بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ
¡Oh mis abnegados hermanos!
Hablaré cuatro o cinco palabras con ustedes.
Primera: Con el fervor y alegría que me dio esta carta suya, digo que después de ver su exacta lealtad, esfuerzo, persistencia y constancia, con total paz de corazón acepto la muerte y la hora designada, diciendo “Atrás mío están ustedes; es suficiente” estoy listo para la despedida del mundo con alegría.
Segunda: La primera copia en limpio del Signo Supremo desde aquí, igual como la primera de donde están ustedes, después de un año, coincide divinamente con el nombre del Signo Supremo. Siendo que darle a la pura casualidad la correspondencia de dos coincidencias Divinas es imposible; su pluma ilumina y confirma seriamente la firma en la coincidencia Divina de treinta y tres palabras de la Unidad Divina, con la pluma del escriba como zulfikar. ……‥
Cuarta: Hace tres años que aquí me aislaron de todo. Debido a que estaba bajo una presión insoportable, no pude comunicarme con ustedes. Aquí predominan sospechas infundadas sin igual. En lo posible, no digan que se les mandó desde aquí. Digan que es su obra y la consiguieron de otro lugar.