Una Carta de Bediüzzaman Said Nursî a los Periódicos
Si los periódicos que escriben sobre nuestros asuntos publican este escrito que he redactado dirigiéndome a ellos, les perdonaré las imputaciones que han hecho en mi contra en estos días. Debido a mi grave enfermedad, que esos periódicos publiquen esta brevísima carta mía para que mis hermanos que se preocupan por nosotros no se aflijan.
Primero: No se preocupen por los asuntos que ocurrieron en estos días. La ayuda y misericordia Divina que se manifestaron sobre nosotros, son una bondad grande. También, debido a que estoy enfermo, no puedo aguantar de hablar o encontrarme con la gente. Actualmente, a través de la difusión extraordinaria de Risale‑i Nur, en el interior y exterior del país, y de sus triunfos anchos, los enemigos también se volvieron en amigos. Ante la situación de que todos quieren hablar conmigo, a través de la ayuda Divina, mi voz se cortó. Ya Risale-i Nur no deja alguna necesidad de mí, por eso no puedo encontrarme con alguien ni hablar.
Por consiguiente de que me invitaron de seis provincias; cuando estaba yendo, los policías que están a favor de nosotros, y que habían entendido la realidad de Risale‑i Nur y de mi camino, notificaron que el gobierno pide que descanse y me quede en Emirdagi por ahora. De todos modos, no podía aguantar de encontrarse ni hablar con la gente, esta oferta amistosa hacia mí y esta situación, fue ayuda Divina para que muchos verdaderos hermanos míos, que me invitan desde distintas provincias no se ofendan. También por causa de mi situación de ir a algunas provincias y no ir a otras, cientos de miles de hermanos míos, que son verdaderos y abnegados, no se ofendan de mí.
Segundo: En este viaje mío, jamás tuve alguna relación con la política, la prueba de esto es: he dejado la política durante cuarenta años, solamente Risale‑i Nur que es un tefsir del Corán apropiado a esta época, rompe la total incredulidad, obstaculiza el anarquismo y a las corrientes destructivas; según el principio deوَ لاَ تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ اُخْرَىque es una ley orgánica del Corán, que está en la lección del Corán que él dio a Risale‑i Nur, diciendo “interferir en el orden público, es hacer crueldad a noventa inocentes por culpa de cinco crueles”, nuestro servicio espiritual proporciona un gran beneficio a la patria y nación; renuncio a mi derecho sobre los policías que me vigilaron, y que provocaron mucha dificultad a mí. Con alegría, los acepté como hermanos considerándolos como los guardianes luchadores del orden público. Incluso, acepté que me hicieran volver desde Ankara, también agradecí a Allah porque fueron un medio de una ayuda Divina sobre mí. Con total paz, volví desde Ankara.
Tercero: Debido a que en todos los lugares, Risale‑i Nur se difunde, se lee y hay muchos fervorosos de él, todos querían encontrarse conmigo, hablar e invitarme. En esta situación, había una obligación de que yo vaya a veinte provincias. Solamente podía ir a Ankara, Estambul y Konya, que son los lugares de la impresión de Risale-i Nur.
Digo esto a los amigos que me hicieron volver a Emirdagi: Este trato sobre mi fue un medio de una ayuda y misericordia Divina. No me preocupo. Solamente, tengo una casa en Isparta que he vivido durante veinte años, y que la alquilé por dos años más, también tengo algunas cosas allí. El aire de allí es un poco más beneficioso para mí enfermedad. Deseo estar en Emirdagi por un mes, y en la casa que alquilé en Isparta por otro mes, con el permiso del Gobierno.
Bediüzzaman Said Nursî