بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ بِعَدَدِ عَاشِرَاتِ دَقَائِقِ هٰذِهِ الشُّهُورِ الثَّلَاثَةِ
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Primero: Felicitamos la Noche de Ascensión pasada y la Noche de Salvación que viene de ustedes. Pedimos sus rezos aceptables.
Segundo: La segunda mitad de Los Milagros del Corán, que es la Vigésima Quinta Palabra, fue muy breve por causa de apuro. A cambio de esto, como les escribí antes, agregamos algunos suplementos al final de él. Ahora vimos una de las partes más importantes de Reflejos que se imprimió hace veinte años. Consideramos muy apropiado incluirla entre los suplementos del tratado los Milagros del Corán.
Considero muy valiosa la copia de Reflejos que trajo el héroe Tahiri. Si en esa zona hay otra copia, ustedes también pueden escribir esa parte a los fines de sus tratados. De todos modos, el tratado Reflejos es también maravilloso. En el mes del Noble Ramadán, durante veinte días, se escribió de repente el tratado Reflejos sin dificultad en prosa. Después vimos que se volvió a un estado de una prosa poemática y un poema en prosa de una manera aparentemente fácil pero imposible de realizar. En él, esta parte es más maravillosa. El título de esa parte en Reflejos: “Explica el milagro del Corán concisamente”
Desde “Una vez tuve un sueño: Estaba al pie del Monte Ararat. La montaña de repente explotó, desparramando rocas del tamaño de las montañas por todo el mundo, sacudiéndolo.” hasta
el título “La manera de mirar son dos, una oscura, la otra luminosa” Si ustedes no recibieron Reflejos, les mandaremos esa parte a ustedes desde aquí.
Tercero: Contaré un evento sutil, amable y delicado: En esta zona, las mujeres ancianas y las mujeres jóvenes e inocentes como ancianas, abrazan a Risale‑i Nur más abnegadamente que los hombres. Ellas taparon los libros de Risale-i Nur con los retazos valiosos de los bordados y encajes de la boda. Todos los libros de Risale-i Nur, se tornaron en un estado compacto como si fueran bordados de oro. Agregaron otra belleza amable sobre las tapas y las bellezas de los escritos bordados de nuestros hermanos como Hüsrev, Tahiri, Alis, Hasan Atif y Asim y a la belleza espiritual de Risale-i Nur.
En el mismo valor de Ümmühan y Shahide, que escribió Hafiz Ali en su carta, aquí hay muchas hermanas que trabajan para Risale‑i Nur con toda su fuerza. Por ejemplo: Las estudiantes de Risale-i Nur como Asiye, Saniye, Ulviye, Lütfiye y Aliye les mandan muchos saludos a las hermanas y hermanos allí y rezan por ellos.