¡Mis estimados hermanos!
Igualmente, les felicito por su Fiesta.
Me preguntan por mi salud… Con el invierno grave de aquí, y mucho frio en mi cuarto, el efecto de tres aislamientos lastimosos, la angustia de tres enfermedades coléricas y en total soledad, a pesar de que sufro muchas dificultades que no se pueden soportar, doy infinitas gracias a mi Halik, que mandó en mi ayuda la fe, que es el remedio más bendito de cualquiera aflicción, y la medicina de estar complacido en lo que ocurre desde la fe del Decreto Divino. Así, me hizo agradecer en total paciencia.