¡Mis estimados hermanos!
En esta hora, cuando estaba recitando el Corán, me ocupaba con una aleya en la Sura de Ibrahim, que está muy conectada con Risale‑i Nur, Emin trajo la carta que mandará a ustedes. En nuestro tiempo corto, solo una gotita podía entrar en esta parte desde el mar de esta aleya vasta. La escribimos en unos minutos, no pudimos encontrar tiempo, les pido su perdón.