¡Mis estimados hermanos verídicos y persistentes!
Su actividad y trabajo de forma persistente nos provoca activar a nosotros y muchos lugares como un arco de movimiento. Que Allah esté complacido con ustedes eternamente. ¡Mil Amin Amin!
Les escribimos para ustedes una parte para agregar a Vird‑ul Azam de Risale-i Nur, que se mandó antes de Hizb-ul Corán y mostramos el lugar de la otra parte en el Vigésimo Noveno Destello. Al respecto de que mi reflexión personal es de ese tipo, se me advirtió a mí y yo también lo escribí.
Segundo: Un significado muy sutil, y que no se puede poner sobre el papel, salió a luz al corazón en el segundo asunto de la última carta que les mandé, hace unos días, sobre derrotar la vida mundanal a la vida de la religión. Sólo indicaré brevemente ese significado. Así es:
Vi y percibí que el placer superficial recibido de los mortales, que engaña y emborracha a la gente desviada que adora esta vida en esta época extraña, es bastante amargo y doloroso, y los creyentes y la gente bien guiada en el mismo lugar y entre esos mortales encuentran un placer sublime y de manera eterna, pero no puedo expresarlo.
En distintos lugares de Risale‑i Nur se demuestra que para la gente desviada, excepto el tiempo presente, todo está muerto y lleno de los dolores de las separaciones. Para la gente bien guiada todo pasado y futuro, con todo incluido existen y están llenos de luz. Asimismo, vi que para la gente mundanal lo mortal, es decir las situaciones transitorias en el pasado, están muertas en las oscuridades de la extinción; pero para la gente guiada, existen.
Porque recordé con anhelo, y las deseé con mucho ardor, los estados transitorios agradables o valiosos y gloriosos en el pasado, a los que yo estoy muy conectado con ellos. Pensando porqué estos estados benditos quedan en el pasado y son transitorios, la luz de la fe en Allah advirtió que en efecto esos estados aparentemente son transitorios, pero son existentes en unos aspectos.
Porque los estados que son las manifestaciones de los nombres eternos de Cenab‑i Hak son permanentes en la esfera del conocimiento, las placas guardadas y las placas de reflexión, también son existentes de una manera más allá del tiempo, en el punto de la conexión eterna que la luz de la fe nos presenta. Comprendí que tú puedes ver esos estados bajo muchos aspectos y muchos cinemas espirituales, y puedes entrar en ellos. Y dije la frase proverbial: “Ya que Allah existe, todo existe” que expresa esta verdad profunda. Muestra que para quien existe Allah, es decir si conoce a Allah, todo existe; quien no conoce a Allah, todo está muerto para él.
Es decir, aquellos que prefieren con lujuria un poquito de placer doloroso, oscuro, aflictivo a un placer cien veces más grande, permanente y sin dolor, reciben los dolores aflictivos adentro del mismo placer de manera contraria a su objetivo.