¡Mis estimados hermanos verídicos!
Se me advirtió a mi corazón notificarles unos asuntos, que pertenecen a mi persona.
Primero: Debido a que algunos hermanos fundamentales están desatentos a mi servicio personal, y debido a que considero insuficiente su compasión hacia mí, a veces me enojaba y regañaba a ellos. Se me ocurrió en mi corazón que:
Tales pobres, con demasiada buena consideración, piensan que: “si nuestro Maestro quisiera, algunos seres espirituales y genios le servirían; tal vez le sirven. La manifestación explícita de la ayuda Divina, en el Servicio de Nur es que: no le permite miseria a su persona, y él no necesita nuestra compasión.” Por eso, ocurren algunas faltas en el servicio. Incluso, hoy alguien iba a traer un auto; debido a la falta de atención, yo salí a pie. Durante una hora, sufrí dificultades de diez horas. Hace unos días dije a aquellos que realizan este tipo de faltas; les diré de nuevo, ustedes también escuchen:
Tal como el misterio de la sinceridad, intensamente me previene de explotar Risale‑i Nur y el servicio de la fe, para los rangos mundanales y los rangos espirituales, para mi persona, asimismo seriamente me abstengo de usar ese servicio sagrado, como una herramienta para la comodidad de mi persona, y para que pase mi vida en este mundo de una manera buena y sin dificultad. Porque, gastar los frutos eternos de los méritos del Más Allá, en esta vida efímera, para un placer pequeño, es contra el misterio de la sinceridad; por eso informo que: si los sirvientes entre los seres espirituales y de entre los genios, me trajeran medicinas más buenas cada día, cuando tengo hambre y cuando estoy herido –que aquella gente que dejó el mundo, y aquellos ascéticos lo desean y aceptan– considero que estoy obligado a no aceptarlo para la verdadera sinceridad. Incluso, si algunos evliyas que están en el mundo intermedio, tomando una forma material, me dieran dulces y baklavas, como un respeto hacia el servicio de la fe, como mi corazón, mi alma maligna también está conforme de no aceptarlos, –besando las manos de tales evliyas– para no comer tales frutos eternos y espirituales en este mundo, de una manera efímera. Pero, los otorgamientos de Rab, como abundancia, que vienen desde la ayuda Divina sin nuestra intención y propósito, son un signo de aceptabilidad del servicio; por eso los acepto con mi espíritu, con la condición de que el alma maligna no interfiera. Lo que sea… este asunto es suficiente.
Segundo: En la Primera Guerra Mundial, en el Frente de Pasinler, estaba yendo con el difunto mártir Molla Habib, con una intención de atacar Rusia. Los artilleros de ellos disparaban tres balas de cañón hacia nosotros, con unos minutos de pausa. Tres balas pasaron dos metros arriba de nosotros; nuestros soldados, que estaban escondidos en el arroyo que estaba atrás de nosotros, retrocedieron. Para probarlo le dije:
“¡Molla Habib! Que piensas, yo no me esconderé de las balas de estos incrédulos”.
Él dijo: “Yo tampoco dejaré de estar atrás tuyo”.
La segunda bala de cañón cayó muy cerca de nosotros. Con una convicción de que la protección Divina nos protegía, le dije a Molla Habib:
“¡Vamos adelante! Las balas de cañón de los incrédulos no pueden matarnos. No nos condescenderemos a retroceder.”
Además, en el cerco de Bitlis, en la primera línea, tres balas rusas dieron en mi cuerpo, que pudieron matarme. Una de ellas me pinchó mi pantalón y pasó entre mis piernas. En esa situación peligrosa, tenía un estado espiritual que no me condescendía a esconder en la zanja. El Comandante Pelado Ali y el Gobernante Señor Memduh, que estaban atrás, escucharon esto, y a pesar de que dijeron: “¡Ay! ¡Que retroceda o que se esconda en la zanja!”, dije “las balas de estos incrédulos no nos matarán”, no di importancia a alguna precaución, no me esforcé para proteger esa vida placentera en el tiempo de mi juventud. Actualmente, teniendo ochenta años, tengo un estado de ser muy cauteloso, de proteger mi vida y de abstenerme de los peligros, al nivel de tener sospechas infundadas; estos dos estados se consideran como una contradicción. Por eso, sacrificar la vida de la juventud sin algún temor, y proteger unos años de vida sin placer de la ancianidad, en este grado alto, ciertamente puede ser por una razón enorme. Y también hay unos propósitos sagrados en esa sabiduría.
