¡Mis estimados hermanos verídicos!
Esta vez, percibimos una buena noticia grande en la carta de Hafiz Ali: que hay muchas razones para imprimir nuestro Corán de Milagrosa Exposición, no hay obstáculos. Ya que el bendito Hüsrev volvió, primero merece figurar él en este asunto. Ya que dos Ali, Tahiri y Hafiz Mustafa con su solidaridad perfecta, con sus servicios tan notables que hicieron felices a todos los estudiantes de Risale‑i Nur hasta ahora, y que hicieron a los creyentes contentos y agradecidos; con la lealtad inquebrantable del héroe Rüshdü; todos deben trabajar con Hüsrev en este gran servicio pesado y valioso del Corán con total solidaridad.
¡Tengan cuidado! La gente incrédula, beneficiándose de las diferencias del carácter de ustedes, de sus venas débiles y la necesidad obligatoria de la lucha del sustento; no les allanen entre ustedes el camino para criticar. Con una consultación según la Sharía, absténganse de intensificar sus opiniones. Siempre tengan en corriente las reglas del tratado de La Sinceridad. Al contrario, un poco de conflicto puede dar un gran daño a Risale‑i Nur.
También, no lo oculto de ustedes, ahora Feyzi y Emin también saben que: les escribí dos cartas a ustedes sobre este punto: como si una crítica muy insignificante entre ustedes allá, nos daría daño a nosotros aquí, a pesar de no saber nada; estaba muy preocupado en mi espíritu. Estaba afligido diciendo “¿Acaso hay un ataque nuevo?”.
Incluso, por causa de ese daño, que aunque había vuelto Hüsrev con un fervor nuevo y una velocidad, la parte de la súplica que se agregó atrás de Hizb‑i Nuri demoró quince días. Había pensado que lo habríamos recibido quince días antes.
El ser humano no puede existir sin falta ni adversario. Tal como los estudiantes heroicos de Risale‑i Nur vencieron cualquier dificultad, insha’Allah, en esta estación importante y horrible vencerán de nuevo. No corromperán su pureza y sinceridad, no fastidiarán su servicio.
Ustedes saben la precaución material mejor que yo. Pero ya que Hüsrev y Rüshdü son pilares importantes en Risale‑i Nur; también a su alrededor hay estudiantes muy importantes de Risale-i Nur. Además sucedió que Hafiz Ali, Tahiri, Hafiz Mustafa y Pequeño Ali, con sus éxitos son muy aceptables. Estas dos corrientes deben ser como dos ojos de la cabeza. Se necesita una solidaridad total para que sus hombros soporten este pesado tesoro.
Mandamos saludos a cada uno de los hermanos.