¡Mis estimados hermanos verídicos! Con el misterio deعَسَى اَنْ تَكْرَهُوا شَيْئًا وَهُوَ خَيْرٌ لَكُمْ; a consecuencia de mis muchas experiencias, no tener éxito, aparentemente, es un velo de gracia Divina sobre nosotros, un signo o una evidencia de esto es: este año nos atacaron por todos lados, de ese ataque apareció un tipo de estancamiento pequeño, también las puertas de las imprentas se cerraron por ahora –incluso con letras nuevas‑; todo eso es bueno.
Primero: Este año –bajo el velo– la gente, con una crueldad intensa pasaron como por una cirugía sobre el sustento; y el Decreto Divino con una justicia llena de sabiduría la provocó, para tomar las limosnas obligatorias y los impuestos que se han acumulado por mucho tiempo y para abofetear la ambición y especulación que pasaron su límite, en esa época de cirugía general. Seguramente si el servicio brillante y poderoso de Risale‑i Nur, que pone su atención solo a la fe y el Más Allá, que no mira mucho a la vida social en el punto del deber, y que no se explota para ningún objetivo ni es sujeto a ningún movimiento mundanal, hubiera salido del velo y hubiera sido evidente, seguramente la cirugía primera del ser humano lo hubiera dañado a él.
Por causa de que la segunda cirugía del decreto, es sobre el sustento y estómago: o sacará la atención de la gente desde ese servicio y los hará ocuparse de sus estómagos, o romperá la sinceridad de ese servicio en cierto grado; así quedarían con una parte del problema de la lucha por el sustento.
Segundo: Por ahora no se necesita que se escriba .
Tercero: En este tiempo no hay permiso para revelarlo… Pero ya que el esfuerzo, fervor y sacrificio de los estudiantes, no han dejado alguna necesidad de la imprenta hasta ahora. Insha’Allah, continuando ese servicio sagrado, difundirán las luces con esas plumas de diamantes. Ya que, aunque aceptamos las letras nuevas, que son absolutamente opuestas a nuestro camino, los impresores se abstuvieron y perdieron esa enorme bondad celestial. Ustedes, participando a veinte o treinta de nuestros hermanos héroes, hagan escribir veinte o treinta copias con letras antiguas en nombre de nosotros. Ganen esa bondad enorme, que hace ganar méritos permanentemente a aquellos dueños de las plumas que escriben. Si hay copias de esos dos tratados viejos, que se escribió con máquina de escribir, mándennos unas copias.