Al Presidente de la República Celâl Bayar y a su Consejo de Ministros
Nosotros, los Nur estudiantes hemos estado expuestos a torturas y sufrimientos inigualables, durante veinte años. hemos estado pacientes. Así, que Cenab‑i Hak nos mandó a usted en nuestra ayuda. Hace trece años, tres cortes no pudieron encontrar nada según la ley, en ciento treinta libros y mil cartas verdaderamente, haciendo de esto como el motivo de tales torturas; mostramos a la corte de Apelaciones, y a la corte de Denizli, como testigos de esto. Hace treinta años he dejado la política. Esta vez, felicito al Presidente y al Consejo de los Ministros, porque hace unos días tomaron el liderazgo de los Liberales, y por proteger el destino de la nación; y les revelo una verdad, así es:
Aquellos que nos atacan y que nos torturan, en las cortes dijeron: “Hay una posibilidad de que estos Nur estudiantes pueden explotar la religión para la política, tal vez lo hacen.”
Nosotros también, a través de miles de pruebas que están en nuestras defensas, les dijimos y decimos que:
Nosotros no explotamos la religión para la política, ciertamente nuestro camino verdadero, es no explotarla para alguna otra cosa, fuera de la complacencia Divina, incluso para el mundo y reinado; eso se hizo realidad para nuestros enemigos. A pesar de que rencorosamente, durante tres años analizaron nuestros documentos, que son más que tres sacos, no pueden condenarnos. Tampoco pueden encontrar algún pretexto para sus sentencias arbitrarias y concienzudas. Por eso la corte de Apelaciones invalidó ese veredicto.
Sí, nosotros no explotamos la religión para la patria, sino contra aquellos que explotan fanáticamente la política para la irreligión, adversamente a la patria y nación, de una manera horrible; cuando ocurre una obligación cierta para que miremos a la política, nuestro deber es explotar la política para la religión, y volver la política a favor de ella, para que los hermanos en esta patria ganen la hermandad de trescientos cincuenta millones de hermanos.
En resumen: Aquellos que nos torturan, explotan la política para la irreligión, por el fanatismo; contra esto, nosotros también explotando la política para la religión, y transformándola a favor de la religión, nos esforzamos para la felicidad de esta nación y patria.
Hermanos míos, considero esto apropiado de esta manera, dejo a la consultación de ustedes entre sí.
Said Nursî