¡Mi hermano Feyzi!
Si tú quieres parecerte a los héroes de la provincia de Isparta, debes ser como ellos. En la cárcel, un señor, un shej importante y un guía espiritual entre los evliyas de Nakshi, a pesar de hacer charla atractivamente entre los cincuenta o sesenta estudiantes de Risale‑i Nur por cuatro meses, pudo atraer solo a uno temporalmente. Los otros fueron indiferentes a ese shej llamativo. El servicio elevado y valorable de la fe de Risale-i Nur era suficiente para ellos.
La perspicacia del corazón de los estudiantes comprendió una verdad que: hacer servicio con Risale‑i Nur salva la fe, pero el sufismo y ser shej hacen ganar rangos de la cercanía de Allah. Salvar la fe de sólo una persona es más importante y tiene más recompensa que ascender diez creyentes al nivel de la cercanía de Allah. Porque, debido a que la fe hace ganar una felicidad eterna, otorga una monarquía eterna hasta un mundo entero a sólo un creyente. En cuanto a la cercanía de Allah, ella amplia e ilumina el paraíso del creyente. Tal como hacer de una persona un rey es tan superior como ascender a diez soldados a General; salvar la fe de sólo una persona es un servicio que tiene más recompensa que hacer diez personas como evliya.
Así, aunque las mentes de algunos hermanos tuyos de Isparta no comprendieron este misterio sutil, los corazones de todos vieron que ellos prefieren la amistad de una persona desventurada y pecadora como yo a los evliyas, e incluso a los muytehids si hubiesen habido.
Sobre la base de esta verdad, si viene un polo espiritual y un gavs‑i azam a esta ciudad y si te dice que te elevará al nivel de la cercanía de Allah en diez días, y si tú dejando Risale-i Nur te vas con él, no puedes ser amigo de los héroes de Isparta.