Un Recuerdo Significativo de Emirdağ
Durante cinco años, cuando salía alrededor de Emirdagi para pasear en faetón, de una manera extraña, los niños muy pequeños desde un año hasta siete años, mostrando un fervor más que el fervor que muestran a sus padres, corrieron a mi faetón y abrazaban mis manos. Incluso, unas veces cayeron debajo del faetón y se salvaron maravillosamente, sin recibir algún daño. Además, los niños que tienen uno, dos o tres años, que no me habían visto y no me habían conocido, corriendo con los pies descalzos alcanzaban al faetón. Saludándome como personas mayores, decían que besarán mis manos. Ante esta situación, yo, mis hermanos y aquellas personas que la vieron, nos asombrábamos. Esta situación no fue particular a un solo distrito, la misma situación continuaba en cualquier lugar, incluso en los pueblos de Emirdagi.
A través de un recuerdo verdadero que no me engaña, yo y también mis amigos, nos convencimos que; respecto a la inocencia de esta clase inocente, con una previsión que se llama el instinto natural, debido a que Risale‑i Nur proporcionará mucho beneficio a los niños inocentes, y a ellos mismos en esta patria, corrían a su intérprete en el sentido de Risale-i Nur con ese sentimiento inocente, con un fervor más que el ruego a sus madres, a pesar de que sus mentes e intelectos no lo comprendían.
Nosotros también percibimos por una previsión que: en el futuro aparecerán muchos grandes Nur estudiantes entre estos seres pequeños e inocentes. Se volverán en los estudiantes fundamentales de Nur; por eso muestran esta situación.
Yo también, debido a que no tengo hijos, involucré a estos tipos de pequeños inocentes en mis rezos, como mis hijos espirituales. Cada mañana los menciono en mis rezos con los Nur estudiantes.
También, el motivo de que prefiero a uno de ellos que tiene un año, a una persona indiferente de cuarenta años es: ellos no tienen pecados y muestran un interés sincero; seguramente hay una verdad que los induce. Yo también en ese sentido, respondo seriamente a sus saludos tal como hago a los mayores.
Debido a su inocencia y a que serán Nur estudiantes en el futuro, considerando que sus rezos serán aceptables sobre mí, les decía: “Ya que ustedes se volvieron en mis hijos espirituales, yo también les involucro en mis rezos. Debido a que ustedes no tienen pecados, sus rezos también inshaallah son aceptables sobre mí. Que recen para mí porque estoy demasiado enfermo.”
Yo y mis hermanos que están conmigo, estamos convencidos fuertemente que: por el plan de los francmasones y los incrédulos, se abrieron algunas escuelas para educar a los jóvenes; luego, a través de estas escuelas que cambiaron, trataron de corromper a los jóvenes. Ante esto, los pequeños hijos inocentes de la nación turca, que es el alférez heroico del Islam, a través de un despertar iluminado y una previsión, reciben lecciones de los tratados de Nur. Esto es una reacción a esa calamidad. Inshaallah, es un signo de que tales niños y los jóvenes, se salvarán de las maldades de los masones e incrédulos. Por esta razón los niños muestran esta situación extraña.
Said Nursî