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Una Buena Nueva Importante para las Ancianas y una Advertencia para las Jóvenes Solteras que Desean Permanecer Célibes
Un Noble Hadiz diceعَلَيْكُمْ بِدِينِ الْعَجَائِزِ; esto muestra que en los últimos tiempos del mundo, quienes tienen una fe fuerte, son las mujeres ancianas. El Noble Hadiz ordena que “Que sigan la religión de las mujeres ancianas y religiosas”. También uno de los cuatro principios de Risale‑i Nur es la compasión, y las mujeres son las heroínas de la compasión. Incluso la más cobarde de ellas, heroicamente sacrifica su espíritu para su hijo. En esta época, tales madres y hermanas valorables se encuentran con un gran evento. Se me advirtió a mi espíritu que es necesario notificar una verdad natural –que es confidencial y que no es apropiado revelarla– a las chicas entre las Nur estudiantes, que quieren quedar solteras, o que quedaron obligadas a quedar solteras. Yo también digo que:
¡Hijas mías y hermanas mías!
Esta época no se parece al tiempo pasado. Debido a que en lugar de la educación Islámica, la educación de la civilización se instaló en nuestra vida social, a pesar de que un hombre debiera casarse con una mujer como una eterna compañera de vida, para que sea un medio de felicidad en este mundo, y para protegerse a sí mismos de otros pecados, la quiere pobre y débil en el tiempo de su juventud temporal y mundanal, poniéndola siempre bajo dominación. A veces la pone en dificultades diez veces más que la comodidad que le otorga. Si no son apropiados entre sí, según la expresión “equivalente” de la Sharía, su vida continuamente sufrirá, debido a que no se toma en cuenta la justicia de la Sharía. Si la envidia interfiere, se vuelve peor.
Hay tres motivos que inducen a este tipo de casamiento:
Primero: Para la continuación de la generación, la sabiduría Divina dio una inclinación y fervor natural a ese acto natural, como una retribución. Sin embargo, a pesar de que tal placer daría diez minutos de gusto, y si es lícita, el hombre puede sufrir una dificultad de una hora. Pero la mujer para ese placer de diez minutos, sufre una dificultad llevando tal hijo en su cuerpo durante diez meses, y ayudando a la vida de tal hijo durante diez años. Entonces, tal inclinación natural de diez minutos, induce a tales dificultades largas, no tiene alguna importancia. Los deseos y el alma maligna no deben inducir a la mujer al casamiento por tal inclinación.
Segundo: Por su naturaleza, la mujer necesita un ayudante respecto al sustento, por su debilidad. Por causa de esa necesidad pequeña, entrando bajo dominación de algún hombre que no ha tomado una educación Islámica, que está acostumbrado a la holgazanería y dominación, en el camino de obtener la complacencia de su marido hipócritamente; en lugar de corromper su moralidad y adoración, que son el medio de la felicidad de la vida en este mundo y en el otro, es diez veces más fácil ganar su propio sustento trabajando como las mujeres del pueblo. Tal como Rezzak‑i Jakiki da el sustento de los niños a través de la leche, tal Jálik-i Rajim da el sustento de tales mujeres. Por causa de tal sustento, buscar un marido sin oración ritual, que perdió su moralidad, esforzándose con hipocresía, y entrar bajo su dominación, ciertamente no es razonable para una Nur estudiante.
Tercero: En la naturaleza de la mujer, hay una inclinación de acariciar y querer a un niño. El servicio de un hijo a su madre en este mundo, el ser intercesor para su madre, y ayudarla después de su fallecimiento, a través de sus bondades; todo esto fortalece tal inclinación natural, e induce al casamiento. Sin embargo, por causa de la educación de la civilización, en lugar de la educación Islámica, unos hijos verdaderos, entre diez, pueden hacer un servicio abnegadamente ante la compasión de sus propias madres, pueden provocar que se escriba méritos en el cuaderno de obras de sus madres, a través de sus rezos y bondades religiosas, y pueden ser intercesores para sus madres, si son piadosos; a cambio de esto, ocho hijos entre diez no actúan de tal manera, por eso, por causa de tal inclinación natural y del fervor que viene del alma maligna, tales pobres y débiles no deben entrar en tal vida pesada, sin quedar ciertamente obligadas. Basándose en está verdad que indicamos, digo a las jóvenes Nur estudiantes que quieren quedar solteras:
Que no se vendan a sí mismas con destaparse, si no encuentran un marido totalmente apropiado, religioso y moral. Si no se encuentra, pueden quedar solteras como algunos estudiantes abnegados de Nur, hasta que aparezca un hombre con conciencia moral, que la merezca, que será un amigo eterno, y que tuvo una educación Islámica. Que no se corrompa su felicidad eterna, por un placer transitorio mundanal, y que no se ahogue en los pecados de la civilización.
Said Nursî