Katib Osman. Esta parte que escribió Hafiz Ali en su carta; los eruditos de Konya están escribiendo y apreciando a Risale‑i Nur y ante el Tratado de Sinceridad, la derrota del Maestro Vehbi, que había escrito un comentario del Corán, él admira y elogia a Risale-i Nur, en referencia a esto, Hafiz Ali dijo: “Es un keramet de Risale-i Nur que no da carne al toro ni pasto al león. Da pasto al toro, carne al león. Primeramente ese león Maestro recibió los Tratados de la Sinceridad.”
O seis o siete días antes de recibir esta carta de Hafiz Ali, cuando bajaba de la montaña Karadag, decía: “Por Allah, no des carne al caballo, pasto al león; da carne al león, pasto al caballo.” Me gustó esta frase y repetía cinco o seis veces. O Hafiz Ali la escribió antes que mí, así me hizo decir, o yo dije primero y se hizo escribir a él. En esta extraña coincidencia Divina, hay una diferencia entre nosotros. Él dijo pasto al toro; yo dije pasto al caballo.