بِاسْمِهِ مَنْ تُسَبِّحُ لَهُ السَّمٰوَاتُ السَّبْعُ وَالْاَرْضُ وَمَنْ ف۪يهِنَّ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ بِعَدَدِ عَاشِرَاتِ دَقَائِقِ اَيَّامِ الْفِرَاقِ
¡Mis estimados hermanos, verídicos, leales, persistentes!
Cientos de miles de gracias y alabanzas sean a Cenab‑i Hak, porque Él juntó a las personas leales, serias y activas como ustedes alrededor de Risale-i Nur, y les conectó con él; emplea sus plumas fuertes e iluminadas en el servicio del Corán.
¡Hermanos míos! Sus envíos me hicieron tan feliz y agradecido, que consideré cada página como un regalo valioso y una carta agradable. Eliminando mi tristeza y mis aflicciones, llenaron mi corazón con alegría y felicidad. Que Cenab‑i Erhamurrahimin ponga su misericordia en ustedes en cantidad de las letras de ellos, y que esté complacido con ustedes.
¡Mi hermano Hafiz Ali! Una vez, cuando rezaba en la noche de viernes, escuché tu voz decir “Amín” dos veces explícitamente. Miré atrás. Dije: “¿Cuándo vino Hafiz Ali?” Dijeron: “No está aquí”. Ahora puedo decir sobre ese evento que hacerme escuchar su “Amín” a mi oración desde una distancia de tres‑cuatro horas, y sus escritos corriendo en mi ayuda, que son como un “Amín” fuerte y efectivo a mi oración, e invitación débil desde una distancia de treinta días, son una coincidencia Divina muy significativa.
¡Verídico Sabri! Cuando vi una marca de linaje en tu cuerpo (pie), ocurrió en mi corazón como un sentimiento de prever que esta persona formará una hermandad muy valiosa, en un tiempo importante. Y tú lo lograste, lo hiciste. Que Allah esté complacido contigo eternamente.
Informé a Abdulmecid sobre el Quinto Rayo, pero no hay respuesta. Tal vez se acallaron por una precaución, así que no se los mandé. Ustedes primero comuniquen, y después se los pueden mandar. Si me mandaran el Tratado Para Los Enfermos, y si lo pueden mandar con el Tratado Para Los Ancianos, sería mejor. Miles de saludos a mis hermanos leales que me mandaron saludos en su carta.
En estos días, en una conversación espiritual, escuché una pregunta y respuesta. Declararé su resumen corto a ustedes:
Uno dijo: “La buena movilización y completa preparación de Risale‑i Nur por la fe y la prueba de la unidad Divina, aumentan constantemente. La centésima parte de su contenido es bastante para hacer callar al más obstinado; ¿Por qué entonces esta movilización febril adicional, y tanta preparación?”
Ellos le respondieron:
“Risale‑i Nur no está solo reparando un daño menor, o una pequeña casa; repara el daño enorme y la ciudad que abarca todo el Islam, tal vez repara un castillo con piedras que son del tamaño de una montaña. Y no esforzándose por reforzar solo un corazón y conciencia individual, sino esforzándose por curar con las medicinas del Corán, de la fe en Allah, y el Corán milagroso las ideas de corazón y generalmente colectivas, que han sido violadas de manera impresionante por los instrumentos de corrupción preparados y almacenados más de mil años, y la conciencia general, que afronta la corrupción por la destrucción de las fundaciones, corrientes, y señales del Islam, que son el refugio de todos, y en particular de la masa de creyentes. “Seguramente, para tales violaciones universales y heridas imponentes, las pruebas y el equipo de la certidumbre suma, y la fuerza de las montañas, y las medicinas bien demostradas e innumerables con la eficacia de mil remedios, son necesarios. Surgiendo en este tiempo de milagro del Corán de Milagrosa Exposición, Risale-i Nur realiza esta función, y es también el medio de avance y progresión de los niveles infinitos de la fe.” Una larga discusión siguió a lo que escuché, ofreciendo gracias infinitas. Termino el asunto aquí.
En referencia a este caso, declaro un evento que ocurrió en mi mente en estos días:
Cuando estaba repitiendo la palabra de Unicidad Divina treinta y tres veces, en el final de las glorificaciones después de la oración ritual, de repente vino a mi corazón que un Bendito Hadiz dice: “A veces una hora de reflexión vale un año de adoración”. Se advirtió que hay esa hora en Risale‑i Nur; esfuérzate y encuéntrala. Simplemente, de manera sin intención, una conversación en la reflexión que fue extraída desde dos tratados del Signo Supremo, que son dos explicaciones de dos aleyas supremas del Corán, duró una hora. Miré; consiste en un resumen del sumario elegido de la primera estación de dos Signos Supremos que les mandé y las partes iluminadas y dulces que fueron extraídas desde el Vigésimo Noveno Destello en árabe. Yo empecé a leer cada día con reflexión y con total placer.
Se me ocurrió unos días después que ya que Risale‑i Nur es una guía de esta época, puede ser una invocación tremenda para sus estudiantes, así escribí.
Antes, con una intención de hacer una Grandiosa Recopilación del Corán, marqué más de mil aleyas que son las fuentes y minas particulares de los tratados en mi propio Corán.
Ustedes merecen que enviemos esta grandiosa recopilación en algún momento para que los miembros de Risale‑i Nur lo lean en algunos días benditos. Insha’Allah, después de un tiempo, se mandarán a ustedes. Si encuentro tiempo, escribiré algo como pie de página muy brevemente, para traducir algunas palabras y para hacer entender algunas partes.
Miles de saludos con anhelo y fervor a todos los hermanos y amigos en el servicio del Corán.
Necesitado de su oraciónSaid Nursi