بِاسْمِهِ سُبْحَانَهُ
اَلسَّلَامُ عَلَيْكُمْ وَرَحْمَةُ اللّٰهِ وَبَرَكَاتُهُ اَبَدًا دَائِمًا
¡Mis estimados hermanos verídicos!
Primero: Damos cien mil gracias a Cenab‑i Hak que, ustedes que son los fundamentales de Medreset-uz Zehra, muestran totalmente la verdad espiritual de Medreset-uz Zehra, que es un resultado de mi vida y que ha sido mi ideal por cincuenta y cinco años.
Segundo: Por el efecto de la enfermedad grave y de otras causas, no puedo hablar con mis hermanos que son Nur estudiantes, y quedo privado de esa conversación; por eso, en lugar de mí, ustedes pueden hablar. También, en lugar de este pobre hermano suyo, hago delegado a la lección que Risale‑i Nur dio al Nuevo Said en la medrese del Corán, los discursos del Viejo Said y las lecciones que recibió él, de la medrese de la vida social, como el Sermón de Damasco y sus apéndices, para que hablen con mis hermanos que les anhelo.
Tercero: Doy condolencias a Tahiri, a sus parientes, a Isparta y a la esfera de Nur, por el fallecimiento del padre de Tahiri, que dio a su hijo a la esfera de Nur, y que Tahiri es un verdadero y sincero publicador de Nur, y estableció una pequeña medrese‑i Nuriye en su propia casa. Que Cenab-i Hak le dé bendiciones a su espíritu, en cantidad de las letras de Nur, ámin.
Cuarto: Inebolu asignó trescientos libros de Zuhretunnur para mí. Yo dije: Que manden ciento cincuenta a Isparta, y ciento cincuenta a mí. Ya me llegó. Los libros que llegaron a ustedes son a cambio de los libros de Cartas, que me darán en el futuro. Si tengo deuda con ustedes, que saquen la cuenta.
Quinto: Que notifiquen mis saludos a mis hermanos, y al vigilante del templete del Gran Maestro, que está en Bagdad en Irak; también notifiquen que si mi vida me lo permite, con todo mi corazón, tengo un entusiasmo de ir a esa zona.
اَلْبَاقِى هُوَ الْبَاقِىSu Hermano EnfermoSaid Nursî