¡A nuestros hermanos en Isparta!
Un sueño sutil, tal como nos dio una creencia sobre un asunto sobre Decreto Divino en el nivel de atestiguar, tal como la segunda parte de ese sueño nos dio una buena noticia espiritual a nosotros, así les notificamos a ustedes nuestros hermanos. Así es:
Hace dos días nuestro Maestro soñó que: salía a pasear conmigo, es decir Feyzi. Cuando estábamos yendo, le digo a nuestro Maestro que: Aquí voy a juntar rosario del oso. Mi maestro mira y ve algunas cosas como hilos complicados en blanco. Él despertó riéndose fuertemente por mi palabra graciosa y mi estado de atribuir rosario al oso. Después de despertar, también siguió riéndose. Hasta en la noche, me bromeó como veinte o treinta veces, con ese evento del sueño de una manera que nunca habíamos visto. A pesar de que tratábamos de interpretarlo con algunas cosas que no eran adecuadas y que no tenían conexión.
Al día siguiente, en el segundo día, en su habitación su propia experiencia, en el mismo día del sueño por partes, y en la misma hora del segundo día, un amigo que se parece a mí –en el sueño apareció en mi imagen a mi maestro– llegó a nuestro Maestro alguien recomendado por uno que hace rosarios, a preguntarle que: “¿Qué le parece a usted, que una persona importante que está enferma, trague la grasa de oso cada mañana, consiguiéndola de los que conjuntan su grasa?” Nuestro Maestro rio de la misma manera como la del sueño. De repente recordó el sueño, y se sorprendió mucho de su exactitud, y le respondió: ”No lo consuma nunca."
En el sexto punto sutil del primer tratado de la Carta Veintiocho, sobre el sueño, el sueño verdadero es como una evidencia certera de que el Decreto Divino abarca todo. Tal como nuestro Maestro lo vio con miles de experiencias, asimismo, este evento nos demostró con una certeza en el nivel de atestiguar que: los eventos son designados, sabidos y definidos antes de ocurrir. Vienen con el balance del Decreto Divino. Fue un ejemplo muy certero y sutil para este principio de la fe para nosotros.
También, en la segunda etapa del sueño, nuestro Maestro soñó que: Un edicto se viene a la asamblea de Risale‑i Nur. De repente vino y salió ese edicto como el Corán. La interpretación de esto, en el mismo día, en la hora de la misma experiencia, –en un tiempo desesperado, el Hizb-ul Ekber, cuyo alrededor dorado que está en la casa de conocida Señora Asiye– en una linda caja de cien años de edad; sobre esa caja, fue bordado como los edictos importantes de los reyes.
Nuestro maestro dijo que: El edicto vino, apareció como el Corán. Ahora llegó el Hizb‑ul Ekber del Corán. Esperamos de la misericordia Divina que sea como un Edicto Divino, con buenas noticias y un medio de refulgencia y desarrollo para la asamblea de Risale-i Nur. Dos días después de esta interpretación, su regalo muy valioso hizo salir su verdadera interpretación como la luz.
De los estudiantes de Risale‑i Nur y de aquellos que hacen el servicio de Said Nursi permanentementeEmin y Feyzi que es pequeño Hüsrev