En estos días, dos advertencias que surgieron desde dos recuerdos:
La primera: Pensé que las mujeres ancianas, que se conectan con Risale‑i Nur, en esta provincia persisten y no se sacuden como los otros. De repente se advirtió este Noble Hadizعَلَيْكُمْبِدِينِالْعَجَائِزِ. Es decir: “En los últimos tiempos del mundo, que sigan a la religión sincera y creencia fuerte de las mujeres ancianas.”
Debido a que ellas son débiles, sensibles y compasivas por sus naturalezas, tal como necesitan el consuelo y luz en la religión más que todos, también respecto de la compasión de manera de abnegación en sus naturalezas, necesitan la luz del consuelo con una compasión infinita, el favor de la misericordia de Rahman (Misericordioso), un punto de apoyo y ayuda que encuentran en la religión. Su naturaleza requiere una persistencia exacta. Por eso, Risale‑i Nur que consigue totalmente esas necesidades, sus espíritus le gustan a él más que todo, se pega a sus corazones.
La segunda: En estos días, distintas personas vinieron a mí. Pensé que vinieron para el Más Allá. Comprendí que en realidad, debido a que ellos tenían problemas en sus negocios, trabajos, y falta de éxito, nos consultan a nosotros y a Risale‑i Nur para tener éxito y con intención de salvarse de la pérdida, por eso buscan oración y consultación.
Pensé que: “¿Qué puedo hacer o decir para ellos?” De repente se advirtió:
Ni seas loco, ni hables lunáticamente, poniéndolos como locos. Si una persona que está ocupada, a cargo de echar las serpientes y con suministro de remedio para sus venenos; si esta persona, dejando las mordidas de serpientes, corre para que los mosquitos no muerdan, en ayuda de otra persona que está entre las serpientes y expuesto a los ataques de los mosquitos, y tiene muchos ayudantes para echar a los mosquitos; esa persona es un loco. También aquel que llama a esa persona es un lunático. Esa conversación es también hablar lunáticamente.
Los daños de la vida mundanal, efímera y muy corta son como las mordidas de los mosquitos en comparación con la vida infinita en el Más Allá. Los daños de la vida eterna son como las mordidas de las serpientes en comparación con ellas.