¡Mis estimados hermanos verídicos!
Esta vez, antes de que me llegaran sus cartas, con una advertencia, ya había escrito sus respuestas. Es decir, la lealtad de los dueños de esas cartas ascendió al nivel de keramet.
Hermanos míos, sus pensamientos muy altos y elogios en sus cartas, si la milésima parte fuese mía, agradecería infinitamente. Tal vez, se percibe el efecto y comando de una persona que no conocemos y tiene un rango muy alto en la personalidad inmaterial de Risale‑i Nur y en abundancia entre sus estudiantes. Se imaginan que un desventurado como yo, que está mil grados lejos de ese rango: la importancia que no merezco y me dan, insha’Allah no dañe a ustedes, pero hay una posibilidad de dañar el bien corriente de Risale-i Nur. Ustedes perciben una verdad e Insha’Allah su lealtad y sinceridad extraordinaria vean la realidad, pero a veces pueden equivocarse con las apariencias. Somos responsables con hacer el servicio. Los resultados y tener éxito pertenecen a Cenab-i Hak.