Hace cuatro años, cuando nuestro Maestro, a causa de su enfermedad, me delegó en Ankara para el seguimiento de los asuntos relacionados con los juicios de Risale‑i Nur, les presentamos de nuevo —tanto a ustedes como a la sabia consideración de los honorables diputados— nuestra carta adjunta que enviamos en aquel entonces a algunos diputados.
La razón de esto es la continuación del mismo asunto. Especialmente la nueva universidad, para cuya fundación en las provincias del este se han iniciado gestiones en los últimos meses.
Risale‑i Nur, a través de su difusión extraordinaria en el interior y exterior del país, durante los últimos treinta años, provocó una buena influencia en todos los lugares. Por cincuenta años, se ha esforzado para que se forme una universidad grande en las provincias del este. Estos son dos asuntos importantes y secuenciales, que se complementan entre sí, y que se relaciona con el mundo Islámico intensamente. Estos dos resultados enormes son dos eventos importantes que se relacionan con esta nación, particularmente con las provincias del este, también con las naciones Islámicas, que constan de cuatrocientos millones, también con el mundo cristiano que necesita la paz general, y que muestran sus efectos y que son un medio de orgullo. Ellos son dos difusores y anunciadores abarcativos y generales de la religión Islámica, y de las verdades del Corán.
Nuestro Maestro ha trabajado por cincuenta y cinco años con máximo esfuerzo, con distintos medios para que se forme una universidad del Islam, llamada Medreset‑uz Zehra en Anatolia del este, como Yámi-ul Ezher; siempre puso adelante la necesidad contundente de esto. Tal como se dijo en el escrito de nuestro Maestro, dirigido al Presidente y al Primer Ministro que les felicita en este asunto; la universidad del este, siendo el centro del mundo Islámico en cierto sentido, ganará un rango que es el medio de orgullo entre los musulmanes. A través de esta universidad, los servicios muy valorables y sagrados, las virtudes espirituales y eternas en el pasado de miles de eruditos, sabios, mártires y de los eruditos meticulosos, que son nuestros antepasados, que fueron enterrados en esas provincias, y que son muy gloriosos y benditos, tomarán una forma material; así ellos harán sus deberes de la fe en una arena más ancha.
Aquel tipo de programa que merece tener la Universidad del Este, y su lección principal es Risale‑i Nur, que explica las verdades de la fe del Sabio Corán, que demuestra todos sus asuntos a través de las ciencias intelectuales, pruebas lógicas y positivas, que enseña razonablemente; él merece que se estudie en las universidades y escuelas del nuevo siglo.
Risale‑i Nur apareció por medio de un alumno de las medreses, y de sus maestros que se establecieron en distintos lugares en Anatolia del este, y que cumplieron el deber de ser la fuente del agua de vida espiritual; esperamos con todo nuestro espíritu, deseamos y suplicamos a la misericordia Divina, que tales venerables maestros de nuevo empiecen su deber a través de esos frutos, y transformen su deber de iluminar y su servicio del Corán de esta manera, en una forma que abarque todo el universo. Las condiciones de vida del tiempo y de la situación, y la necesitad para la paz universal, dicen y dirán “ámin, ámin”.
Risale‑i Nur, que es un fruto y un resultado abarcativo de la actividad del conocimiento y ciencia en el este, y que es un programa de la Universidad del Este respecto al Islam; concierne intensamente a aquellos que trabajan para servir al Islam, a esta patria y al mundo Islámico. Actualmente piden los Nur tratados desde Estados Unidos y desde Europa; ellos los difunden allí; esto muestra la extraordinaria importancia de nuestro alegato.
Mustafa Sungur