¡Mis estimados hermanos verídicos! Percibí una pena y dolor notables, causados por la compasión a la humanidad para los desventurados que sufren en este invierno pesado; en un invierno espiritual, horrible y distinto, y en otro tipo de invierno terrible y sangriento en la vida social. Como declaré en muchos otros lugares, la sabiduría y misericordia de Hálik‑i Kerim y Rahim que es Erhamurrahimin y Ahkemul Hákimín corrieron a mi ayuda. Se dijo espiritualmente que:
“Tu pena muy intensa es como un tipo de criticar a la sabiduría y compasión de Hakím y Kerim. No se puede compadecer más que lo que compadece la misericordia Divina. Una sabiduría mejor que la Sabiduría Divina no puede darse en la esfera de las posibilidades. Piensa que los rebeldes recibirán sus castigos, y los inocentes y oprimidos recibirán sus recompensas diez veces más que sus dificultades. Debes mirar a los eventos más allá de la esfera de tu poder, respecto a Su misericordia, sabiduría, justicia y administración.” Yo también salvé de esa pena pesada e innecesaria que viene de la compasión.
Hace treinta años, cuando paseaba por las tribus, me preguntaron esto: ¿Acaso de las quejas sobre el siglo y mundo, no sale un significado de rechazar las artes maravillosas de Sani‑i Zulcelal; incluso las grandes personas y evliyas se quejan del destino y época?
Respuesta: ¡No, nunca! Seguramente su significado es esto: Como si aquel que se queja dijera: El asunto que quiero, la cosa que deseo, la situación que anhelo; el estado del universo que se ordena por la regla de la sabiduría eterna de Allah, no es apropiado; la ley del destino Divino, que se teje por las brújulas de la eterna gracia Divina, no es adecuada; la naturaleza de la época que se imprime en la imprenta de la eterna voluntad Divina no es conveniente; la sabiduría Divina, que establece los beneficios generales, no está de acuerdo para que este mundo de creación saque cualquier fruto, que deseamos con nuestro apetito del balance de la mente y deseos, desde la mano del poder de Feyyaz‑i Mutlak. Si Él lo da, no puede sostenerse, si se cae no se puede levantar. Sí, por los deseos de una persona, una gran esfera vasta no se puede detener en su circulación.
Así, Risale‑i Nur también, en la parte sobre los terremotos, agrega este pequeño pie de página, a esa respuesta que se dio hace treinta años:
Aunque cada elemento, los eventos como invierno material e inmaterial y terremoto, tienen cientos de resultados buenos y propósitos; detenerlo en su deber por causa de un resultado malo y dañino, así, es provocar de dejar cientos de resultados buenos y cometer cientos de maldades. Es contra la sabiduría, realidad y la administración de Allah. Pero, a los individuos que suplican por los ataques de los elementos generales, Rahmanurrahim puede alcanzarles su ayuda con sus favores particulares, asistencias específicas y otorgamientos peculiares. Provee remedio para sus problemas. Pero ayuda, no por el deseo de ese individuo, sino para su beneficio en realidad. A veces, a cambio de un vidrio que él quiere en este mundo, Allah le da un diamante en el Más Allá.