بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ وَاِنْ مِنْ شَيْءٍ اِلَّا يُسَبِّحُ بِحَمْدِهِ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ اَبَدًا دَائِمًا
¡Mis estimados hermanos verídicos y benditos!
Primero: Consideramos apropiado decir un resumen de una lección, que fue dada a petición de los fundamentales de Medreset‑uz Zehra. El tema de esa lección es: Por cuenta de todos los seres del universo, en la Noche de Ascensión, el Profeta –Aleyjis-Salat-u ves-Selam– que es la Gloria del Universo, y el resultado de la creación del universo, en el nombre de la humanidad, también de todos los seres vivos, también de todos los seres, en lugar de saludar, dijo: dijo
toda la comunidad lo repite muchas veces, debido a que lleva un significado abarcativo; cada persona que tiene un rango dentro de los creyentes, tiene una porción para sí mismo; anteriormente, en el apéndice del “Punto Sutil de Huve”, el elemento de aire muestra una maravilla del poder Divino, a través de la Radio; respecto a esto, se me advirtió a mi corazón que: Hay una adoración abarcativa en la adoración que hace un creyente, en esta vida mundana muy breve, simplemente recibirá una recompensa en la medida de su mundo
personal, como si hiciera adoración con todo su mundo personal; esto se entiende de las indicaciones del Corán. En la segunda Estación de la Prueba Brillante, en el tema del conocimiento Divino, los significados abarcativos deاَلتَّحِيَّاتُ اَلْمُبَارَكَاتُilaajire vinieron a mi espíritu, de esta manera cuando decíaاَلتَّحِيَّاتُen la sentada de la oración ritual, de repente, en mi pensamiento, los cuatro elementos de mi mundo personal, que son tierra, agua, aire y luz, se volvieron en cuatro lenguas. Cada lengua a través de su estado dice las palabras en cantidad de millones, trillones e incluso en cuatrillones; vi esto en mi imaginación. De estos elementos, el elemento tierra como una lengua, y cada uno de los seres vivos como una palabra viva, dicenاَلتَّحِيَّاتُ. Porque, cada puñado de tierra puede ser olla de
اَلتَّحِيَّاتُ اَلْمُبَارَكَاتُ اَلصَّلَوَاتُ اَلطَّيِّبَاتُ لِلّٰهِ
la mayoría de las plantas, y puede ser su fuente. En cuyo caso, en cada puñado
de tierra debe haber fábricas espirituales en una medida muy pequeña, en cantidad de las fábricas que toda la humanidad ha establecido. Esto es infinitamente imposible… O puede ser a través del poder infinito, conocimiento ilimitado y voluntad de un Kadír‑i Mutlak. Es decir, el elemento tierra dice infinitasاَلتَّحِيَّاتُ لِلَّهِcon todas sus partes y partículas, para esta manifestación. Es decir: Los regalos de vida de todos los seres vivos, desde lo más antiguo hasta la eternidad, pertenecen a Zat‑i Vayibul Vuyud. Después, el elemento agua, que es el segundo elemento de mi mundo personal tal como el mundo personal de todos, difunde la palabra benditaاَلتَّحِيَّاتُ لِلَّهِen el universo, a través de su estado en cantidad de trillones y cuatrillones, como una lengua abarcativa con todas sus partículas, particularmente en el punto de su servicio a la fuente y vida de los seres vivos. Porque, los deberes que cumplen
las gotas de agua, particularmente en el despertar de los espermas, semillas, y en realizar sus deberes naturales; tales seres muy pequeños, muy extraños, lindos y maravillosos, y las crías cumplen grandes deberes muy ordenado y perfectamente; tales situaciones de tales benditos que provocan que todos los seres conscientes les feliciten y digan barekallah; merecen que tales seres conscientes digan infinitos barekallah y mashaallah; cada partícula del elemento agua debe tener un conocimiento como miles de Platones, ciencia y voluntad como miles de Hakim‑i Lokman. Esto es imposible, en cantidad de las partículas de agua. Entonces, a través del infinito poder, misericordia, conocimiento y elección de un Kadír-i Zulyelal y un Rajman-i Rajím, estos benditos realizan tales infinitos milagros; respecto a esto, ellos dicen la palabraاَلْمُبَارَكَاتُ لِلَّهِen cantidad de todos esos benditos, nuestro Profeta –Aleyjis‑Salat-u ves-Selam– que es el resultado de la creación del universo, en la Noche de Ascensión, en el nombre de todos los seres, dijoاَلْمُبَارَكَاتُ لِلَّهِ. Es decir, todas estas situaciones y artes, que son el motivo de la felicitación, y que provocan decir mashaallah y bárekallah, pertenecen particularmente a Zát‑i Zulyelal, por eso él regala todas esas infinitasاَلْمُبَارَكَاتُ لِلَّهِa Cenab‑i Hak, en su presencia.
