بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Notifico, como un pie de página del escrito de queja al Tribunal Final, que fue escrito como mi última palabra en una Corte más importante, que fue publicado en la Biografía unas veces, y que fue mandado a las autoridades de Ankara, a la Corte de Apelaciones y a los presidentes de la Corte, debido a que de nuevo ocurrió de la misma manera un caso extraño, raro y pequeño, que motivó a escribir tal queja.
Hace dos días, por tres motivos fui a Konya, que lo anhelaba mucho y que es como la Medrese del conocimiento de Anatolia:
Primero: Dos verdaderos hermanos de Nur fueron a la Corte de Esmirna, haciendo mucho gasto a pesar de su pobreza. Cuando volvían, vinieron a mí. Yo también, quería llevarles en mi auto personal hasta Konya, para salvarles del gasto.
Segundo: Para visitar y encontrarme con mi hermano y con sus hijos, que estudió conmigo durante quince años, que trabajó como un funcionario de zona de Los Asuntos Religiosos durante aproximadamente veinte años, que no lo he visto más que una vez durante cuarenta años, y que solamente está vivo él entre todos mis hermanos y parientes.
Tercero: Fui a visitar a Mevlana Yelaleddin, que es uno de los maestros importantes del Viejo Said y Nuevo Said, que estoy muy relacionado con él, debido a que los mevlevis –que son sus seguidores– están relacionados con Risale‑i Nur en todos los lugares, y que es uno de mis maestros importantes, como Imam-i Rabbani e Imam-i Gazali.
También el escrito que fue publicado en la Biografía, sobre no poder encontrarse con la gente: “No puedo encontrarme con los visitantes”. Tal como Yenab‑i Jak dio enfermedad para prohibirme de aceptar los regalos, y debido a que esta visita respetuosa también es un tipo de regalo espiritual, se me prohibió de hablar cortando mi voz, como un signo de la gracia Divina. Tampoco pude ir a la casa de mi hermano, para que yo no hable. Había una necesidad obligatoria de quedarse en Konya al menos dos o tres días, obligadamente hice mi oración ritual durante una hora y volví. Pero allí de repente se me dio una condición que se publicó en todos los diarios. A pesar de que no pude ir a la casa de mi hermano, que no lo he visto más que una vez, ni pude hablar con él, lo consideraron como si me hubiese encontrado con miles de personas.
En realidad, ese estado de los policías por causa de la orden que recibieron, fue un error grande. Pero no me aburrí de ellos, debido a que fue apropiado con mi estado de enfermedad pesada. Contrariamente, renuncié a mi derecho. Dije “que Allah esté complacido con ellos”, les agradecí. Debido a que necesitaba mucho el cambio de aire, tengo la obligación de pasear en las montañas en el verano, y en distintos lugares que alquilé en el invierno. No puedo quedarme en un solo lugar. Intensifica mi enfermedad. Tengo una intención a veces de ir de nuevo a los lugares como Konya. Incluso, a pesar de que tengo dos lugares en Emirdagi, y un lugar en Eskisehir que pago su alquiler; percibí que la situación sin sentido de Konya, fue el motivo de prohibirme el cambio de aire y de visitar tales lugares. Yo ciertamente no puedo encontrarme con alguien.
Hay muchos tratos ilegales contra mí costumbre, que se hace a mí, como esto. Esta declaración mía, que notifica esta situación mencionada, se puede publicar como un apéndice de Queja al Tribunal Final, que fue escrita anteriormente.
Said Nursî