¡Mis estimados hermanos, verídicos, leales, abnegados y fieles!
Los regalos espirituales e iluminados suyos, esta vez como si vinieran desde el mundo eterno –como un regalo de un envase de agua de Kevser desde el Paraíso de Firdevs– mi espíritu se llenó de alivio, todos mis sentimientos agradecieron a Allah con alegría. Quería escribir una carta larga a ustedes, pero porque mi tiempo y estado no me permiten hacerlo, tenía que cortar las palabras. Solo a los dueños particulares de los regalos digo: “Masha’Allah, barek’Allah, veffakakumullah, es’adekumullah”.
Especialmente, me encontré de nuevo con los hermanos que anhelo mucho, yendo al pasado en la escuela de la Carta Veintisiete. Una y repetidamente, charlo uno por uno.
La fraseوَ اِنْ كُنْتُمْ مَرْضَىque es la primera introducción de la aleya treinta y uno, con su rango de Ebjed, que es aproximadamente 1500, indica que la mayoría de las enfermedades espirituales que se instalaron por la gente de extravío, se pueden eliminar con los remedios de Risale‑i Nur desde el Corán. También, lamentablemente si faltan doscientos años de vida del mundo, indica que un sector del extravío continuará.
La fraseفَتَيَمَّمُوا صَعِيدًاen su significado de indicación, en el primer punto del segundo signo, hay dos razones en que la letra “Sin” se esconde bajo la letra “Sad”, y aparece solo “Sad”:
La Primera: Es una obligación para Said estar en total modestia, humildad absoluta, y dejar el egoísmo como la tierra pura; para que no se difumine Risale‑i Nur y no rompa su efecto.
La Segunda: La razón de caer en el pantano y plaga espiritual de ahora, surge del concepto de desarrollo, por eso, mostrando sus errores, indica que “desarrollar y perfeccionar” para un musulmán sólo existen en el Islam y en tener fe.