Después, el elemento aire, que está en el mundo personal de cada persona, cada partícula en cada puñado de aire en la medida de huve, cumpliendo el deber de receptor y transmisor, dicen la fraseاَلصَّلَوَاتُ لِلَّهِa través de su estado, que expresa todos los rezos, salutaciones, ruegos y adoraciones; por eso el elemento aire, siendo una lengua abarcativa, dice tales palabras infinitas en cantidad de cuatrillones y quintillones, presentan a su Sáni y Jalik. Resul‑i Ekrem Aleyjis-Salat-u ves-Selam, con ese significado abarcativo, las presentó a Cenab-i Hak diciendoاَلصَّلَوَاتُ لِلَّهِ. Es decir: “Todos los rezos, los ruegos –que surge de las necesidades‑, las adoraciones, las oraciones y los agradecimientos que vienen de los otorgamientos, son particulares a Jalik-i Kullí Shey.”
Porque, tal como se dijo en el pie de página del Punto Sutil de Huve; o cada partícula de un puñado de aire en la medida de huve, debe saber todas las lenguas, debe ver los lugares de los narradores, debe escuchar todo cerca o lejos, debe saber totalmente cada acento y el estilo de cada letra y debe tener una fuerza total y una voluntad perfecta, que puede realizar muchas cosas juntas sin equivocación. Esto es imposible en cantidad de las partículas del aire; por eso, cierta y seguramente, sin alguna duda, con una obligación cierta, cada una de tales partículas muestra y atestigua a Sáni‑i Jakim con todos sus atributos. Simplemente, tiene testimonio en pequeña escala, como el gran testimonio del universo.
Es decir, en la Ascensión de Ahmed, se dijo,اَلصَّلَوَاتُ لِلَّهِque expresa las salutaciones en cantidad de las partículas del aire.
Después, cuando se dijo la palabra pura y lindaاَلطَّيِّبَاتُde repente, el elemento “fuego” y “luz”, es decir el elemento de luz material e inmaterial, con calor y sin calor, siendo una lengua abarcativa, de una manera infinita e ilimitada, a través de su estado con infinitas lenguas diceاَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِ. Es decir: “Todas las palabras lindas, significados lindos, bellezas maravillosas y hermosas, las manifestaciones de los eternos Nombres Bellos, que se ven sus bellezas en la faz de todo el universo, las bellezas visibles del universo y de los seres, que se ven a través de la fe de todos los creyentes, principalmente de los profetas, evliyas y asfiyas, las palabras lindas, alabanzas, agradecimientos, las expresiones que notifican la unidad Divina, y lá ilaje illallahs y Allaj‑u Ekbers, que surgen de la fe de los creyentes, a través del misterio deاِلَيْهِ يَصْعَدُ الْكَلِمُ الطَّيِّبُ, tales palabras puras y lindas que van hacia el Trono Divino, las infinitas bellezas y hermosuras que están en el primer aspecto del mundo, entre tres aspectos que manifiestan los Nombres Divinos, muy bellos, infinitas bondades, frutos espirituales y bellezas, que están en el segundo aspecto del mundo que es la tierra del Más Allá; totalmente todos estos son particulares a Kadír‑i Zulyelal, que es el sultán de la eternidad.” Con el significado de presentar esta adoración abarcativa, a través de esta lengua abarcativa del elemento fuego y luz, a Mábud-u Zulyelal, La Gloria del Universo –Aleyjis-Salat-u ves-Selam– por cuenta de todos los seres dijoاَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِ. Porque, hay millones de ejemplos de las indicaciones, y testimonios del elemento luz material e inmaterial, de todos sus deberes que él cumple, juntos y particularmente a Zát‑i Váyib-ul Vuyud.
