بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Un Apéndice del Testamento
La séptima cualidad de las seis cualidades del Viejo Said, que está en la página treinta de la biografía que publicó Esref Edip, es que él no ha aceptado regalo sin pagar su cambio durante su vida; basándose en la frugalidad y en el estar conforme con lo que tiene, a pesar de su pobreza, él mismo daba el sustento a sus propios alumnos hace cincuenta o sesenta años. Un ejemplo y un misterio de esta situación se comprendieron hace muchos años; es el tiempo de escribir esto en el final del testamento.
Con una intensa pobreza y no aceptando los regalos, infinitas gracias a Cenab‑i Hak que el capital que viene de Risale-i Nur, que se publicó a través de la máquina de escribir, que no es prohibido; tal capital con una abundancia extraña, es suficiente para el sustento de los abnegados Nur estudiantes, que están en cuatro o cinco provincias de Medreset-uz Zehra espiritual, que dedicaron su vida a Risale-i Nur y que no pueden encontrar tiempo para trabajar en su sustento. También tal capital bendito es el precio de los tratados de Nur. Dejo como mi testamento a tales hermanos sinceros y abnegados, sobre ese capital, incluso después de mi fallecimiento que apliquen esa regla mía de hace sesenta o setenta años a mis principios actuales, después de setenta años exactamente de la misma manera. Inshaallah, si ocurre la total liberación de Risale-i Nur, ese principio se expandirá mucho más.
Es algo asombroso que: En ese tiempo anterior, en Van el Viejo Said aceptó el sustento de cinco alumnos de la Fundación. Con ese poco dinero, a pesar de que a veces aumentaba la cantidad de sus alumnos a veinte o treinta, él mismo daba el sustento de sus propios alumnos. Con la abundancia de la frugalidad y de estar conforme con lo que tiene, vendiendo sus cinco o seis rifles máuser, no rompió su principio de abstención. En ese tiempo, a pesar de que había muchos ayudantes, como el conocido Tahir Pasha, no rompió su principio. Se otorgó por la ayuda Divina un fruto de esa abstención y estar conforme con lo que tiene, que son su principio de sesenta o setenta años con un signo de lo Oculto que; a pesar de que ocurrieron tantos juicios, prohibiciones, confiscaciones y a pesar de que no permitían las letras nuevas, por muchos años, Risale‑i Nur mismo regaló el sustento de los abnegados estudiantes de Medreset-uz Zehra espiritual, que contiene cuatro o cinco provincias.
Sin embargo, a pesar de que él mandó una parte importante de tales libros como regalo –sin su cambio– a su alrededor, al mundo Islámico y a Europa, y a pesar de que él gastó dinero de su supervivencia para la multiplicación de Risale‑i Nur, igual los libros de Risale-i Nur son suficientes para él mismo y para tales estudiantes abnegados y sinceros. Estoy convencido ciertamente que esto es un fruto lindo, y una razón de ese signo anterior de lo Oculto. Por eso, lo notificó en el final de mi testamento.
Que este testamento se ponga junto con el resto del sustento despues de mi fallecimiento. Así que algunas personas sin compasión y sin justicia no digan “A pesar de que este Said vive con cinco o diez centavos, y no recibe algun dinero de nadie, su herencia actual se ve como cientos de liras. ¿De donde lo sacó?” Por esta razón es apropiado revelar esta verdad.
Ahora, dejo en mi testamento que se mantenga ese principio mío, con el testimonio de las personas como Zübeyr, Ceylan, Sungur, Bayram, Hüsnü, Abdullah y Mustafa que son mis hijos espirituales y mis sirvientes abnegados, como Hüsrev, Nazif, Tahirî y Mustafa Gül que son los héroes fundamentales y sinceros de Nur.
Said Nursî