A causa de que la fruta más rica entre las verdades de nuestro Maestro y Risale‑i Nur es la de las coincidencias Divinas, escribimos unas coincidencias Divinas que ocurrieron en estos dos días, como un pie de página de la coincidencia Divina anterior:
Tal como la coincidencia Divina, en las palabras dichas y en las palabras escritas, muestra una intención y una gracia particular. A veces se vuelve en una maravilla y eleva al nivel de keramet. A veces provoca a una elegancia sutil. Asimismo, sobre los eventos relacionados a Risale‑i Nur y a nuestro Maestro, vemos las mismas coincidencias Divinas con intención y gracia, haciendo que concurran simultáneamente los actos y las palabras dichas.
Por ejemplo: Sobre la dueña de la casa que no había venido por cuatro meses, que les escribimos antes, nuestro Maestro dijo al hermano Emin: “manda un aviso”. El momento de decir estas palabras coincide Divinamente con el tocar de la puerta. Asimismo, cuando se leyó dos veces esta frase; en el momento de que se leyó las palabras “que él dijo a Emin”, Emin abrió la puerta abajo. No fue el tiempo de su venida, pero vino. Al día siguiente, otra vez, cuando se leyó a otra persona, en el mismo momento de que se leyó “que él dijo a Emin”, Emin abrió la puerta arriba; vino al contrario de su hábito, y entró. Estas dos coincidencias Divinas coinciden divinamente con la coincidencia Divina de la dueña de la casa, esto muestra que incluso nuestras labores más pequeñas no son coincidencias casuales, sino son coincidencias Divinas, con intención.
También hace cuatro meses, Fuad, que es uno de los estudiantes de Risale‑i Nur y que nos había traído polvo de sopa de tarhana, se fue a Estambul. Demoró treinta días y estábamos preocupados. El mismo día que se terminó la tarhana que él había traído, él volvió. Las dos cosas coincidieron divinamente.
Incluso, en el mismo día, un pedazo de mantequilla –que nosotros con nuestro Maestro sentimos la bendición con ella‑; cuando ella se terminó, en el mismo momento nos llegó otra en la misma medida; coincidió divinamente. También un tipo de panecillo que se hace en esta zona en ceniza del fuego; a nuestro Maestro le gusta mucho, lo consumía por quince días en la mañana y en la tarde. En el mismo día que se terminó, un pariente de él trajo del mismo tipo de panecillo. Nuestro Maestro no lo rechazó, en aras de esta coincidencia Divina, y lo aceptó. A cambio le entregó algo para su bendición.
Vimos las manifestaciones diminutas de la gracia Divina linda en esta coincidencia Divina sutil; y comprendimos que: la casualidad ciega no interfiere en nuestras labores. Tal como las coincidencias Divinas significativas suceden en las palabras y letras de Risale‑i Nur, asimismo, hay tales coincidencias Divinas significativas entre los actos y hechos que se relacionan con él. Debido a que una coincidencia Divina se relaciona a la gracia Divina, a pesar de ser una cosa muy pequeña, su valor es muy grande. No es un despilfarro escribir así de largo y darle mucha importancia. Porque lo que estamos destacando es su significado, que es la gracia y el favor de la misericordia Divina. Este tópico también es un agradecimiento espiritual.
De los estudiantes de Risale‑i NurEmin y Feyzi