بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Treinta y cuatro años después de escribir, miré a una obra llamada Debates, vi que: en las obras del Viejo Said como ella, las que escribió con un estado del espíritu que surgió desde la revolución de esa época, el lugar y los efectos externos tienen faltas. Pido perdón de Allah con toda mi fuerza por las faltas y errores, y me arrepiento de ellos. Mi petición desde la misericordia de Cenab‑i Hak es que perdone las faltas que hizo para eliminar las desesperanzas de los creyentes por su buena intención.
En las obras del Viejo Said como esto, dos principios importantes dominan. Ellos dos tienen realidades; pero tal como los descubrimientos de los evliyas y los sueños verdaderos necesitan interpretación, esa previsión también necesitaba expresiones más sutiles. Notificar esas dos verdades que el Viejo Said percibió con una previsión sin interpretar, parece defectivo y contra la realidad en cierto grado.
Primer Principio: Ante la desesperanza de los creyentes, daba buenas noticias diciendo “Hay una luz en el futuro”. Percibiendo con una previsión de que Risale‑i Nur, en un tiempo horrible, en el futuro fortaleciendo la fe de los creyentes salvará su fe. Con ese lente miró a las esferas de la política en la Revolución de la Libertad; sin interpretación trataba de aplicarla a la realidad. Supuso que esa luz será respecto de la política, fuerza y cantidad. Percibió correctamente pero no lo pudo decir precisamente.
Segundo Principio: El Viejo Said percibió un despotismo, como algunas personas genios y políticas y literatos perfectos percibieron, y paraban contra él. A pesar de que se necesitaba interpretar esa previsión, sin saber ellos veían un despotismo artificial, débil y falso; y atacaban a él. En realidad, ellos supusieron una sombra débil de los despotismos que vendrán después de un tiempo, como el despotismo mismo que les daba mucho temor, y así actuaron y así notificaron. El propósito fue correcto pero el objetivo fue erróneo.
Así, el Viejo Said también percibió un despotismo extraño antes. En algunos de sus libros, hay notificaciones atacándolo. Consideraba los permisos de la Ley Islámica como un medio de salvación contra esos despotismos horribles y extraños. Pensó que la libertad en la Ley Islámica con la consultación en la esfera de los mandamientos del Corán puede disipar esa calamidad aterradora, y así se esforzó.
Sí, el tiempo ha mostrado que: un estado que tiene el título de liberal, como un ejemplo del despotismo que vendrá en el futuro, con sus trescientos oficiales despóticos tomó bajo su dominación a tres millones de la India quitando su movimiento, y anudó fácilmente como a trescientas personas. Cometió una crueldad excesiva con su ley despótica, como es castigar a miles de personas por la culpa de una persona. Lo llamó el orden público y justicia. Engañó a todo el mundo, así dio fuego.
En la obra llamada Debates, hay algunos escritos y pie de páginas de manera graciosa. Son como un tipo de chiste a sus estudiantes de buena moralidad en sus escritos antiguos. Porque ellos estaban con él en las montañas. Notificaba a ellos como lección.
Además, la realidad de Medreset‑uz Zehra que es como el espíritu y esencia de este tratado de Debates y que está en la última parte de él, fue para preparar un lugar o una cuna para Risale-i Nur que vendrá en el futuro. Sin saber y sin intención él se inducía a Risale-i Nur. Con una previsión, él buscaba esa verdad luminosa de una manera material.
Después, la forma material de esa verdad también empezó a aparecer. El rey Reshad dio 19 mil liras de oro para fundar la medrese que se empezó a fundar en Van. Pero la primera guerra mundial apareció y se detuvo la obra. Cinco o seis años después, fui a Ankara; otra vez me esforcé para esa verdad. Con las firmas de 163 diputados entre 200, se aceptó 150 mil liras de asignación para nuestra medrese. Pero miles de lamentos porque las medreses se apagaron; no pude concordar con ellos, otra vez se detuvo la obra.
Pero Cenab‑i Erhamurrahimin estableció la esencia espiritual de esa medrese en la Provincia de Isparta; hizo aparecer Risale-i Nur. Insha’Allah, en el futuro, los estudiantes de Risale-i Nur tendrán éxito al establecer la forma material de esa verdad elevada.
El Viejo Said, a pesar de oponerse intensamente al comité de Unión y Desarrollo, estaba a favor de ellos y elogiaba altamente a su gobierno y particularmente al ejército. Con una previsión, él percibió que seis o siete años después aparecerán casi un millón de mártires que tienen el nivel de evliya, desde esa congregación de la nación y ejército que tenía su grasa adentro. Involuntariamente, fue a favor de ellos por cuatro años, a pesar de estar contra su camino. Con el agitarse de la primera Guerra Mundial, se salió su grasa; se volvió en un yogur sin grasa. El Nuevo Said también, oponiéndose al Viejo Said, volvió a su lucha.