A título informativo, declaramos una verdad importante tanto a las autoridades oficiales como a los amigos:
Nuestro Maestro en su juventud, incluso desde su niñez se ha abstenido de la gente intensamente, para mantener la gloria del conocimiento. Tal como jamás tomaba la limosna obligatoria ni la limosna común, y tampoco aceptaba regalos, como se notifica en la Segunda Carta. Para que esta situación siga en este tiempo de la ancianidad y debilidad, ese principio de abstenerse se volvió en la enfermedad, a través de la misericordia de Cenab‑i Hak. Es decir, si come un bocado sin pagar su valor, inmediatamente se pone enfermo. No puede comerse ese bocado.
Nuestro Maestro no necesitaba tanto en su juventud. Cuando vivía solo, con muy poco gasto era suficiente para él. Actualmente da sustento a muchos alumnos suyos, y sufre distintas enfermedades, la misericordia Divina le hace enfermo, por causa de los regalos de los que no paga su valor, para mantener ese principio de abstenerse.
Asimismo, debido a que el respeto hacia nuestro Maestro es como un regalo espiritual, se abstenía del respeto de la gente, y de que la gente bese su mano. Con el testimonio de su Biografía y del Destello Para los Ancianos, en su juventud, siendo superior que sus pares, se aisló a sí mismo en el municipio Tillo de Siirt. En la provincia de Agri, se encerró a sí mismo en el Templete del Noble Shej Ahmed Haní. Cuando estuvo en cautiverio en Rusia, a pesar de que aproximadamente noventa oficiales escuchaban sus lecciones religiosas fervorosamente, encontrando un lugar en una pequeña mezquita aislada de los tártaros, se aisló allí. Mientras tenía una vida de esplendor y llamativa, siendo el miembro de los Asuntos Religiosos en Estambul, prefirió el aislamiento en el Cerro Yusa. Cuando volvió a Van, no deseó una vida feliz, entre muchos de sus alumnos antiguos y nuevos, se encerró a sí mismo en una cueva que está en la montaña de Erek. La última vez, cuando le mandaron a las prisiones como el resultado de las torturas inigualables, que ha sufrido durante treinta años, a pesar de que el periodo del aislamiento es quince días, según la ley, le pusieron en confinamiento solitario durante veinte meses, e incluso durante todo el tiempo del encarcelamiento; a pesar de esto, él no se quejó de nadie.
Todas estas situaciones muestran que: en la naturaleza de nuestro Maestro, el aislamiento siempre ha predominado. Pero, en su ancianidad, cuando necesita mucha ayuda, servicio y charla, para que su aislamiento continúe, se le dio un tipo de estado de enfermedad. Si habla cinco minutos, empieza una fiebre grave; no sale su voz. Incluso, debido a que él es de la Escuela Sháfi, se necesita que él recite el Fatiha en la oración ritual, hasta que él mismo se escuche. Debido a que su voz no sale por causa de la enfermedad, cumple las oraciones rituales siguiendo a la Escuela Hanefi. Sobre esta enfermedad suya, hay dos informes de dos médicos importantes. Si se pide, se mostrará.
En este tiempo en que Risale‑i Nur hace triunfos extraordinarios y recibe una buena aceptación maravillosamente en el mundo Islámico; también en un tiempo en que los enemigos se vuelven en amigos; para mantener la máxima sinceridad de Risale-i Nur (no explotar el servicio para algún rango espiritual o mundanal, fuera de la complacencia Divina), esta situación de abstenerse de las personas de una manera horrible, la enfermedad de no salir su voz y de no poder hablar; besar su mano le molesta simplemente como dar una bofetada a él; todo esto nos dio una opinión cierta que: esto es que Rab nos emplea. Incluso, nuestro Maestro renunció de su derecho respecto a una persona, que sirvió como medio para la revelación de estas verdades.
(Pie de Página): Preguntamos a nuestro Maestro: ¿Por qué usted no se encuentra con la gente en este tiempo, de la difusión esplendorosa de Risale‑i Nur, y en el tiempo en que incluso los enemigos fueron derrotados y tomaron una situación amistosa? En respuesta dijo: “Aquellos que quieren encontrarse conmigo son oponentes o amigos. Si son amigos, cientos de miles de copias de Risale-i Nur hablan perfectamente en lugar de mí. Risale-i Nur ciertamente no deja alguna necesidad de mí. Si aquellos que quieren encontrarse conmigo son oponentes, a pesar de que muchas Cortes y expertos analizaron durante treinta años, no pudieron encontrar algo culpable ni en los tratados de Nur ni en los estudiantes de Nur. Veinticuatro Cortes dijeron que “no podemos encontrar algo culpable en Risale-i Nur”, cuatro Cortes ciertamente dieron la absolución de todos los tratados de Nur, y su decisión se volvió en un decreto contundente; devolvieron todos los libros y cartas a sus dueños. Todo esto responde totalmente a los oponentes en lugar mío. No hay necesidad de mí. Si quieren encontrarse personalmente, todos los Nur estudiantes son los delegados de Said en cierto sentido, también debido a que tienen abogados en Estambul y en Ankara, aquellos que quieren, pueden encontrarse con ellos.”
Sus sirvientes, que cumplen sus cosas necesarias por causa de su enfermedad grave, y por causa de su ancianidad pesada