Una verdad que se escribió dirigido a nuestros hermanos en Kastamonu. Se los mandé en caso que sea beneficioso para ustedes también.
A cambio del beneficio, ganancia y el resultado muy valorables que Risale‑i Nur, hace ganar a sus estudiantes leales y persistentes, quiere una lealtad exacta y sincera, y una persistencia permanente e inquebrantable. Sí, por veinte años, veinte mil personas atestiguan con sus experiencias que Risale-i Nur hace ganar la fe verificada y fuerte, que se puede ganar por quince años en quince semanas y a algunas personas en quince días.
También, con la regla de coparticipación de las obras del Más Allá, cada día, hace ganar las oraciones aceptables hechas por miles de lenguas sinceras y las recompensas iguales de las buenas obras que las personas piadosas cometen, así transforma a cada estudiante suyo, verdadero, leal y persistente en miles de personas respecto de las buenas obras. Tres noticias con elogios de Imam‑i Ali (Radiyallahu Anh) de manera de un keramet, las buenas noticias con aliento y favorablemente en los keramets de lo Oculto de Gavs-i Azam y las indicaciones fuertes del Corán de Milagrosa Exposición, prueban muy ciertamente la noticia de que los estudiantes sinceros, serán la gente de la felicidad eterna y del Paraíso. Seguramente, tal ganancia requiere tal precio.
Ya que la verdad es esta, la gente del conocimiento y sufismo que está cerca de la esfera de Risale‑i Nur, se necesita que entren en su movimiento, fortalecerlo con sus capitales que vienen del conocimiento y del sufismo, trabajar para su desarrollo, alentar a sus estudiantes, y para ganar una pileta completa, tirar su egoísmo como un pedazo de hielo en la pileta del agua de la vida en esa esfera. Y esto es esencial. En caso contrario, abriendo otro nuevo camino contra Risale-i Nur, oponentemente uno mismo pierde y también daña a esta avenida recta y firme del Corán sin intención; se vuelve como un tipo de ayuda a la irreligión.
¡Cuidado! ¡Tengan cuidado! Los movimientos del mundo, en particular de la política y especialmente las que miran afuera, no les provoquen desacuerdo entre ustedes. Que no les hagan caer en miseria contra los grupos unidos de la incredulidad. En lugar de la regla de Rahman deاَلْحُبُّفِىاللّٰهِوَالْبُغْضُفِىاللّٰهِdominando la regla de satanás (Nos refugiamos en Allah)اَلْحُبُّفِىالسِّيَاسَةِوَالْبُغْضُلِلسِّيَاسَةِhacer enemistad a su hermano verdadero como un ángel, querer y estar a favor de un amigo de la política como satanás, así estando de acuerdo con su crueldad, que no les haga compartir su crimen espiritualmente.
Sí, en esta época, la política corrompe los corazones y deja en tormento los espíritus coléricos. Quien quiera la paz del corazón y descanso del espíritu debe dejar la política. Sí, en este tiempo, todos toman parte desde la calamidad que ha venido por el corazón o espíritu, o mente, o cuerpo; sufren y son destruidos.
Particularmente, la gente desviada y negligente desconoce la universal misericordia Divina y la total sabiduría Divina, respecto a la conexión con la humanidad por la compasión, está sufriendo por los horribles lamentos actuales y dolorosos de la humanidad. Porque, dejando sus deberes verdaderos y sus labores esenciales innecesaria e inútilmente, escuchando las luchas políticas sin importancia y los eventos del mundo con curiosidad e interfiriendo en ellos, hicieron sus espíritus errantes y sus mentes habladoras. Y respecto a concordarse contra su propio beneficio, con la regla deاَلرَّاضِى بِالضَّرَرِ لاَ يُنْظَرُ لَهُque significa: no se compadece con aquella persona que está concorde con su pérdida; ellos eliminaron su derecho de recibir compasión y misericordia. No se lastima por ellos ni se compadece. Atraen la calamidad a sí mismos.
Pienso que: En estas tormentas y fuegos de todo el globo terráqueo, aquellos que mantienen y salvan la paz de su corazón y el bienestar de su espíritu, son solo los creyentes y aquellos que confían en Allah y que son complacidos por Allah. Entre estos, aquellos que se salvan más a sí mismos, son aquellos que entran en la esfera de Risale‑i Nur con lealtad.
Porque ellos, con la luz y el ojo de las lecciones de la fe verificada que aprenden desde Risale‑i Nur, en cada cosa ven la traza, esencia y cara de la misericordia Divina y Su total sabiduría, y observan la belleza de Su justicia, por eso responden a las calamidades que provienen de las obras de la Administración Divina, con total sumisión y conformidad y aceptan sonriéndose. No sobrepasan la compasión Divina, así que no lamentan ni sufren.
En base a esto, aquellos que quieren la felicidad y el placer no solo de la vida en el Más Allá, también la vida en este mundo, –con infinitas experiencias– pueden encontrarlo en las lecciones de la fe y del Corán de Risale‑i Nur, y lo encuentran.