¡Mis estimados hermanos verídicos y persistentes!
El triunfo espiritual de aquellos que están en desgracia, y su indulto, tienen una esencia de alegrar no sólo a ustedes y a nosotros, sino también a todos los creyentes en esta patria. Porque provocó la libertad de Risale‑i Nur. Hasta ahora, preocupándose de su confiscación, teníamos que estar muy cautelosos. Por dieciocho años y particularmente seis años aquí, sufrí muchas dificultades para ocultar los tratados y preocupándome continuamente, sufríamos muchos tormentos.
Las alabanzas, elogios y agradecimientos en cantidad de las letras de Risale‑i Nur sean sobre Cenab-i Hak que: esta vez con su triunfo espiritual desgarró el velo cruel y oscuro. Preparó la tierra para las conquistas vastas, y una recompensa enorme con poca dificultad. El período de suspensión de estos dos meses, exactamente como el evento de nuestra prisión, en otro aspecto provocó la difusión de Risale-i Nur en otra esfera más ancha. Les felicitamos a ustedes, particularmente aquellos que están en desgracia y especialmente a Hafiz Mehmed; esperamos que estén mejor pronto.
Lo que somete y vence a un tribunal que arresta cien personas por cien días, con sólo el tratado sobre la vestimenta, y que no puede arrestar ni solo a una persona por un día con cien tratados como él, es la lealtad maravillosa, la sinceridad extraordinaria, la firmeza inquebrantable y la solidaridad fuerte de ustedes. Esto se puso cierto para nosotros y ya no tenemos ninguna sospecha. Que Cenab‑i Hak esté complacido con ustedes eternamente. Amin.