بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ
¡Mis estimados hermanos verídicos y benditos, mis amigos fuertes y trabajadores en el servicio del Corán, mis compañeros iluminados en el camino de la verdad, en el mundo intermedio y Más Allá!
Felicito y cumplimento su fiesta, Noche de Decreto y sus oraciones aceptables en el Noble Ramadán. Que Cenab‑i Hak haga la felicidad de esta fiesta como una introducción y un medio para la felicidad verdadera, vasta y general. ¡Amin!
Segundo: Considero tan valiosos los regalos iluminados de su pluma como regalo de esta bendita fiesta que no puedo describirlo. Los acepté con un total anhelo, agradecimiento y con lágrimas de alegría como jarras de agua kevser en el Paraíso de Firdevs y los puse sobre mi cabeza. Doy alabanzas y agradecimientos a Cenab‑i Hak, que otorgó las plumas como espadas de diamante y a los héroes de verdad de Risale-i Nur.
Suplico diciendo que Cenab‑i Erhamurrahimin les otorgue diez recompensas a cambio de cada letra de los libros benditos y los escritos.
De verdad, la partida de Hüsrev me puso muy triste. Pero Tahiri eliminó mi tristeza con su pluma brillante. Él siempre tomará parte entre los estudiantes especiales de Risale‑i Nur, con todos los miembros de su familia y sus padres.
También, por medio de Tahiri, a partir de hoy, volviéndose Atabey como un amigo al Pueblo Nurs, toma parte de toda nuestra ganancia espiritual, como los pueblos de Islamkoyu, Sava y Kuleonu.
Yo también estoy convencido que Katib Osman que es Hafiz Ali de Isparta, es el segundo Hüsrev. Que Cenab‑i Hak otorgue a él, las personas abnegadas como Mehmed Zühdü y los dueños verdaderos de Risale-i Nur a Isparta. ¡Amin!
La actividad y esfuerzo del Gran Abdurrahman, Pequeño Ali y Hafiz Mustafa, que son de los héroes de los Benditos, y algunos puntos en la carta de Hafiz Mustafa me hicieron llorar con lágrimas de alegría. Pero hay una cosa: que se encontró veinticinco billetes en un sobre; no pudimos saber de parte de quién era. Ustedes saben que, en toda mi vida no puedo aceptar los regalos de nadie. Incluso, rechazando el regalo de Rüshdü esta vez, le hice ofender, lo decliné. Cenab‑i Hak no me deja carecer. Tampoco me deja necesitar a las personas. No se preocupen por mí.
Pero en la Asamblea de los Benditos, recibo tal personalidad colectiva que no puedo mantener mi regla ante ella. Para no hacer enojar y ofenderla a esa personalidad colectiva, sólo acepté cinco liras de ese dinero, para gastar en las bondades de la fiesta como una deuda. Devuelvo veinte billetes por medio de Sabri y en su nombre, No se ofendan.
Particularmente, cuatro regalos bellos deحسن ع مcon su pluma excepcional fueron muy valiosos para mí. Insha’Allah, que induzca a muchos en esta zona a escribir con mucho fervor. Cientos de miles de agradecimientos a Cenab‑i Hak, que le otorgó tales plumas fuertes a Risale-i Nur.
La carta de Mehmed de la Asamblea de los Benditos me hizo muy alegre. Ahora leí a los notables del pueblo que estaban conmigo cuando escribía. Ellos dijeron “Máshaallah, Bárekallah”, aplaudieron con asombro. Anotaremos a Lahika unas partes de esa carta y algunas otras.
La carta de Haci Osman, que es el amigo de Gran Mustafa en el evento de lo que pasó en la bienvenida de la puerta, que es el primer heredero de Abdurrahman y primer alumno de Risale‑i Nur, y los sueños en su carta son muy significativos y su interpretación también es correcta.
Mis estimados hermanos, en este momento que estoy hablando con ustedes, falta media hora para romper el ayuno. Es la noche de la fiesta, mi enfermedad está grave. Por eso no puedo hablar mucho. La gran enfermedad peligrosa ya pasó con el keramet de la oración de salud de la personalidad colectiva de Risale‑i Nur, como un milagro. Pero hay una tos tan intensa y una ansiedad que acorto hablar con mis hermanos como ustedes, que les quiero más que mi vida.
Hay una cosa que, en la zona de Isparta, crecieron cientos de Saids y Hüsrevs. Este Said, viejo y débil, está listo para despedirse del mundo con total paz en su corazón. Especialmente, pensando que de Risale‑i-Nur se están ocupando Haci Hafiz, Ahmeds, y Mehmeds, e incluso las mujeres venerables (como la esposa y las hijas de Tahiri), y los niños inocentes. Así veo y recibo placer de una especie espiritual de la vida del paraíso en este mundo. Considerando como un medio de abundancia, besándolo, puse sobre mi cabeza el regalo de los Ahmeds de allí en el nombre de todo el pueblo.