¡Hermanos míos!
En estos días, dos asuntos se me advirtieron: uno sobre los estudiantes de Risalet‑un Nur, el otro sobre mí. Los escribo por su importancia.
EL PRIMER ASUNTO: En el Primer Rayo, se mostró que en las indicaciones de dos o tres aleyas, hay una buena noticia bendita y poderosa: que los estudiantes leales de Risalet‑un Nur entrarán a la tumba manteniendo la fe, y serán la gente del Paraíso. Pero, se necesita una evidencia que totalmente fortalecerá a este asunto muy enorme y a esta indicación muy valorable, así esperaba. Hace mucho que aguardaba. Lillahilhamd, ocurrieron dos evidencias juntas a mi corazón:
Primera Evidencia: La gente de descubrimiento espiritual y de verificación justificaron; que siempre y cuando la fe verificada en Allah acerca desde la certeza del conocimiento a la certeza absoluta, ya no se puede eliminar, y dijeron que en el tiempo de morir, satanás puede dar sospechas solamente a la mente con sus susurros, y puede provocar la duda. En cuanto a este tipo de la fe verificada, no sólo queda en la mente, sino seguramente porque penetra en el corazón, espíritu, misterio, y también en tales facultades sutiles y enraíza en ellos, es que la mano de satanás no puede alcanzar a esos lugares. Así, la fe de tales personas permanece protegida de perderse.
Un medio para alcanzar este tipo de la fe verificada es lograr la verdad, con la perfecta cercanía a Allah, descubrimiento espiritual y atestiguando. Este camino que es particular para los sabios más altos, es la fe de atestiguar.
El Segundo Camino: Al respecto de la fe en lo Oculto, confirmar las verdades de la fe por la certeza del conocimiento, que llega al nivel de obligación y claridad, a manera de prueba y del Corán con la refulgencia del misterio de la revelación, con la unión de la mente y el corazón, y con una fuerza en el nivel de absoluta certeza. Sus estudiantes verdaderos ven que este segundo camino es la esencia, levadura, base, espíritu y realidad de Risalet‑un Nur. También si los otros miran con justicia, verán que Risalet-un Nur muestra que los caminos contra las verdades de la fe están en el nivel de imposibilidad, absurdidad e improbabilidad.
La Segunda Evidencia: Se hacen tantas oraciones aceptables, sinceras y en mucha cantidad, para que los estudiantes leales de Risalet‑un Nur alcancen un buen destino y la fe perfecta, así la mente no tiene la posibilidad de aceptar ninguna entre tantas oraciones.
Por ejemplo: Un siervo y un estudiante de Risalet‑un Nur, durante veinticuatro horas, cien veces hace oración para el buen destino de los estudiantes de Risalet-un Nur, para que alcancen la felicidad eterna; entre estas oraciones, veinte o treinta veces en condiciones más merecedoras de aceptación, hace la misma oración para la salvación de su fe, de su buen destino individual, y entrar a la tumba manteniendo su fe.
Incluso, la suma de las oraciones sinceras y con sus lenguas inocentes, uno a otro de los estudiantes de Risalet‑un Nur sobre la salvación de la fe, que por todos lados está bajo asaltos, es tan fuerte que la Misericordia y Sabiduría no dejan rechazarlas. Supongamos que si todas ellas en suma se rechazaran, pero sólo una se aceptara, igualmente es suficiente para que cada uno de los estudiantes entre a la tumba manteniendo la fe. Porque cada oración se relaciona con todo.
EL SEGUNDO ASUNTO: En el tratado de Sunuhat que se imprimió hace veinte años, en un sueño verdadero, por una asamblea espiritual que estaba discutiendo el destino del mundo Islámico, ellos preguntaban al Viejo Said, por cuenta de este siglo. Por ahora apareció una parte de la respuesta del Viejo Said.
En ese momento, esa asamblea dijo que: "En esta guerra que resultó en la derrota de Alemania, ¿Cuál es la razón de la derrota del Imperio Otomano?
El Viejo Said respondió que si hubiéramos vencido en aras de la civilización, hubiéramos sacrificado muchos conceptos sagrados. – Tal como siete años después fueron igualmente sacrificados.– En nombre de la civilización, el régimen que se aplica en Anatolia se hubiera aplicado y expandido fácilmente en el mundo Islámico, en particular en los lugares sagrados, como las benditas Meca y Medina por la fuerza. Por la ayuda Divina, el decreto Divino adjudicó nuestra derrota para la protección de ellos.
Veinte años después de esta respuesta, otra vez en una noche, me preguntaron: “Quedando imparcial, había una oportunidad de obtener la propiedad que se perdió, salvar Egipto e India, reunirlos con nosotros, y en el mundo de la política ganar una victoria más grande, pero mostrando parcialidad con el enemigo suspicaz, corrido y sin beneficio (ingleses), las personas así tan inteligentes, o tal vez como genios, eligieron un camino muy perjudicial. ¿Cuál es la razón de que la primera opción se quedó escondida de las miradas de ellas?”
La respuesta vino desde un lado espiritual. Se me dijo que La respuesta que tú diste a la pregunta espiritual hace veinte años, es también la misma respuesta a esta pregunta. Es decir, si hubiera estado a favor del lado del vencedor, igual en nombre de la civilización, este régimen se hubiera aplicado y expandido al mundo Islámico, a los lugares benditos sin algún obstáculo. No vieron este error explícito para la salvación de trescientos cincuenta millones de musulmanes que actuaron como ciegos.