بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
Llegó una citación desde la Corte Criminal de Samsun, sobre la acusación del fiscal, por causa de mi queja que fue publicada en Buyuk Cihad. Me La leyeron. Vi que solamente cuatro puntos dentro de ella se puede considerar con importancia:
Primero: El jefe de Buyuk Cihad dijo al fiscal en la Corte: “Said Nursi me mandó tal artículo, y yo lo publiqué.”
La realidad de este asunto es esto: Cuando estaba enfermo, mis hermanos de Emirdag llegaron a mí. Hablamos sobre el evento cruel que viví en Emirdag. Enfermo y con furia, dije algunas cosas de una manera de queja a Ankara. El sirviente que está conmigo lo escribió. Con la aprobación de los Nur estudiantes, se mandó a unos Nur estudiantes que están en Ankara, para que se lo muestren a algunos diputados religiosos, y para que no me causen problemas. Algunos diputados lo vieron. Le gustó a una persona que no la conocemos, y lo mandó al jefe de Buyuk Cihad. Juro que desde ese tiempo hasta ahora, no sé quién lo mandó. Pero después de la publicación, una copia llegó aquí. Debido a que no sé las nuevas letras, alguien me lo leyó. Me puse contento. Dije: que Allah esté complacido con aquellos que lo publicaron. Sin embargo, por treinta y cinco años he dejado la política. Pero, en el nombre de la religión, fui agradecido del periódico Buyuk Cihad, que hace servicio a la religión sinceramente, de sus dueños y escritores. Dije: que Allah esté complacido. Sin mi información y sin pagar, siempre ese periódico se mandaba a mí.
Segundo Punto: Se trata de que fui mandado a la Corte Criminal de Samsun. En este punto, notifico ciertamente que: quería ir allí para visitar y ver a los Nur estudiantes y a mis hermanos benditos, que son miembros de Buyuk Cihad, y que están en la zona de Samsun. Pero debido a que por el informe de los médicos, mi debilidad llegó a un nivel tan alto, que no he podido ir a la Corte –que está a cinco minutos de distancia, y que es el inicio y base de este asunto– a pesar de que me citaron hace un año y medio. Obligadamente, el fiscal y el actuario de interrogación, que hace el deber de juez llegaron a mí. Trajeron el periódico de Buyuk Cihad, que fue el motivo del interrogatorio. Algunas palabras del periódico se mezclaron en mis palabras. Yo también les di las respuestas. Suponiendo lo imposible, si la Corte Criminal diera importancia a este asunto insignificante, que permita el traslado de mi juicio a Eskisehir. Allí puedo estar en persona, debido a que estoy gravemente enfermo por causa del envenenamiento, y el informe del comité de salud me dio dos meses de reposo. Si no, no hay posibilidad.
Tercer Punto: El fiscal y el actuario acusan a Said Nursi, apoyándose en el artículo 163, con explotar la religión para la política, y con hacer propaganda dañina al orden público. La realidad de este punto; durante veintinueve años, las cortes y las policías de cinco o seis provincias ciertamente, no pudieron encontrar algo culpable, fuera de dos asuntos, a pesar de que obtuvieron mis libros –que constan de 133 partes– y miles de cartas mías, con la incitación de los comités irreligiosos, y con su engaño a algunos ingenuos funcionarios gubernamentales. La prueba de esto: Durante dos años, todas mis cartas y todos los libros míos, fueron analizados por la Corte Criminal de Denizli, por la Corte Criminal de Ankara y por la Corte de Apelaciones; unánimemente decidieron su absolución y la devolución de todos los libros; solamente una Corte quería dar un castigo leve con el pretexto de la explicación de una aleya sobre la vestimenta de mujer, que estaba en cinco o seis provincias. Ante mi respuesta cierta y fuerte, obligadamente transformaron el asunto en convicción de consciencia. Es decir ellos tampoco pudieron encontrar algo culpable. Para explicar este punto, para su información, les mando la petición que había mandado al presidente de la Corte de Afyon.
En breve: Como canto coral se repitió la misma cosa en cinco o seis cortes, y no pudieron encontrar algo culpable. Actualmente, el fiscal y la interrogación de Samsun, repiten la misma cosa, como canto coral de veintiocho años: “Explota la religión para la política, haciendo propaganda para obtener influencia personal.” En lugar mío, dejo esto a mis defensas, que no se ha podido refutar en cinco Cortes, y que consta aproximadamente de cuatrocientas páginas. En lugar de hacerme hablar, que miren a esas defensas.
Said Nursî