Sí, el elemento luz y fuego, como los elementos de tierra, aire y agua, de una manera muy cierta, explícita y obligada, muestra a través de tales ejemplos que: todas las causas son solamente un velo. Todas las creaciones y efectos pertenecen a Zát‑i Kadir-i Zulyelal. Porque, debido a que la luz, tal como la existencia y vida, merece el toque del poder Divino, por sí mismo sin velo, debido a que las causas aparentes no pueden ser velo por algún aspecto, muestra la unicidad Divina dentro de la unidad Divina. En un deber muy pequeño y parcial, indica una prueba abarcativa y ancha de la unidad Divina, que el Punto Sutil de Huve con sus apéndices, demuestra esto muy brevemente. Aquí están dos ejemplos entre mil millones de ejemplos:
Uno: Una parte pequeña de la manifestación de la luz espiritual, en la cabeza del ser humano a manera de conocimiento; en la cabeza de una persona que tiene la facultad de memoria en la medida de una uña, se escribió las palabras de noventa libros. Durante tres meses –ocupando tres horas cada día– podía completar solamente esa parte de la página de su memoria. La misma persona ve que todos los significados, palabras, imágenes, voces que él ha visto, escuchado, que incita su curiosidad y que a él le gustaron, están existentes, alineados y escritos ordenadamente en la página de la facultad de memoria, en la medida de una uña, ve las mismas cosas de su memorización como una gran biblioteca, solicitando cuandoquiera.
Así, si esta facultad de memoria en la medida de una uña no tiene una abarcatividad, como el mar Umman, una luz abarcativa como el sol, una luz espiritual, páginas anchas como la faz de la tierra, esta situación no puede ocurrir. Esto es cientos de miles de grados improbable e imposible, por eso; cierta y seguramente, esta memoria como de uña, atestigua de una manera bendita que Alím‑i Mutlak –que Levh-i Mahfuz es una página de su poder y decreto– crea un ejemplo de tal Levh-i Mahfuz en la cabeza del ser humano, con su conocimiento, sabiduría y poder.
Su segundo ejemplo muy pequeño y parcial: es la electricidad. Una persona analizó el estado extraño de la lámpara eléctrica. Vio que a pesar de que las partículas y materiales, que están en cientos de botones, centrales, cables de hierro, son sin vida, sin consciencia y sin movimiento, en el final, un toque muy pequeño, la oscuridad que llena un lugar de diez kilómetros se elimina inmediatamente; viene una luz que llena su lugar en medio segundo. La eliminación de esta oscuridad de repente que se ve con los ojos, y el venir a la existencia la luz –que se ve con ojos– en la medida de esa oscuridad no es una imaginación.
O tales partículas sin vida, sin consciencia que se tocan, llevan un poder ilimitado y una luz en sí mismas, de repente alcanzan a los lugares de cientos de kilómetros de distancia, barren y limpian la oscuridad; llenan las luces. Esto es, si todos los demonios, incrédulos y materialistas se juntan, no pueden hacer que un sofista acepte esto.
