¡Mi estimado hermano Hüsrev!
¡Qué Cenab‑i Hak tenga misericordia con la difunta, les dé a ti y a sus hijos mucha paciencia! Yo también seriamente participo del luto de ustedes.
Soy partícipe de tu llanto y tu carta que llora. Tú también como yo, tu conexión con el mundo se está cortando en dos sentidos. Incluso se necesita ser así. Un salvaguardia de Risale‑i Nur como tú no debe tener conexión y no debe establecer una conexión. Si tiene una conexión, a pesar de que se necesita una persistencia y sinceridad extraordinarias, él se debilita con algunas interrupciones, y no puede cumplir con total abnegación. Los héroes de esa zona en realidad son excepcionales. Sus conexiones no los sacuden. Pero algunos deben estar totalmente desconectados como Hüsrev, Said, Atif y aquellos como ellos.
La difunta hasta ahora toma parte de nuestras ganancias espirituales, cada día hasta cien veces, siempre entre los estudiantes especiales de Risale‑i Nur, y con su nombre particular una vez en la aurora por diez años. Ahora, después de su fallecimiento, cada día con su nombre toma parte cien veces en los rezos como antes tomaba parte de los rezos particulares.
¡Mi estimado hermano Hüsrev! Quiero mucho hablar contigo. Pero en este momento, mi tiempo es tan estrecho que innecesariamente me enojé con cuatro o cinco personas, que son amigos que vinieron a visitarme, diciendo “No me ocupen”. Lo que sea… Mando muchos saludos a los hermanos allí con mucho anhelo y fervor, y rezo para su bienestar. Sus hermanos aquí les mandan condolencias y mandan saludos y respetos a sus hermanos allí.