¡Mis estimados hermanos verídicos!
A pesar de que necesito mucho no mirar al mundo exterior y olvidarlo, lamentablemente, a veces nos ponen en la obligación de mirar al mundo. Debido a que nuestra intención de mirar así es por el servicio de la fe, insha’Allah eso también sea un tipo de adoración.
Sí, como les atacan, nos hacen sentir sus ataques diversos. Pero, gracias a Cenab‑i Hak que sus ataques ayuden a las conquistas de Risale-i Nur contrariamente a su objetivo. En referencia al rechazo del anciano en Estambul, el héroe Nazif escribe que: ese rechazo provocó la conquista y el brillo de Risale-i Nur. Los ataques pequeños en otros aspectos contra nosotros producen tales resultados. Pero ahora, encontraron un motivo inconcebible de ataque para que los maestros ingenuos y desventurados de religión y algunos sufistas, se alejen y pongan distancia. Así es:
Dicen que: “Said no deja que estén otros libros con él. Es decir, no los aprueba. Tampoco aprueba a Imam‑i Gazali, pues no deja que le lleven sus libros.” Así ellos ponen dudas con estas palabras extrañas y sin sentido. Aquellos que hacen este tipo de artimañas son la gente incrédula bajo el velo; pero explotan a maestros ingenuos de religión y algunos sufistas.
Decimos contra esto que: "¡No, cien veces no, que Allah no lo permita! Risale‑i Nur y sus estudiantes, no desaprobamos a Imam-i Gazali, que es La Prueba del Islam y mi único Maestro, que me conecta con Hazre-i Ali, al contrario, nuestro deber es salvar y proteger de los ataques de los incrédulos con toda nuestra fuerza el camino que ellos siguieron.
Pero en la época de ellos, este ataque horrible de los incrédulos no sacudía los pilares de la fe. Las armas que esos sabios, eruditos y muyytejids usaban en los debates de la religión y conocimiento en sus siglos, se puede obtener muy tardíamente, y tampoco pueden vencer de una vez a los enemigos de esta época, por eso Risale‑i Nur encontró las armas rápidas, fuertes que pueden destrozar las cabezas de los enemigos. Por eso no consulta al escritorio de esas personas benditas. Porque el Corán que es su recurso, fuente y maestro fue absolutamente el maestro perfecto de Risale-i Nur. El tiempo es estrecho, también nosotros somos pocos; no podemos encontrar tiempo para que nos beneficiemos de esas obras iluminadas.
Incluso, personas cien veces más que la cantidad de los estudiantes de Risale‑i Nur, están ocupándose con esas obras y cumplen ese deber. Nosotros también dejamos ese deber a ellos. En caso contrario, ¡No, que Allah no lo permita! las queremos a las obras de esos maestros benditos de nosotros con todo nuestro espíritu y alma. Pero cada uno de nosotros tiene una cabeza, una mano y una lengua; contra nosotros, hay miles que nos atacan. Nuestro tiempo es estrecho. Consideramos las pruebas de Risale-i Nur la última arma como ametralladora indispensablemente, nos abrazamos a Risale-i Nur y estamos satisfechos con él.
Una sutil coincidencia divina:
Esta carta que iniciamos diciendoبِعَدَدِعَاشِرَاتِ دَقَائِقِ شَهْرِرَمَضَانَ, luego aparecieron distintas labores y no pudimos escribir más. Hasta que llegó la carta bendita del bendito Atif. Las palabras al principio de su carta:بِعَدَدِعَاشِرَاتِ دَقَائِقِ شَهْرِرَمَضَانَnos hicieron esperar para que coincidan divinamente. Sus escritos brillantes, con su pluma con keramets que mandó a esta zona anteriormente, su intención de mandar Risale‑i Nur a esta zona para nuestra ayuda, son una abnegación como un servicio muy grande de Risale-i Nur, pero se necesita mucho para él también.
Desde ahora, en nombre de los estudiantes de Risale‑i Nur aquí, le agradecemos miles de veces y le felicitamos en ese servicio. Su pluma con keramet, alejando su rostro desde los misterios llamativos de las coincidencias Divinas y abrazar directamente la difusión de Risale-i Nur, nos dejó muy agradecidos y felices. Que Cenab-i Hak aumente la cantidad de los estudiantes sinceros y puros como él. Amin.
A veces en las cartas de ustedes, mencionan la lealtad ferviente, conexión y ser Verídico Süleyman un estudiante substancial. Yo no podré olvidar su lealtad y seguridad de su corazón; y su servicio sincero a mí y a Risale‑i Nur.