بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ اَبَدًا دَائِمًا
¡Mis estimados hermanos verídicos!
En la noche veintisiete del Noble Ramadán, que se considera como la Noche del Decreto por el mundo Islámico, con mi grave enfermedad de estómago, por causa de un tipo de envenenamiento, percibí otra enfermedad horrible que invade mis nervios, consciencia moral y mi corazón. Dentro de estas dos enfermedades materiales e inmateriales, con el sentimiento de la compasión, recordé las penas de todos los seres vivos. Percibí un estado espiritual, que es más doloroso que mi enfermedad personal. También, debido a que no podré trabajar merecidamente en la última Noche del Decreto, que proporciona ganar ochenta años de adoración espiritual en el final de mi vida, que tiene aproximadamente ochenta años, dentro de una penosa desesperanza que es más intensa que las enfermedades mencionadas, un sentimiento doloroso que viene a mis nervios, y que realiza el deber del alma maligna, me aplastaba; en el mismo tiempo, un misterio de la Aleya Hasbiye llegó a mi ayuda. Eliminó estas tres enfermedades. Infinitas gracias a Cenab‑i Hak, que aguanté de una manera inesperada. Se echó tres bálsamos a estas tres enfermedades mías así: Mi enfermedad material –tal como se demostró en el Tratado Para los Enfermos-, una hora de enfermedad, proporciona al menos diez horas de adoración a las personas pacientes que confían en Allah, y si la enfermedad está en la Noche del Decreto, se vuelve en una adoración más grande; asimismo, esta enfermedad mía en esta Noche del Decreto toma el lugar de la adoración, que no puedo hacer por causa de mi debilidad, se volvió en un bálsamo que da salud totalmente. La enfermedad de lamentarse, que surge de las enfermedades y dolores de todos los seres vivos, y que viene a mí por el misterio de la compasión, de repente a través de la manifestación de la misericordia Divina, es decir la compasión, misericordia y clemencia del creador de los seres, son totalmente suficientes, y transforman los dolores de ellos en un tipo de placer o recompensa para ellos mismos; por eso compadecer más que la compasión Divina, es sin sentido e injusto; así que esto transformó la pena que viene de la compasión en una alegría y un placer espiritual. No solamente dio bálsamo, también dio curación.
Ante la pena espiritual de perder un tesoro espiritual y muy valorable en el final de mi vida, cada uno de los estudiantes fundamentales de Nur trabaja con rezos y buenas acciones en el nombre de todos, a través del misterio de la asociación espiritual; en la sentada de la oración ritual y en la Fatiha, que se explicó en la Prueba Brillante y en Una Llave del Mundo de Luz, de una manera de participar en los rezos y en las afirmaciones de la Unidad Divina de toda la congregación de los seres y de los seres vivos; particularmente los elementos de tierra, aire, agua y luz siendo cada uno una lengua, todos los regalos de vida que surgen de la tierra, las alabanzas y aprecios que surgen del agua, las manifestaciones de los agradecimiento y adoración del aire, las hermosuras y bondades materiales e inmateriales que vienen del elemento Luz; en la sentada de oración ritual y en la Fatiha, participando en los agradecimientos y alabanzas que vienen de todos los otorgamientos del universo, en la adoración general de todos los seres, en todas sus búsquedas de ayuda, acompañando espiritualmente a aquellos que van en el camino recto de todos los creyentes y de toda la gente de la verdad; de una manera de confirmar sus rezos y afirmaciones; participando en sus “ámins” y recibiendo su porción diciendo ámin; el misterio abarcativo de esto llegó a mí ayuda. A mi enfermedad espiritual y penosa, en no poder hacer aunque sea un pequeño servicio, en un estado muy enfermo, débil y desesperado, fue un bálsamo tanto que; percibí una alegría espiritual que no podía encontrar en mis invocaciones más placenteras, en mis estados más saludables, en mi juventud más vigorosa. Dando infinitas gracias, estuve conforme con esa horrible enfermedad mía. Dije: “Eljamdülillaji biadedi âshiráti dekáik‑ı shehr-i Ramadane fî külli zaman”.
اَلْبَاقِى هُوَ الْبَاقِىSu HermanoSaid Nursî