بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Un motivo importante de que vine a Ankara es encontrarme con Namik Gedik, que es el Ministro del Interior y que está a favor del Islam seriamente, y decir una verdad a las personas importantes como el Señor Adnan, que es un héroe del Islam, y a Tevfik Ileri:
Limpiar Santa Sofía de la suciedad y hacerlo un lugar de adoración, para que esto dé mucha fuerza a los Demócratas, tal como dio mucha fuerza la llamada de oración de Muhammed, también para poner contento al mundo Islámico y a algunos Estados Cristianos, se debe estar a favor de esto tal como se estuvo a favor y se permitió la publicación de Risale‑i Nur. A pesar de que he dejado la política por treinta años, en aras de este punto quería encontrarme con Namik Gedik, y por eso vine. No fui a otro lugar en virtud de las personas como el Señor Adnan, Namik Gedik y Tevfik Ileri.
Además, Risale‑i Nur que proporcionó el orden público en Anatolia y en las provincias del este, a través de la ley orgánica del Corán; cuyas quinientas mil copias, acalló al comunismo y proporcionó el orden público; una prueba de esto:
Hace aproximadamente diez años, el fiscal de Afyon dijo: “Tiene seiscientos mil estudiantes abnegados. Publicó quinientas mil copias de Risale‑i Nur; tal vez puede provocar algún daño al orden público.”
A él, Said dijo: ya que tiene seiscientos mil estudiantes abnegados, y ya que por quince años me han hecho tantas crueldades, ningún policía y ninguna Corte han podido mostrar aunque sea un solo evento.
También digo que: ¡Oh fiscal! Si Risale‑i Nur no ha hecho un servicio para proporcionar el orden público, como mil fiscales y mil jefes de la policía, que Allah me abrume. Que ustedes también me den cualquier castigo. No podía encontrar alguna respuesta a estas palabras mías.
Pero, unos años despues, un Nur estudiante pequeño, pensando de que vendrá un daño a Risale‑i Nur, iba a suicidarse para que no llegue algún daño a un pequeño tratado que él imprimió. Luego, su Maestro se lo prohibió. Sucedió un evento pequeño y los dos hicieron las paces.
Sin embargo, si un maestro tiene diez alumnos abnegados… (Incluso debido a que uno saludo al maestro, le dieron bofetada; debido a que otro besó su mano, le humillaron) todos sus abnegados quedaron en silencio, para no interferir en el orden público. Escucharon de Said que: Si tuviera mil espíritus, los sacrificaría para el orden público. Por eso, según la ley orgánica deوَ لاَ تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ اُخْرَىpara que no llegue algún daño a noventa inocentes, por culpa de cinco crueles; por culpa de un cruel, para no hacer crueldad a diez niños inocentes suyos y a sus padres, Risale‑i Nur con el servicio de la fe, proporciona totalmente el orden público, y deja un prohibidor en el corazón de todos contra la maldad. Yo también, si tuviera mil espíritus, los sacrificaría para esta ley orgánica del Corán; la Biografía demuestra esto, todos pueden verlo. Las Cortes también lo aceptaron.
Incluso, dio un significado de hipocresía, vanidad y egoísmo a aparecerse, dejó de encontrarse con la gente; también su voz se cortó, a través del otorgamiento de la misericordia Divina, para que no quede obligado a encontrarse con los amigos, y para que ellos no se ofendan.
Said Nursî