O ocurre a través del poder y sabiduría de Kadír‑i Zulyelal, Allam-ul Guyub y Alím-i Mutlak, que domina a todo el universo, que todas las luces refulgen del Nombre Nur de él, y que es Nur-en Nur, Jalik-an Nur y Mudebbir-en Nur.
Así,اَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِ;el universo presenta las luces que están en todo el universo, bellezas, hermosuras, las palabras puras y lindas, las bondades y las perfecciones, a través de la lengua del elemento luz a Zat‑i Zulyelal. Muhammed Aleyjis-Salat-u ves-Selam, que es el resultado de la creación del universo y el motivo de la creación del universo, también por cuenta de todos los seres –que él es un diputado de ellos– dijoاَلطَّيِّبَاتُ لِلَّهِcon ese significado abarcativo, en la noche de Ascensión.
Después de que Resul‑i Ekrem (Aleyjis-Salât-ü ves-Selâm biadedi zerrati'l-enam) dijo estas cuatro palabras en lugar de saludar, –tal como se explicó en Risale-i Nur– Yenab-i Jak contestóاَلسَّلاَمُ عَلَيْكَ اَيُّهَا النَّبِىُّ, como una indicación de que toda su comunidad dirá lo mismo, como una orden, veredicto espiritual y aceptación. De repente, el Profeta diciendoاَلسَّلاَمُ عَلَيْنَا وَ عَلَى عِبَادِ اللَّهِ الصَّالِحِينَ, generalizó ese saludo sagrado para sí mismo, para su comunidad y también para todos sus pares anteriores que él, lo mostró como un saludo abarcativo y general; respecto a que él es un diputado de todos los seres, también extendió ese saludo a ellos.
Su comunidad diceاَلسَّلاَمُ عَلَيْكَ اَيُّهَا النَّبِىُّen cada oración ritual; esto es seguir a esa orden y veredicto que está en ese saludo Divino. También es obedecer y declarar su lealtad a él; es renovar y refrescar su obediencia cada día, es decir; la aceptación de su ser funcionario y obediencia a los veredictos que él trajo. También, es una felicitación a su Misión Profética. Además, es un agradecimiento de todo el mundo Islámico, cada día a través de esta palabra, ante la buena noticia de la felicidad eterna que él trajo.
Sí, cada persona se pone triste por la destrucción de su propio cuerpo, asimismo, sufre por la destrucción de su casa. Por la degradación de su patria, también siente mucha lastima. Por la separación y fallecimiento de su amigo, sufre su corazón profundamente. El pensar en la separación y muerte de su mundo particular, que es grande como el mundo mismo y en total destrucción de su mundo en el final, quema su espíritu y consciencia moral, como un infierno espiritual.
Así, cada persona consciente, con la condición de no ser sin espíritu, corazón y mente, sabrá que: la buena noticia de Muhammed‑i Arabi Aleyjis-Salat-u ves-Selam, sobre la felicidad eterna que vio con sus propios ojos, su albricia de la vida eterna de los creyentes en el Paraíso, el regalo feliz y espiritual de que los queridos del ser humano que se relacionan, no se destruyen, de que después de su muerte, encontrarse con ellos ocurrirá ciertamente; ante todo esto, el mundo Islámico cada día y muchas veces dicenاَلسَّلاَمُ عَلَيْكَ اَيُّهَا النَّبِىُّ; asimismo, a través de ese regalo espiritual que él trajo, las páginas y capas del universo se vuelven en escritos de Samed, también las virtudes y los valores verdaderos de los seres, aparecen a través de su Misión Profética. Ante esto, todos los seres espiritualmente dicenاَلسَّلاَمُ عَلَيْكَ اَيُّهَا النَّبِىُّcon la lengua de la verdad mencionada.
Entre la comunidad, decirاَلسَّلاَمُ عَلَيْكُمْentre sí, que es uno de los lemas Islámicos, es una Sunna; esto es porque es un rayo de esa verdad enorme.
اَلْبَاقِى هُوَ الْبَاقِىSaid Nursî