Primero: Por las artimañas de nuestros enemigos secretos, injustos y sin compasión –algunos son oficiales y algunos no– ellos están ocupados conmigo, mandando todos los ataques a mi persona, en lugar de los Nur estudiantes; ellos sin saber, piensan que la importancia surge de mí; por eso esta vida mía, miserable y anciana, es un medio para que los Nur estudiantes se salven de las artimañas y ataques, en cierto grado. Por esta razón, en aras de mis hermanos, por ahora le doy una importancia temporalmente, como diez vidas de juventud del Viejo Said.
Si yo no me hubiera retirado de la arena, las dificultades que me dieron, se las hubieran dado a mis hermanos fundamentales, que les quiero más que a mi propio espíritu. En ese caso, una sola dificultad se hubiera transformado en cien dificultades.
Segundo: En realidad, cada uno de mis hermanos fundamentales posee Risale‑i Nur como un Said perfecto. Pero, después de la sinceridad, nuestra fuerza más grande está en la solidaridad, por la discordia de los estilos –tal como ocurrió en la prisión– en cierto grado la fuerza de la solidaridad se quebró, debido a que hay una posibilidad de que venga un daño enorme al servicio de Nur, siento una obligación de mantener esta pobre vida mía, anciana y enferma, hasta que salgan los libros de Destellos y Palabras, hasta que se elimine la calamidad de la abstención de los maestros de mezquitas hacia Risale-i Nur, por la vena del temor y envidia, hasta que se consolide la solidaridad totalmente. Porque, en los exámenes largos, las cortes y mis enemigos no pueden derrotar a Risale-i Nur, debido a que ellos no ven mis faltas secretas, pero existentes, debido a que no pueden refutarme totalmente, por la protección Divina. Pero, por la posibilidad de que a través de las calumnias, adversamente a Risale-i Nur, puedan refutar a algunos de los jóvenes Saids, que son mis herederos y que no se sabe su realidad, y sus muchas experiencias en la vida social; por causa de esa preocupación, con mucha importancia me esfuerzo para proteger mi vida insignificante. Incluso, cuando tenía una pistola conmigo, consideré necesario obtener un segundo revólver fuerte. Tal como el veneno de los enemigos se eliminó a través de los rezos de mis hermanos, otras maldades suyas también saldrán infructuosas, inshaallah.
Por ejemplo: En la misma noche que la luna eclipsó durante dos horas, dos hombres llegaron aquí, debido a que mis enemigos secretos de Ankara querían los tratados de Nur de nosotros; al día siguiente de que habíamos mandado treinta y seis libros, por su opinión de que no los habíamos mandado, y para saber dónde están tales libros para informar a unos masones que están en Afyon, y que son oficiales y tienen un rango alto, para hacer una investigación, y para poner veneno en mis platos de comida y bebida, que están en dos cuartos míos, que estaban cerrados con picaporte, tales dos personas subieron sobre el techo, de una manera extraordinaria, entraron sin romper ningún vidrio de mis dos cuartos, extrañamente. Debido a que el cuarto en que yo dormía estaba cerrado con corrediza, no pudieron asesinarme. La protección Divina y la ayuda de Rab, no dio alguna oportunidad a ellos.
Iba a escribir más cosas importantes, pero la enfermedad dijo “Suficiente”. Siempre es necesario y esencial tener cautela, sinceridad, solidaridad, firmeza, no quebrarse, cumplir nuestro deber, no interferir en el asunto Divino, actuar según el principio de “Sirran Tenevverat”, no preocuparse y no perder la esperanza. De nuevo digo:
En la historia, no hay/ como los Nur estudiantes, que realizan un servicio muy valorable, con muy poca dificultad y que obtienen mucha ganancia espiritual. A veces, bajo condiciones pesadas, una hora de guardia es como una adoración de un año, asimismo, inshaallah las horas de los Nur estudiantes en el servicio de la fe y del Corán, hacen que ellos ganen méritos de cientos de horas.
Su hermano que manda saludos a todos los hermanos y hermanas, que reza para su felicidad en los dos mundos, y que pide su rezo
…Zubeyir que es verdaderamente abnegado, llegó a mi ayuda en un tiempo muy necesario y que estaba intensamente necesitado de alguien para mi servicio personal. En caso contrario, iba a pedir a alguien de Isparta, que tuviera el mismo sistema de él…