بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Debido a que la hora designada no es explícita, y puede venir en cualquier tiempo por causa de mi enfermedad grave, confirmando mis testamentos anteriores, en este testamento también se me advirtió por causa de mi enfermedad grave del interior. Yo también notifico que:
Después de mi fallecimiento, el capital de Risale– i Nur, que está en mis manos como un depósito, otro capital que está guardado en Eskisehir para imprimir nuestro Corán con milagro, que pertenece particularmente a la impresión de ese Corán con coincidencias Divinas y con fotocopia. El capital que está con nosotros es el capital de Risale‑i Nur. Infinitas gracias a Yenáb-i Erjamurrajimin que hace aproximadamente setenta años, a pesar de mi pobreza, y a pesar de estar contra la costumbre de ese tiempo, daba el sustento a mis alumnos; como un otorgamiento y gracia Divina, de tal principio mío que estaba contra la costumbre tradicional, después de cincuenta o sesenta años, Yenáb-i Erjamurrajimin otorgó tal dinero que está con nosotros; esto pertenece a los alumnos sinceros de Medreset-uz Zehra espiritual y abarcativa, que no pueden obtener su propio sustento y que usan su tiempo en Risale-i Nur. Esto se gastará para sus sustentos. Tal como lo he hecho durante muchos años, digo en mi testamento a mis hijos espirituales, y a mis herederos que hagan totalmente lo mismo. Inshaalah, si Risale-i Nur empieza a difundirse totalmente, tal capital será suficiente a muchos más estudiantes abnegados que los actuales estudiantes abnegados, y que se dedicaron por completo a Risale-i Nur. También Medreset-uz Zehra espiritual y Medrese-i Nuriye se abrirán en muchos lugares. Pido las ayudas de mis hijos espirituales, mis sirvientes fundamentales y abnegados, y de mis hermanos heroicos que se dedicaron por completo a Risale-i Nur, y que son conocidos por todos, para realizar este testamento, para esta verdad y esta situación. Respecto a Risale-i Nur, debido a que no hay necesidad de mí para nada, ir al mundo Intermedio es una alegría para mí. Que no estén tristes. O bien que me feliciten porque voy desde la dificultad hacia la misericordia.
Muy EnfermoSaid Nursî
Sí, nosotros somos testigos de nuestro Maestro.Çalışkan de Emirdag, Mustafa Acet, Hüsnü de Safranbolu, Zübeyr de Ermenek, Bayram de Çoğol